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Francisco Rodríguez: Dolarizar es un arma efectiva para derrotar la hiperinflación en el país
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El economista señaló que la dinámica que tiende a ocurrir en los países que salen de la hiperinflación es que “la gente tiende a migrar hacia el dólar, que es la moneda más estable, más sólida”. “Entonces, la moneda local termina siendo un dinero que se mantiene para transacciones menores dentro de la escala de la economía”, añadió

LOREIBYS CAICEDO

Caracas.- El país se puede dolarizar “perfectamente” con $3.000 millones, aseguró Francisco Rodríguez, jefe del Programa de Gobierno La Gran Transformación, del candidato presidencial Henri Falcón, quien aseveró que no hay “problema con la falta de dólares” en la nación.

Rodríguez afirmó que esta medida no es “algo caro”, porque “Venezuela puede cambiar toda la base monetaria y los pasivos del Banco Central de Venezuela (BCV) a una tasa de aproximadamente un tercio de la tasa del mercado paralelo con $2.600 millones”, explicó el economista.

“Entonces, definitivamente es menos de una tercera parte de lo que está en las reservas internacionales”, reiteró.

En declaraciones a El Universal, argumentó que la dolarización “esencialmente trata de darle a la gente ese dinero que está en las reservas internacionales, que tienen su respaldo propio y, por lo tanto, no necesitas tenerlo en reserva”.

Además, asentó que dolarizar al país “es una garantía de que el Gobierno no va a imprimir dinero y eso te garantiza el fin de la hiperinflación”.

“No hay ningún país dolarizado que esté o haya estado en hiperinflación, por la razón muy simple de que el Gobierno no puede imprimir dinero”, defendió.

No obstante, aseguró que si se intenta estabilizar la economía de la nación sin dolarizar “vendría un sesgo recesivo”, “porque una economía que ha tenido tantos problemas con la estabilización, que tiene una tradición que lleva más de tres décadas con una inflación de más de un dígito es una economía en la cual en el momento que se anuncie un plan de estabilización va a haber una credibilidad imperfecta de ese plan”, apuntó.

“O sea, los agentes económicos van a estar, por lo menos, cautelosos, pensarán que hay una probabilidad de que el plan funcione y una posibilidad de que el plan no funcione”, elucidó Rodríguez.

Agregó que cuando eso ocurre las empresas comienzan a subir los precios de los productos y “ahí el BCV tiene que intervenir subiendo las tasas de interés para mantener la inflación baja. Eso es lo que te genera una recesión”, detalló.

Detener la recesión

Por otro lado, consideró “imprescindible evitar que Venezuela sufra otro año de recesión dentro de un problema de credibilidad imperfecta”.

“Este país no tiene solamente una hiperinflación, tiene una hiperinflación conjuntamente con la contracción económica más profunda de la historia de Latinoamérica”, indicó.

Añadió que “si pasa otro año de recesión, habrán consecuencias muy graves en la vida y en la salud de los venezolanos”.

Por lo que ratificó que “lo que tiene más sentido es utilizar la única política que es perfectamente creíble: la política de dolarización”.

“Porque los agentes económicos lo que tienen que saber y lo que saben es que tú como gobierno no puedes imprimir dólares, eso te da una credibilidad perfecta y eso te lleva a una estabilización no recesiva”, explicó Rodríguez.

Por otra parte, manifestó que es una “extraordinaria iniciativa” la petición del ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, en el Fondo Monetario Internacional (FMI), de un “rescate financiero” a Venezuela de $60.000 millones para su “estabilización macroeconómica”, que se aplicaría cuando haya un Estado dispuesto a tomar las “políticas económicas correctas”.

“Ese, precisamente, será el gobierno de Henri Falcón”, garantizó.

Obtener más divisas

En cuanto a si el país necesitará más dólares para su crecimiento económico, dijo que “sí los va a necesitar y se pueden generar de la misma forma en que la economía necesitaría reservas internacionales”.

“O sea, la moneda no se podría flotar con $9.000 millones en reserva. Se tendría que tener reservas mucho más altas”, alegó Rodríguez.

En este sentido, señaló que un nuevo gobierno liderado por Falcón tendría que pedir asistencia al FMI para inyectarle dinero a las reservas y así “poder defender el dinero”.

Agregó que también le solicitaría al Fondo Monetario que le suministre dólares para que la economía del país pueda dotarse de medios de pago.

“En el fondo, para que un país opere económicamente va a necesitar tener dinero en las reservas internacionales o en circulación en manos de la gente, que es lo que se hace en la dolarización”, arguyó.

No más control de cambio

En otro sentido, apuntó que de ganar Falcón se levantará el control de cambio, se establecerá un tipo de cambio “único” y no habrá una tasa preferencial, para así combatir el llamado bachaqueo, que “es un producto de las regulaciones” del Estado, subrayó.

“El bachaqueo es un mecanismo que surge por el hecho de que el Gobierno tiene un acceso totalmente restringido a los dólares y a los productos importados, y pone eso en manos de ciertas personas y esas personas se preocupan de distribuir y de vender a precios más caros en el mercado negro (paralelo)”.

“Los controles de precios se van a flexibilizar y vamos a ir progresivamente eliminándolos, porque en las economías normales, que tienen progreso, que funcionan bien en el resto de la región y en el resto del mundo no tienen controles”, sentenció.

Entre tanto, señaló que los precios pueden subir al removerse todos los controles, por lo que aseguró que su equipo tiene una política de subsidio “directo a los ingresos”.

“Vamos a cambiar el subsidio indirecto donde se están subsidiando los bajos precios de los bienes”, afianzó.

Actualmente, “lo que ocurre es que hay unas mafias que facturan los bienes y los terminan vendiendo a precios altos”, denunció.

Ante esto, dijo que promete a todos los ciudadanos el programa de la Tarjeta Solidaria, en el que “cada adulto venezolano va a recibir 25 dólares mensualmente y cada niño venezolano que sea llevado a la escuela por sus padres, se le va a dar a sus representantes una transferencia de $10” cada mes, sostuvo.

“Eso te va a dar una capacidad adquisitiva que te va a permitir contrarrestar el efecto de lo que es el necesario fin de los subsidios indirectos. Es una política de compensación social para racionalizar la economía”, recalcó.

“Va a haber ajustes de algunos precios que están subsidiados en este momento y precisamente por eso es que nosotros tenemos la tarjeta (…) que va a permitir compensar el efecto de esa sincerización de precios”, explayó.

Aunque aseguró que los precios “no van a ser, en ningún caso, más altos de los que se están cobrando en este momento en el mercado negro, porque aquí las cosas valen mucho más que en el exterior, debido a que cuando estás pagando unos precios de unos productos también estás pagando una prima de corrupción”, remarcó.

Este proyecto se mantendrá -según Rodríguez- hasta el cuarto año de Gobierno, porque en la actualidad, “Venezuela tiene una pobreza que afecta prácticamente a toda la nación. Los índices de pobreza están por el orden del 90%, afirmó.

Aclaró que este programa está dirigido a todos los venezolanos, debido a que “identificar al 10% que no lo debe recibir es administrativamente más costoso, que darlo como un programa universal”, acentuó.

Asimismo, alegó que a medida que se vaya recuperando la economía y los niveles de ingreso, el sistema se va a focalizar en atender a los “grupos más vulnerables y más pobres”.

Salario mínimo

Consultado sobre el sueldo mínimo de 75 dólares, dijo que esa cantidad es solo mientras se recupere la economía “paulatinamente”.

“Tenemos que recuperar el país gradualmente. Esta economía ha sufrido una destrucción económica sin precedentes. Aquí se ha deteriorado muy fuertemente el valor adquisitivo del salario”, añadió.

Además, indicó que durante el gobierno del presidente de la República, Nicolás Maduro, hubo una caída “en la producción petrolera de 1,3 millones de barriles”.

“Entonces, esto tenemos que ir recuperándolo poco a poco y nosotros, de hecho, proyectamos que para el cuarto año de gobierno el salario mínimo va a converger a 300 dólares. O sea, justamente a un nivel más cónsono con el resto de América Latina”, dilucidó.

“Sin embargo, en el primer año tenemos que partir de un supuesto más conservador que va a ser una mejora muy significativa con respecto a la actualidad y precisamente, esa mejora la vamos a poder lograr porque vamos a estabilizar la economía con la dolarización” agregó.

Empresas expropiadas

También aseveró que está prevista la devolución de las 3.000 empresas expropiadas al sector privado.

“O sea, van a haber muchas razones que van a llevar a un aumento en la productividad y a una recuperación económica”, avaló.

Remesas a familiares

En cuanto a los venezolanos que viven en el exterior que quieran enviar divisas a sus familiares, sostuvo que promoverá la instalación de agentes especializados en el envío de remesas.

“Para que las personas puedan mandar su dinero en una forma transparente, con la pequeña comisión porcentual que cobran estas agencias”, explicó el economista.

Mientras que para los ciudadanos que quieran regresar al país, les otorgará exoneraciones totales de cualquier tipo de impuesto aduanero por si desean traer los objetos que compraron en el exterior, sostuvo.

Además de una exoneración sobre los Impuestos Sobre La Renta (ISLR) de 90% en el primer año; 60% en el segundo año; y el 30% en el tercer año, informó Rodríguez.

Este programa “se mantendrá mientras nosotros busquemos estimular el regreso de los migrantes”, mantuvo.

“De repente, dure dos gobiernos”, dijo.

También anunció que creará un portal especializado en vincular a las empresas, incluyendo el Estado, que tengan demanda por talento que haya en el exterior o los migrantes que deseen regresar a Venezuela.

Del mismo modo, indicó que creará otro programa “especial” para ayudar a aquellos venezolanos que se “vieron obligados a interrumpir sus estudios para irse al extranjero” con una subvención de 225 dólares mensuales para que terminen sus estudios en el país.

“Vamos a traer de vuelta el programa Gran Mariscal de Ayacucho (…) así como también los programas para poder estimular a los académicos que están afuera a que vengan a investigar en Venezuela, durante uno o dos años”, añadió.

Aseguró que la idea es que el país tenga una economía “integral y dinámica” en la que “nosotros seamos parte del resto del mundo”.

“No esta economía aislada que ha construido Maduro, en la que prácticamente ni siquiera se puede conseguir un avión para viajar a otro país”.

“La dolarización es voluntaria”

Francisco Rodríguez aseguró que la dolarización que plantea el programa de gobierno de Henri Falcón es “voluntaria”, en “la cual el que quiera cambiar sus bolívares por dólares y el que quiera que le paguen en dólares decida la moneda de su preferencia”.

“Por ejemplo, los empleados públicos que quieran que le paguen en dólares, le van a pagar en dólares. El Estado les dará la facilidad”, aseguró.

En caso del sector privado, afirmó que se harán negociaciones. “Nosotros nos basamos en la idea de la libertad económica, o sea, la gente debe poder tomar la decisión que quiera en materia económica”, aseveró.

“Queremos que la gente tome la decisión de si quiere estar en dólares o si quiere estar en bolívares”, agregó.

Indicó que el Banco Central de Venezuela (BCV) le va a dar dólares a los bancos comerciales para que puedan cambiar los depósitos en bolívares.

Sostuvo que el tipo de cambio de los bolívares que queden en circulación va a estar sustentado sobre una caja de conversión.

“La caja es una restricción que impide que el Gobierno imprima bolívares. Entonces, para esos bolívares que quedan en circulación siempre van a haber suficiente dólares para su intercambio”, explicó.

Agregó que “eso quiere decir que si usted decide mantenerse en bolívares y después decide cambiarse a dólares, lo va a poder hacer a un tipo de cambio que va a quedar fijo a partir del momento de que se fije”.

No obstante, señaló que la dinámica que tiende a ocurrir en los países que salen de la hiperinflación es que “la gente tiende a migrar hacia el dólar, que es la moneda más estable, más sólida”.

“Entonces, la moneda local termina siendo un dinero que se mantiene para transacciones menores dentro de la escala de la economía”, añadió.

El Universal