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Freedom House: Venezuela cayó en la categoría de No Libre, uniéndose a Cuba
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Venezuela se ha unido a Cuba y se ha convertido en el segundo país en América clasificado como No Libre por Freedom House. De no hacer algo al respecto, la crisis humanitaria podría provocar una migración a gran escala.

Con las amenazas globales a la democracia multiplicándose diariamente, es fácil pasar por alto a Venezuela. Sus crisis políticas, económicas y de salud lucen relativamente autocontenidas comparadas al flujo de emigrantes de Medio Oriente y Africa. Y la promoción del “Socialismo del siglo XXI” –otrora fuente de angustia en Washington– es mucho menos preocupante para los defensores del orden liberal internacional que el surgimiento del populismo y del nacionalismo de derecha en Europa y los Estados Unidos. Dada su disminución en la influencia ideológica y el deterioro de la economía, Venezuela se retrata con más frecuencia como un país en lento declive, sirviendo como un cuento cauteloso para otras naciones dependientes del petróleo.

Sin embargo, esta narrativa no cuenta la importancia del 2016 como el año en que Venezuela se quita completamente su careta democrática. También disminuye la urgencia de frenar el barrido autoritario del país.

IGNORANDO ELECCIONES
Por más de una década, Venezuela fue referida como un estado autoritario competitivo, donde algunos de los derechos estaban restringidos, pero las elecciones ocurrían regularmente y los partidos de oposición podrán participar, a pesar de las desventajas del proceso. Sin embargo, en 2016, los canales institucionales usados por los ciudadanos para influenciar las decisiones gubernamentales fueron cerrados completamente, y la voluntad del pueblo, expresada en la victoria de la oposición en las elecciones legislativas de 2015, fue ignorada por completo. Los rivales del gobierno fueron apresados con alarmante rapidez, y los esfuerzos de legisladores para solicitar apoyo externo para hacer frente a la crisis humanitaria fueron bloqueados por razones políticas. Hoy, un poder ejecutivo irresponsable y un poder judicial partidario gobiernan a una ciudadanía que efectivamente carece de representación política.

Como resultado, en Freedom in the World 2017, Venezuela cayó en la categoría de No Libre, uniéndose a Cuba como uno de los dos países en América que obtuvo la peor calificación. En 2009, Freedom House concluyó que Venezuela ya no estaba en la categoría de “democracia electoral”, pero mantenía un estatus Parcialmente Libre. Como sugiere la última actualización, Venezuela es ahora un régimen inequívocamente autoritario.

Runrunes/Tal Cual