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Hay razones suficientes para pagar deuda externa
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Venezuela tiene sobradas razones para evitar el incumplimiento de sus compromisos externos

 
Caracas.- El economista Francisco Rodríguez, economista venezolano, sitúa la deuda externa de Venezuela en $68 mil millones, que ha estado pagando el Gobierno, incluso atendiendo el servicio y los bonos, lo cual es tildado por muchos de “locura” por la situación interna que vive el país.

Según los críticos, darle prioridad a los tenedores de bonos por encima de los venezolanos,  es sencillamente incorrecto desde el punto de vista moral. Rodríguez no lo cree así ante la retórica sesgada que se observa y se inclina más bien por un análisis más serio de la situación de esa deuda.

Dado que desde esa perspectiva, queda menos claro si es prudente caer en el incumplimiento de pagos. Por otra parte, dice,  enfocar la discusión acerca de la política económica en el dilema de si se debe o no pagar la deuda externa del país, suscita una distracción peligrosa que podría dar al traste con las reformas necesarias y urgentes, sostiene Francisco  Rodríguez,

En el  enfoque reciente que ofreciera este economista a Blooomberg View, se muestra convencido de que Venezuela tiene sobradas razones para evitar el incumplimiento de sus compromisos externos. Frente a lo anterior, analistas sostienen que “de hecho lo está haciendo, y aún así las calificadores de riesgo no reconocen  ese esfuerzo”. Frente a ello, Rodríguez dice que “Venezuela no es insolvente. Venezuela está mal administrada”.

Observa que si  la oposición venezolana aspira a gobernar tendrá que definir y comunicar su postura en cuanto a las obligaciones financieras internacionales del país. Y para ello es necesario estudiar cuidadosamente las consecuencias económicas . Añade Rodríguez  que Venezuela no es un deudor típico. El gobierno es el principal exportador del país. El petróleo representa el 95% de los ingresos por exportaciones de Venezuela, y por lo tanto es mucho más vulnerable ante posibles acciones legales en los tribunales internacionales de parte de tenedores de bonos.

Si bien los despachos de crudo pudieran no ser embargables directamente si se venden antes de salir de los puertos del país, expertos legales coincidirían con que las cuentas por cobrar asociadas a estas ventas de petróleo, así como los activos propiedad de  Pdvsa en el extranjero, son presa fácil y ya hay el precedente de Ecuador, en tal sentido, apuntó.

El impago

Rodríguez dice que si Venezuela tuviera que pagar un costo por su impago, la pérdida de ingresos por exportaciones ascendería a 5,7 millardos de dólares al año, lo cual pulverizaría la mayor parte de los aumentos de flujos de efectivo a corto plazo producto del impago, si no todos.
De hecho, los activos relativamente grandes de Venezuela en el exterior y la gran cuota de Pdvsa en la deuda (53 % de los bonos en circulación) sugieren que el costo podría ser mayor, agrega.

Pero ¿no podría Venezuela renegociar su deuda con  tenedores de bonos, y un acuerdo para aliviarse a corto plazo y poder reordenar su economía? Desde luego, no sería el primer país en hacerlo, se responde Rodríguez.   Y precisa que  las reestructuraciones ordenadas permiten a los países recuperar un punto de apoyo y en última instancia redefinir  relaciones con los mercados.

Cree que sin una reestructuración ordenada, Pdvsa solo tendría la alternativa de la declaración de quiebra. Eso no está planteado. Cita también que tenemos políticas más disfuncionales como los controles de precios que obligan a minoristas a vender productos a pérdida y controles de cambio que han hecho del arbitraje la actividad más rentable de la economía. Un impago sin cambiar sus políticas, dejaría de colocar $10 millardos en bienes en las tiendas y  generaría $10 millardos  más de sobrefacturación y corrupción.

Wilfredo Mejías Zerpa/El Universal