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Ingenieros venezolanos piden horarios de cortes eléctricos para evitar daños
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El Gobierno de Venezuela efectúa cortes eléctricos sin informar de los horarios de racionamientos, lo que impide desconectar electrodomésticos que se dañan con la reposición por sorpresa, advirtió hoy el Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV).

“Hay que decirle al país la verdad (…); decirle a los venezolanos de qué hora a qué hora son los racionamientos para que desconecten sus equipos, para que cuando regrese el suministro, que es cuando se dañan los electrodomésticos, ya estén desconectados”, pidió Winston Cabas, presidente del Comité de Electricidad de CIV.

Cabas también demandó, en declaraciones al canal privado caraqueño Globovisión, que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro informe públicamente de su plan de reposición de equipos de generación termoeléctrica, en vista de que la sequía que se prolonga desde 2013 seguirá afectando los embalses de las hidroeléctricas.

El CIV calcula que Venezuela tiene una capacidad instalada de entre 30.000 y 34.000 megavatios, pero Cabas remarcó que una buena parte “no está disponible porque se abandonó la gestión de mantenimiento en las plantas termoeléctricas”.

La capacidad instalada en Venezuela en termoeléctricas podría generar 19.000 megavatios, pero la disponibilidad es de apenas 3.500 megavatios, precisó.

Por ese motivo, previó que en el corto plazo vendrán “grandes paquetes de racionamientos” que ya están siendo ejecutados en el interior del país con cortes del suministro de entre “seis y hasta ocho horas”, sin que el Gobierno esté informado de ello, insistió.

“El problema es gravísimo” y la iniciativa del Gobierno de suspender los viernes las actividades laborales en las oficinas públicas “no es suficiente” para paliar la emergencia, evaluó.

Sobre la generación hidroeléctrica, que según el Gobierno aporta el 60 % de la electricidad de Venezuela, cuyos casi 30 millones de habitantes registran un consumo promedio de 15.500 megavatios por hora, Cabas advirtió que las turbinas podrían dañarse si se mantienen operativas pese a la reducción del nivel de los embalases.

El espejo de agua del embalse de la Hidroeléctrica del Guri (centro sur), que aporta cerca de la mitad de la electricidad que se consume en Venezuela, está en la actualidad, según Cabas, en 243,63 metros sobre el nivel del mar, cuando el nivel de 245 metros ya es crítico y genera “burbujas de aire que deterioran las turbinas”.

“Reparar una turbina dañada tarda entre diez a quince meses” y por eso el Gobierno debe informar “cuáles son las plantas térmicas que van a entrar en funcionamiento”, insistió.

El fenómeno climatológico El Niño, que en Venezuela ha acentuado la sequía, mantiene las altas temperaturas en un país donde el 40 % del consumo nacional es residencial, principalmente con el uso de aparatos de aire acondicionado que debido al calor es prácticamente obligatorio. EFE