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La falta de alimentos y la amenaza de violencia ensombrecen la Constituyente
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ANTONIO MARIA DELGADO
adelgado@elnuevoherald.com

La convocatoria –vista como una maniobra inconstitucional para cubrir la desnudez dictatorial del régimen con un manto artificial de legalidad– ya está generado muy poco interés por parte de la población venezolana, con las encuestas develando que menos de un 20 por ciento de los electores estarían dispuestos a ir a las urnas para escoger a los integrantes de la Asamblea.

Las elecciones, previstas para el 30 de julio, están siendo organizadas en tiempo récord, sin realmente cumplir con las reglas y normas electorales exigidas por las leyes venezolanas, pero el régimen cree que de todas maneras podría darle un aire de legitimidad si es que consigue que suficientes personas acudan a las urnas.

Pero las probabilidades que eso suceda podrían disminuir en las próximas cuatro semanas ante la creciente agudización de la escasez de comida y las denuncias de que los alimentos subsidiados bajo el programa conocido como CLAP ya no están llegando a los sectores populares.

El problema está en que el régimen no cuenta con suficientes dólares para cubrir las necesidades de importación de alimentos, dijo desde Washington Antonio De La Cruz, Director Ejecutivo de la firma de asesores Inter American Trends.

“Ellos tienen una situación muy difícil, la producción interna [de alimentos] es muy baja y tienen muy poco dinero en efectivo para importar alimentos y además no tienen crédito”, dijo De la Cruz. “Nadie le está despachando a ellos si primero no desembolsan en efectivo”.
Los planes iniciales del régimen eran importar una gran cantidad de comida para generar una falsa sensación de abundancia entre los sectores populares en las semanas previas a las elecciones de la Asamblea Constituyente.

Pero las operaciones de financiamiento externo que han realizado con algunos bancos de inversión a través de la emisión de bonos no han generado la liquidez suficiente para incrementar la importación de comida.

El economista venezolano Orlando Ochoa dijo desde Caracas que las finanzas del régimen ha llegado a un nivel crítico no solo por los elevados vencimientos de deuda previstos para este año, sino también por la caída de los precios del petróleo.

“Están buscando financiamiento para importar comida, para pagar deuda, para importar gasolina… y para todo lo demás. Están buscando divisas por todos lados”, dijo Ochoa desde Caracas.

“Le están pidiendo más dinero a China, y están pidiendo dinero por todas partes, pero no lo logran conseguir”, señaló.

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