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“La supuesta constituyente es para ganar tiempo y no realizar ninguna elección” (Intervención en AN)
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Dossier 33

El pasado 9 de mayo, en sesión ordinaria de la Asamblea Nacional, el diputado Omar Barboza realizó una intervención en la que ofreció un análisis de la Asamblea Constituyente Nacional. Durante la alocución, el parlamentario ofreció argumentos jurídicos que demuestran el carácter inconstitucional de la propuesta del presidente Nicolás Maduro, y recalcó que el decreto 2.830 , que contiene 2 artículos, incurre en una evidente violación de la Carta Magna.

A continuación la intervención completa del diputado Omar Barboza

 (*).– (Desde la Tribuna de Oradores).– Señor Presidente, colegas Diputados, pueblo de Venezuela: Es importante comenzar diciendo que el problema de fondo que está planteado en el país es que este Gobierno Nacional, ni se ocupa de resolver los problemas del pueblo venezolano, en cuanto a la escasez de comida, medicinas, la inseguridad ciudadana, sino que además ha decidido no consultar la opinión del pueblo de Venezuela, para que, a través del sufragio, determine la mejor manera de resolver esta crisis, y tenemos los antecedentes que nos sirven para fundamentar lo que estamos afirmando antes de analizar concretamente el Decreto.

En primer lugar es la manera cómo se burló el derecho del pueblo de Venezuela de tener un referendo revocatorio y a que las elecciones regionales, de gobernadores, se hiciesen en la oportunidad que fija la Constitución Nacional, y luego, en el camino de permanecer en el poder, dentro de esas estrategias de hacerlo sin tener el apoyo del pueblo venezolano, han planteado ahora una supuesta constituyente que tiene como objetivo principal ganar tiempo y no realizar ningún tipo de elecciones.

En segundo lugar, una constituyente como la que está planteada evidentemente está concebida por quienes la quieren utilizar más como una maniobra para distraer la atención del pueblo venezolano que para buscarle solución a los problemas sociales, económicos y políticos que estamos viviendo.

Y es así como a través del Decreto 2.830, que contiene 2 artículos, vemos la evidente violación de la Constitución Nacional por ambos artículos.

El artículo 1, donde el Presidente de la República, pretendiendo usurpar el derecho que le corresponde de manera exclusiva al pueblo de Venezuela, dice convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, violando claramente lo dispuesto en el artículo 347 de la Constitución que le da ese derecho exclusivo al pueblo venezolano; además eso está ratificado por el artículo 5 de la misma Constitución, cuando dispone que la soberanía popular reside intransferiblemente en el pueblo.

Por otro lado el segundo artículo propone una constituyente, donde la escogencia de sus integrantes ha de realizarse de manera territorial sin definir la manera de hacerlo y en un ámbito sectorial, lo cual viola claramente el artículo 63 de la Constitución que establece el sufragio como un derecho y donde se expresa que el sufragio se ejerce de manera directa, universal, secreta y libremente, y viola el artículo 21 que prohíbe la discriminación de cualquier tipo, porque todos, según esa disposición, somos iguales ante la ley y no se acepta ningún tipo de discriminación como la que pudiera darse, de acuerdo a lo anunciado por el Gobierno, en función de la condición social de alguien para que pueda ser constituyente o no.

Además se agrega otro Decreto que es el 2.831, donde designa a una Comisión Presidencial supuestamente para realizar consultas, o sea consultas después de haber presentado el Decreto ante el Consejo Nacional Electoral y para hacer unas propuestas que tengan que ver con la organización y funcionamiento de esa constituyente, ignorando que de acuerdo al artículo 349 de la Constitución, los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional. El Gobierno pretende una Asamblea Nacional Constituyente tutelada, de tal manera que quiere establecer, antes de que se convoque o de que se realice, las normas de organización y funcionamiento. De tal manera que quieren, en el caso que se realizara, una Asamblea Nacional del Psuv más que una verdadera Asamblea Nacional Constituyente, que represente la voluntad del pueblo de Venezuela.

El hecho de que el Presidente de la República, entre otros, de acuerdo al artículo 348, tenga la iniciativa para proponer la convocatoria, no significa, en ningún caso, que el proponente puede sustituir al pueblo venezolano en su derecho a decidir si se convoca la constituyente y si se aprueban las bases comiciales que la van a regir.

Es importante, para fortalecer estos argumentos referirnos, ateniéndonos a las limitaciones del tiempo que tenemos en estas intervenciones, a 3 aspectos para fortalecer lo que estamos planteando:

En primer lugar, ¿cuál es el objeto de una constituyente? Está claramente establecido en el artículo 347 y es importante que el país lo sepa para que no le sigan diciendo mentiras en relación a la verdadera intención.

Con el permiso de la presidencia leo: “…puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. Insisto en repetir redactar por una mención que haré más adelante.

Es decir, se está planteando una iniciativa para sustituir la actual Constitución por otra, porque ese es el objeto específico de una constituyente. No es como están tratando de decirle a la gente que lo que le van a hacer son unas meras modificaciones, que tendrían que llevarlos entonces al camino de la enmienda o de la reforma constitucional.

Ahora, una decisión del tamaño de estar de acuerdo en cambiar la Constitución y convocar a una constituyente para elaborar otra, es una decisión de tal envergadura que no puede ningún líder democrático, a partir de esos señalamientos constitucionales muy concretos, pensar que se puede tomar esa decisión sin consultar al pueblo de Venezuela. Quieren hacer una constituyente doméstica, a su medida, a su gusto, porque se ven realmente desprovistos de todo apoyo popular para hacerlo como la Constitución indica.

Por esa razón evidentemente violan el artículo 347 que le da el derecho, exclusivo, al pueblo de Venezuela de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.

Ahora bien, ¿qué significa y cuál es realmente la acepción constitucional del pueblo de Venezuela al cual se refiere el artículo 347? Eso es muy importante definirlo, tanto en función de la convocatoria como de la aprobación. Tenemos en nuestras manos una Sentencia de la Sala Constitucional del 22 de enero del 2003, que en su página 10, con ponencia del Magistrado Iván Rincón Urdaneta, define lo qué es el pueblo venezolano en función de la Constitución, eso fue con motivo de un recurso de interpretación constitucional, la cual dispone lo siguiente:

“…por lo expuesto, debe concluirse que el sentido que debe asignarse al pueblo de Venezuela es el conjunto de las personas del país y no una parcialidad de la población, una clase social o un pequeño poblado y menos individualidades…”

Es decir, que esa concepción, ese significado constitucional del pueblo de Venezuela al que se refiere el artículo 347, no permite de ninguna manera una constituyente integrada por espacios sectoriales como pretende hacer el Gobierno a los efectos de poner a sus apólitos registrados, como únicos electores que van a formar parte de esa constituyente.

Luego, ¿por qué es necesario un referendo? Ayer le oí decir por televisión al ciudadano Elías Jaua, quien preside esa Comisión Presidencial, que en ninguna parte los artículos que se refieren la Constituyente hablan de un referendo.

Bueno, debemos decirle al ciudadano Elías Jaua que la Constitución se debe interpretar integralmente, tomando en cuenta todas sus disposiciones, porque parece ser que no se ha leído el artículo 70 que establece como un medio de participación y protagonismo del pueblo en el ejercicio de su soberanía un referendo, por ejemplo; y el artículo 71 dice que en materia de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo.

 En este caso el “podrán” se convierte en “deberá”, de acuerdo con el artículo 347 y 5 constitucional porque es el pueblo el único que lo puede convocar, de conformidad a esas disposiciones.

Y de acuerdo con los artículos 71, 73 y 74, nuestra Constitución autoriza la celebración de referendos para asuntos de interés parroquial, municipal y estadal; referendo sobre leyes en discusión en la Asamblea Nacional; referendo sobre tratados, convenios o acuerdos internacionales; referendo abrogatorio de leyes; es decir, nuestra Constitución autoriza el uso de la figura del referendo o los crea, incluso para asuntos de interés parroquial, pero de acuerdo al Gobierno Nacional no se puede hacer un referendo para cambiar la Constitución y consultar al pueblo para que se pronuncien con relación a esa materia.

De tal manera que ahí se ve el tamaño de la disparatada propuesta que se ha hecho que –repito– tiene el objeto de ganar tiempo para no realizar ninguna elección y que permanezcamos mucho tiempo discutiendo algo que no tiene posibilidades de llegarse a concretar y, de concretarse, sí se presentaría por primera vez en Venezuela la necesidad de hacer uso del artículo 350 de la Constitución para desconocer cualquier decisión que de allí surja.

En nuestro criterio, una Constituyente requiere de la voluntad popular a su inicio y a su final para ratificar, para aprobar la Constitución que de ella surja. ¿Por qué lo digo? Bueno, con relación a su inicio está el artículo 347, pero con relación a su final es muy importante observar que la Constituyente debe redactar una nueva Constitución, pero no dice aprobarla. Autoriza redactarla porque, de acuerdo con la Disposición Final de la Constitución, es importante recordar y leer que allí se estableció que la Constitución entraba en vigencia una vez publicada en la Gaceta Oficial, después de haber sido aprobada en referendo por el pueblo de Venezuela. Es decir, esa Disposición Final, más el hecho que la Constituyente está autorizada es para redactarla y no para aprobarla, nos permite afirmar que la voluntad popular debe expresarse en el inicio del proceso para aprobar su convocatoria y sus bases y se debe expresar al final del proceso para aprobar la Constitución que de allí surja.

De tal manera que es importante tener claro esto, porque ayer decía ese jurista del Gobierno que es el Diputado Diosdado Cabello, que no hemos dado argumentos jurídicos para defender nuestra posición

Debo en nombre de la Unidad Democrática, de quienes queremos un cambio político por la vía democrática, hacer un llamado al Presidente Nicolás Maduro, porque nos interesa la paz de Venezuela y el único camino seguro para la paz en estos momentos es el respeto a la Constitución, para que tome dos decisiones que a nuestra manera de ver son lógicas y urgentes en función del interés nacional:

En primer lugar le pedimos que retire esa supuesta convocatoria inconstitucional de la Constituyente, la cual debería ser devuelta por el Consejo Nacional Electoral si actúa como poder autónomo en una interpretación correcta de la Constitución. En segundo lugar, que haga lo necesario para que se apruebe, de manera formal, un cronograma electoral que ponga en manos del pueblo de Venezuela la decisión de esta crisis; una crisis del tamaño de la que vive Venezuela no puede ser resuelta en ningún cuarto oscuro de Miraflores ni de ninguna otra parte, tiene que ser resuelta por la voluntad mayoritaria del pueblo de Venezuela.

Es la convocatoria del pueblo a expresar por la vía del sufragio, en elecciones regionales, municipales y en las presidenciales su opinión, su voluntad para definir el futuro de Venezuela es lo que puede realmente conquistar la paz y permitirnos a nosotros avanzar como pueblo, como país. De no ser así no queda otro camino que mantenernos en la calle con el pueblo venezolano, en ejercicio del mandato del artículo 333 de la Constitución, de hacer lo que sea necesario para restablecer la vigencia de la Constitución, que está siendo violada en casi todo su articulado.

Queremos decirle al país, decirle a los venezolanos que tienen dudas sobre cuál es el camino y cuál es el futuro, que del lado de la Unidad Democrática hay un camino claro; que queremos, en primer lugar,  que se respete la Constitución, porque en el camino del respeto a la Constitución pondremos el futuro de Venezuela en manos de la voluntad popular y, en segundo lugar, al rescatar la vigencia de la Constitución se habrán creado las condiciones para que podamos avanzar hacia la reconciliación entre todos los venezolanos y a la reconstrucción de Venezuela, que este modelo ha destruido.

En este sentido, y con estas palabras para introducir el debate con relación al Proyecto de Acuerdo que he consignado por Secretaría, culmino mi intervención mandándole un mensaje de fe a Venezuela y al mundo democrático. Este pueblo no se va a entregar y esta Asamblea Nacional va a cumplir con el papel histórico que le corresponde de defender los derechos del pueblo; esta es la máxima representación de la voluntad popular y vamos a defender los derechos de nuestros electores. (Aplausos).

 

Muchas gracias colegas Diputados.