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Monseñor Santana: No es fácil ser cristiano en una Venezuela tan maltratada
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 “En esta Venezuela nada es fácil, los caminos están erizados de obstáculos y dificultades, no es fácil ser cristiano ni sacerdote de Cristo en una Venezuela tan dolorida y maltratada. Esta vocación es más difícil que nunca, pero eso no debe desalentar a jóvenes ni a seminaristas, necesitamos de pastores y religiosos heroicos y fuertes, capaces de acompañar a su pueblo en las tempestades del camino”, aseguró el arzobiospo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana.

La reflexión la hizo durante la homilía que presidió en la misa crismal, concelebrada con el resto de los sacerdotes de las diferentes parroquias zulianas en la Catedral de Maracaibo, en la que fue consagrado Santo Crisma, la bendición de los óleos de los catecúmenos y de los enfermos y se renovaron las promesas sacerdotales. También se entregó la colecta de la Campaña Compartir.

Recordó al clero el llamado de Pablo, para que “cuiden el rebaño que el Espíritu Santo les ha encargado guardar”.

A la feligresía le encomendó orar y cuidar a sus sacerdotes. Que los ayuden a cumplir la vocación para la que han sido llamados con la “promesa” del día de su ordenación y que se renueva en cada misa Crismal, de renunciar a sí mismos, se “ser fieles dispensadores” de ministerio de Dios y de la eucaristía.

“No vienen empaquetados ni con especificaciones para cada Iglesia, son vulnerables y débiles como todos, estén sometidos a las mismas tentaciones, pasan por las mismas carencias y necesidades”, dijo.

Pidió al “pueblo de Dios” que “si quieren tener pastores hay que cuidarlos, protegerlos, el diablo los tienta como a Jesús, como a ustedes, como a mí, ante tantas carencias también sienten deseos de huir para no pasar hambre y necesidad, oremos por ellos, démosles apoyo, consejos, darle ánimo a seguir adelante, vamos a felicitarlos en sus fechas significativas, compartamos sus éxitos y fracasos, alegrías y penas, amarlos de corazón y hacerle sentir que apreciamos su ministerio, entrega, disponibilidad y abnegación a vivir todos unidos como Iglesia de Cristo”.

Agradeció a los que lo han acompañado en la arquidiócesis, sacerdotes, diáconos, equipos pastorales y laicos, por el apoyo al trabajo evangelizador y misionero. “Espero seguir contando con sus oraciones y que el Señor les depare el Pastor para que esta iglesia se interne mar adentro o lago adentro, para echar redes con la confianza, audacia y la creatividad en el Señor”.

“Que María Santísima los acompañe, anime y fortalezca en estos días santos, para recoger frutos de conversión y santidad”, puntualizó el prelado tras oficiar la última eucaristía crismal como arzobispo de esta ciudad. El 12 de octubre monseñor Santana cumple sus bodas de oro sacerdotales. Se informó que tras su retiro se quedará en esta ciudad.

Luengo Teresa-El Universal