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Papeles de Panamá, capítulo Venezuela: Cada historia se aborda con rigor investigativo y responsabilidad
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Por Sofía Torres

El 16 de octubre de 2015 los coordinadores del portal web Armando.info establecieron contacto con un grupo de periodistas venezolanos, más de 11, para presentarles “un trabajo ancho”, de gran impacto internacional, cuyo desarrollo requeriría un compromiso de confidencialidad, tiempos de entrega, capacidad en el manejo de redes y por supuesto, experiencia en el área de la investigación.

Se trataba de los Papeles de Panamá, 11.500 millones de documentos del bufete Mossack Fonseca, liberados por un anónimo con sentido de justicia, y plenos de entramados financieros para la evasión de impuestos y ocultamiento de fortunas en paraísos fiscales.

Esta filtración se torna como la más grande de la historia, sobrepasa “Swissleaks, Offshore Leaks, Luxembourg Leaks, Wikileaks y todo los leaks”, dice Lisseth Boon, de Runrun.es y miembro del equipo de investigación, capítulo Venezuela.

Boon cuenta que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) convocó primero a Armando.info, portal digital en el que están Ewald Scharfenberg y Joseph Poliszuk, quien realizó el trabajo de los leaks de la banca suiza. Luego se sumaron Ronna Rísquez, Roberto Deniz, Ahiana Figueroa, Alfredo Meza, César Batiz, Fabiola Zerpa, Katherine Pennacchio y Laura Weffer.

La periodista señala que en una fase de exploración preliminar se han precisado 60 potenciales historias correspondientes al capítulo Venezuela, que se seleccionan de acuerdo al perfil de las personas involucradas, que debe responder a un interés público, como funcionarios del gobierno, banqueros o empresarios privados que se aprovecharon del control de cambio y la asignación de dólares preferenciales. Se encontraron también figuras de la oposición y de la farándula.

Además, destaca la necesidad de investigar con exactitud y disciplina e insiste en la corroboración de los datos. En ese sentido, la comunicadora relata que encontró a un funcionario del gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro; creyó estar frente a un “pez gordo”, pero al cruzar nombres y otras informaciones, se dio cuenta que era un homónimo.

“Cada historia la abordamos muy responsablemente. Las sesenta historias potenciales pueden ser atractivas pero hay que ser muy cuidadosos, ya que bien podríamos publicar la lista completa y perjudicar a gente que no haya tenido ninguna operación irregular al registrar una empresa o una cuenta bancaria a través de la firma de abogados Mossack Fonseca”.

“Esta no es una filtración como Wikileaks, que aunque fue muy interesante afectó a personas porque no hubo reporteros ni interpretación, fue una liberación de datos sin medir las consecuencias que eso traería”.

Según reseñó el diario El Tiempo, el coordinador de la investigación en Venezuela y editor de Armando.info, Joseph Poliszuk, anunció que la Asamblea Nacional contactó a algunos periodistas, sin embargo no se prevé “la entrega física de documentación, en la cual aparecen 241 mil menciones a Venezuela”.

Puliszuk ratificó, además, que en mayo el ICIJ dará a conocer la lista de las 240 mil empresas offshore y sus accionistas.

 

Periodismo colaborativo y transnacional

Para la investigación, que se inició en octubre, se diseñaron tres plataformas destinadas únicamente a los Papeles de Panamá: una de visualización, otra de búsqueda y una muy similar a una red social, a través de la cual los 370 periodistas de los 70 países vinculados al proyecto pueden mantenerse comunicados, intercambiar y compartir hallazgos.

Los coordinadores de la investigación capítulo Venezuela tuvieron que asistir a dos reuniones fuera del país, dado el carácter de confidencialidad que tiene el trabajo. Los periodistas cumplen con sus labores sin necesidad de ir a otros lugares fuera de nuestras fronteras.

Para Boon, este tipo de iniciativas marca un antes y un después en el periodismo colaborativo y transnacional. “Se plantean nuevos retos y posibilidades. Ni siquiera las personas involucradas tuvieron que trasladarse a los paraísos fiscales para abrir las empresas offshore, para eso estaba Mossack Fonseca y todas las fórmulas que ofrece y que aún quedan por descifrar”.

De acuerdo al reportaje titulado Cruz Weffer: el general chavista que desembarcó en un paraíso fiscal, el jefe del Plan Bolívar 2000 y Fondur, quien no pudo justificar los 1.071 millones de bolívares de su patrimonio –equivalentes a 86% de los fondos que manejó entre los años 2000 y 2003-, argumentó en su defensa que él nunca fue a las Islas Seychelles, donde se registró a su nombre la empresa Univers Investment Ltd, con un capital de 50 mil dólares. El lugar queda cerca de Madagascar, en el Océano Índico, a 13 mil kilómetros de distancia de Venezuela. La transacción se hizo mediante una empresa suiza que a su vez era cliente de la firma de abogados.

Los periodistas venezolanos no perciben honorarios por la investigación de los Papeles de Panamá, tienen acceso a la base de datos filtrada y pueden disponer de ella como consideren pertinente y de manera responsable. Ese fue el acuerdo. Los miembros del equipo periodístico publican sus reportajes en los medios para los que trabajan, así como en la página Panama Papers Venezuela.

Al respecto, Boon puntualiza: “si me preguntan ¿quién me mantuvo?, fue el salario de mi trabajo. Este tipo de investigación toma mucho tiempo, pero yo he recibido todo el apoyo de Runrun.es”.

El ataque a los mensajeros

Boon afirma que no son de oposición ni del gobierno, como lo han querido hacer ver, son periodistas de investigación sin adjetivos, no están a favor de ningún sector.

“El exministro Héctor Navarro hablaba de grupos pro oficialistas pero críticos del gobierno que han calculado que se fugaron unos 300 mil millones de dólares desde que se implementó el control de cambio. Qué pasó con esos recursos, hay que ubicar a los responsables. No somos jueces, recibimos una base de datos que identifica personas que tienen que rendir cuenta, dar explicaciones al país. La prensa revela esas historias, compete a las autoridades decidir que harán con esa información”.

“Las webs del gobierno publican reportajes firmados por mí que yo no he hecho, han relacionado compañeros con cargos que no tienen, difunden contenidos llenos de imprecisiones, todo lo contrario al periodismo de investigación. Atacan a los periodistas y no a la corrupción”.

“El caso del pastor evangélico investigado por la compañera Katherine Pennacchio -que ha recibido insultos por parte de los acólitos del religioso- es el caso de un privado que no se identifica con ninguna tendencia política, pero estamos tan intoxicados con la polarización que percibimos el mundo entero por su color político. Simplemente, era un personaje curioso, nos pareció una historia interesante, cómo en nombre de Dios hizo su fortuna”.

“Seguiremos investigando con transparencia, la gente debe saber cómo se están manejando los dineros públicos y cómo eso perjudica al ciudadano que no consigue alimentos ni medicinas. Ese es nuestro interés, no condenamos a nadie ni tomamos cartas en el asunto, nuestro trabajo es hasta aquí”.

“Seguiremos haciendo periodismo aunque a algunos les moleste, esa es nuestra misión”.

 

@soficarol21