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Siete años de clandestinidad, exilio y cárcel
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La confabulación contra Manuel Rosales fue montada desde el 2004 cuando todo indicaba que ganaría las elecciones como gobernador del estado Zulia. La denuncia hecha por José Luis Pirela – quien para esa fecha era dirigente del oficialismo – fue investigada durante dos años, sin encontrar evidencias, lo que determinó que el Ministerio Público decretara “Archivo Fiscal”. En el 2008 ordenan la “Misión Rosales Vas preso”, y vuelven a usar la misma denuncia falsa.

Posteriormente el ex Magistrado Aponte Aponte, confesó en documento notariado que montó toda la trampa jurídica por órdenes del alto Gobierno para sacar a Manuel Rosales del escenario político. Más tarde, José Luis Pirela reconoció que las supuestas pruebas recibidas de Aponte Aponte, para acusar a Rosales resultaron ser falsas. Así mismo, Interpol, después de una profunda investigación, descartó la solicitud de detención internacional en su contra, por considerarlo un caso de persecución política. En conclusión, fue demostrado que las pruebas son falsas, por el testimonio de los mismos acusadores, quienes por ser afectos a una tendencia política se prestaron para la trama.

El ex Magistrado Aponte Aponte, asumió que fue una trampa jurídica, José Luis Pirela, reconoció que las pruebas usadas fueron falsas. Manuel Rosales no está acusado de una obra mal construida ni por daño al patrimonio ni de ningún hecho de corrupción durante su gestión como alcalde y gobernador, por lo cual no existen razones para que se encuentre preso.

Su regreso a Venezuela, materializado el 15 de octubre de 2015, no solo ayuda a UNT sino al Zulia y al país, tal como lo han asegurado los diferentes sectores democráticos, y así quedó demostrado en las pasadas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre del pasado año con el triunfo arrollador de la Unidad Democrática. Su decisión estimuló el voto y la esperanza de avanzar hacia un mejor futuro. Ayudó a vencer la abstención y desesperanza. A pesar de los riesgos dio un paso al frente para ayudar a construir el cambio que Venezuela necesita.

Para Manuel Rosales, fue una decisión personal regresar a Venezuela. Nunca se apartó de la idea de volver a la patria, y así lo manifestó siempre a familiares, amigos y compañeros de lucha de los diferentes factores políticos que solicitaron y apoyaron su decisión.

El pasado siete de marzo y luego de haber sido diferida cinco veces la audiencia preliminar, a pesar de que la defensa alega que el juicio debió ser declarado nulo puesto que los acusadores se retractaron y no hay pruebas para enjuiciarlo, el juez de la causa arbitrariamente decidió que debía continuar recluido. Hoy se encuentra detenido en El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en la ciudad de Caracas, a la espera de un juicio justo que haga valer las pruebas de su inocencia y que le otorgue la libertad plena.

 

UNT