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Theresly Malavé: Hay elementos para llevar caso Óscar Pérez a la CPI
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Theresly Malavé, abogada y directora de la ONG Justicia y Proceso Venezuela, asegura que hay muchas dudas por resolver en el caso de “la masacre de El Junquito” y percibe la existencia de elementos para una investigación penal internacional

Autor: Victor Amaya | @victoramaya

-Se pueden puntualizar las violaciones a los derechos humanos en el caso de Óscar Pérez y los sucesos en El Junquito, que la Asamblea Nacional califica como “masacre”?
-En principio, el derecho a la vida, que no se le respetó a quienes ya estaban rendidos, incluyendo civiles. Es un desprecio por el derecho a la vida, y lo hemos venido viendo con las OLP. No se ha hecho nada desde el Estado para detener esto porque es el propio Estado quien lo está ejecutando. Ya se sienten impunes. Hicieron además un ataque con burla, cuando usan un misil y se ríen de lo que está pasando. Todos fueron ajusticiamientos. El acta de defunción determina la causa de muerte, pero el protocolo de autopsia tiene que determinar qué había, cuántos disparos tenían. Allí se puede determinar si esos disparos se produjeron luego de estar muertos, lo que se llaman los “mata muertos”, como desprecio al caído.

-Hay quien se ha puesto a detallar la foto del cadáver de Óscar Pérez, señalando que los brazos están por encima de la cabeza, y afirman que entonces tenía las manos levantadas al momento de morir.
-Yo coincido con eso. Yo fui fiscal del Ministerio Público y justamente mi área era investigación de homicidios, violación y lesiones; y me botó Isaías Rodríguez porque no cumplía órdenes ilegítimas. Eso de caer con las manos levantadas hacia atrás, es un indicio que me lleva a pensar que alzó las manos, rendido.

-El gobierno ha dicho otra versión: hubo negociación para entregarse y ellos abrieron fuego ante los negociadores. ¿Hay indicios que le den asidero a esa hipótesis?
-Es fácil para ellos dar una versión cuando manejaron el sitio absolutamente. En principio, no se conocen las actuaciones a detalle, ni el levantamiento del sitio, y además destruyeron el lugar y esas versiones no pueden ser corroboradas.

-El sábado, Liliana Ortega decía que en una presunta masacre donde ocurrieron presuntas ejecuciones extrajudiciales, si se destruye la evidencia todo deja de ser presunto, según el derecho internacional. ¿Qué habría que hacer para que estas dudas puedan investigarse en un escenario, de ser el caso, como la Corte Penal internacional?
-En este caso, hay suficientes elementos para llevar este expediente a la CPI. No es tan estricto como una investigación penal de caracter investigativo, interno, para establecer responsabilidad penal.

-Tarek William Saab y Alfredo Ruiz, fiscal general y defensor del pueblo designados por la constituyente, respectivamente, han permanecido en silencio durante una semana desde los eventos de El Junquito. ¿Qué puede estar pasando puertas adentro de estas instituciones?
-A mí también me ha extrañado. Yo tuve la oportunidad de conocerlo (a Tarek) cuando era Defensor del Pueblo, y a pesar de su posición política y de la forma en que a veces se conduce, nos echó una mano con el caso de Raúl Baduel y Alexander Tirado; le llevábamos la lista de presos políticos y él mandaba las cartas como Defensor a la Fiscalía solicitando los llevaran al médico, y así. Me extraña muchísimo su silencio. Él tenía que asumir la función que le dieron y estar al frente de lo que estaba ocurriendo. Un negociador dijo que llamarían a fiscales, y eso nunca ocurrió.

-Los patólogos firmaron las actas de defunción dejando constancia de los disparos en la cabeza, y hay quien señala no mentir en ese papel es de valientes. ¿Esto habla de una actitud en las instituciones frente a lo que se ha calificado como un “delito de guerra”, por ejemplo por Gustavo Petro, exalcalde de Bogotá?
-Claro. En una investigación seria, además, tendrían que decir lo que no sabemos de esa acta de defunción. El protocolo de autopsia es el que determina cuál fue el primer disparo, si fueron torturados o no, si tienen golpes. Los cadáveres hablan. Si no tenían nada que esconer y fue un enfrentamiento y él abrió fuego cuando estaban negociando -como dice la versión oficial-, ¿por qué derribar el sitio del suceso? Escondieron evidencia y tumbaron todo, y eso dice que esa versión entonces es falsa. Yo sí creo que se trata de una actitud valiente (lo hecho por los patólogos), pues la gente tiene mucho miedo. Recuerda que no sirve de excusa decir que estás cumpliendo órdenes, pues las responsabilidades de carácter penal son personales.

Tal Cual