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Universidades públicas se las inventan para superar la crisis
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Problemas de transporte y escasez de alimentos, aumentan el éxodo

 

La irregular situación presente en los diversos aspectos de la vida del país se refleja de manera particular en las instituciones públicas de la educación superior, que realizan esfuerzos para superar las dificultades, optando por soluciones que aspiran tenga un carácter transitorio.

En una caracterización general de la crisis que denuncian los distintos sectores que conforman la comunidad universitaria del país, destacan elementos que podrían ser agrupados como: falta de presupuestos adecuados para enfrentar la acelerada inflación, deterioro e ineficiencia de los servicios y de la infraestructura física de las universidades, la masiva deserción del personal docente y administrativo así como estudiantil que, junto a la evidente emigración de profesionales, se traduce además en una creciente fuga de talento; violaciones a la libertad académica y de la autonomía universitaria, así como de criminalización de la protesta, represión, persecución e intimidación contra estudiantes y profesores, entre otros.

De igual manera, corresponsales de El Universal, en distintos puntos del país describen situaciones de sus universidades que se enmarcan dentro del cuadro general de crisis, y las medidas que en distintos casos se adoptan en algunas de ellas.

Consecuencias de la crisis

Para el vicerrector administrativo de la Universidad de Carabobo, José Ángel Ferreira, uno de los problemas principales entre los que afectan su normal desenvolvimiento, es el de la deserción estudiantil que se registra en la institución es “consecuencia de políticas económicas mal planificadas”.

Ferreira citó los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida 2017 (Encovi), realizada por las universidades Central de Venezuela, Simón Bolívar y Católica Andrés Bello, en donde se plasma que de 4,2 millones de adolescentes que terminan la educación media, 2,1 millones no ingresan a la universidad y mientras que de 500 mil que son aceptados, luego no ingresan o abandonan la carrera rápidamente. Refirió que el mismo estudio indica que la educación universitaria cayó en todos los estratos sociales del 48% al 38% entre los años 2016 y 2017.

De igual manera, en la Universidad de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez), se reporta una baja considerable de alumnos, que de acuerdo con José Fleitas, presidente de la Asociación de Profesores de esa institución (Apunellez), la ausencia en las aulas de clases está entre 60% y 70%, por causas de transporte y alimentación. Igualmente 60 profesores que concursaron recientemente, desertaron del sistema.

Soluciones temporales

A mediados de este mes, la rectora encargada de la Universidad del Zulia, Judith Aular, anunció la activación de un plan para atender la emergencia académica y operativa adoptada en sus diferentes dependencias, ante la deserción estudiantil, estimada en 40% en esa institución, y la alta migración docente.

Según lo indicó, además del bajo presupuesto del cual dispone la institución, alumnos y trabajadores enfrentan dificultades de transporte para el traslado, especialmente por los altos costos de los pasajes; la escasez de alimentos impide el funcionamiento regular del comedor; la mayoría de las facultades y escuelas se muestran desoladas y el horario nocturno se encuentra prácticamente eliminado, por lo que en un Consejo Universitario fue acordado impartir clases en horario fraccionado: una parte será virtual y la otra presencial, aunque permanecerá abierta toda la semana, pero la carga del personal debe cumplirse 60% durante tres días.

Por situaciones similares también la Universidad de Oriente del Núcleo Nueva Esparta optó por el establecimiento del sistema mixto de clases, tras la decisión de la Asociación de Profesores (Apudone), de activar un plan de contingencia que permita mantener activa esa casa de estudios, pero que al mismo tiempo atienda la realidad del estudiantado y de los profesores, quienes están limitados en su capacidad de movilización y de alimentación.

Pese a la difícil situación

A pesar de la difícil situación de las universidades venezolanas, públicas y privadas, la calidad por su nivel académico e iniciativa de los estudiantes, sigue siendo reconocida internacionalmente.

Recientemente la delegación venezolana que participó en el modelo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), realizado por la Universidad de Harvard para Latinoamérica, obtuvo por cuarta vez el reconocimiento de mejor delegación pequeña en esta actividad organizada por esta casa de estudios, que se celebró en Perú del 11 al 14 de enero.

El grupo, conformado por ocho estudiantes provenientes de la Universidad Central de Venezuela (UCV); Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y la Universidad Metropolitana (Unimet), se preparó, estudió y analizó temas como el acontecer nacional y su repercusión y respuesta a nivel internacional, las fuertes acusaciones en contra del presidente de Brasil, Michel Temer; la nueva política de Estados Unidos hacia Cuba, las crecientes tensiones entre países con arsenales nucleares, entre otros temas.

Para poder lograr esa participación, además de la preparación académica y cumplir con el reto, el equipo se movilizó en la búsqueda de patrocinadores y donaciones que permitieron cubrir gastos necesarios como los boletos de avión que los llevaron hasta Lima. También desarrollaron una campaña de donaciones por internet para cumplir su meta.

Gilberto Carreño/El Universal