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Venezuela retrocede 20 años en la lucha contra la epidemia del VIH y Sida
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La crisis en salud que atraviesa Venezuela dejó de ser nacional para convertirse en internacional: en la práctica, pues las enfermedades y epidemias pueden propagarse a países vecinos; y en la teoría, porque los retrocesos que están viviendo los venezolanos comprometen los avances y las metas mundiales de salud, según afirmaron activistas y personas con VIH en Nueva York, en evento paralelo a la “Reunión de Alto Nivel para poner fin al sida”, que se realiza en la Organización de Naciones Unidas del 8 al 10 de junio.

 

Nota de prensa

 

La meta de la ONU es tener un mundo libre de sida para el año 2030. Sin embargo, en Venezuela las nuevas infecciones por VIH y en particular la mortalidad por causas asociadas al sida han avanzado 70% entre 1999 y 2012, de acuerdo a las cifras oficiales disponibles. Todo indica que desde entonces la situación ha empeorado, según alertó Jhonatan Rodríguez, activista margariteño fundador y presidente de la Organización StopVIH, quien viajó a Nueva York para participar en la reunión en la ONU y aprovechó para denunciar la situación. Además destacó que tampoco hay planes educativos de prevención, escasean los condones, aumenta el embarazo adolescente y cada día son más los jóvenes que se infectan con VIH.

 

Para Rodríguez “no hay voluntad ni disposición de atender la crisis. No hay estudios epidemiológicos, vigilancia ni inversión en prevención. Llevamos meses tratando de reunirnos con la ministra de Salud, Luisana Melo, y ha sido imposible”. La crisis no se limita al sida, sino abarca otros males como cáncer, sífilis, tuberculosis, herpes y sarna. Citó como ejemplo su propio caso de ser hipertenso y no conseguir medicinas desde noviembre pasado.

 

Jesús Aguais, director de Aid for Aids, organización con sede en Manhattan, afirmó que es tiempo de “separar la política de lo humanitario”. Lo que está sucediendo en Venezuela “va en contra de todos los esfuerzos mundiales de terminar la pandemia, un esfuerzo de todos los países y dirigentes, basados en la premisa del que el tratamiento es prevención. Si los países no están alineados se hace más difícil. El hecho de que no haya tratamiento sostenible en un país, va a traer consecuencias nefastas para su población”.

 

“Y más grave ahora con el problema migratorio, pues es llevar virus mutados fuera de las fronteras venezolanas. Lo que empeorará la situación de la epidemia en donde estas personas emigren”, destacó Aguais.

 

Según la ley venezolana, el Estado es responsable de atender y proteger a la población que ha contraído el VIH, incluso los extranjeros que vivan en su territorio. Las medicinas para asistirlos sólo se pueden distribuir por la red pública, nunca en farmacias privadas.

 

Las diversas cifras expuestas por los panelistas retrataron una realidad venezolana de 90% de desabastecimiento de alimentos, medicinas e insumos hospitalarios; 61 mil pacientes con VIH; 2.161 fallecidos por sida en 2012 (último año del registro público); 11.669 venezolanos contraen VIH cada año; 80% de los enfermos no saben que están infectados; 600 niños nacen con VIH anualmente; nula inversión pública en prevención; y 99% de infección de VIH en la población Warao en el Delta del Orinoco.

 

Por su parte, Grisbel Escobar, Directora de la Asociación Civil Mujeres Unidas por la Salud, destacó que entre los años 2000 y 2011 el índice de mortalidad entre mujeres con VIH en Venezuela registró un incremento del 35%. “El Gobierno no quiere admitir lo que está pasando en Venezuela”, dijo Escobar, quien agregó que otro problema que existe entre las mujeres seropositivo es la falta de fórmulas lácteas para alimentar a niños nacidos de madres infectadas, ya que estos bebés no pueden alimentarse con leche materna y las serias dificultadas para toda la población venezolana tener acceso a la cesta básica de alimentación.

 

Con este contexto, es inadmisible que la gran ausente en la Asamblea General de Naciones Unidas para la Reunión de Alto Nivel sobre el VIH y Sida esta semana ha sido Venezuela, “acaso ¿es que no les importa la vida de las personas con VIH?”, expresó el presidente de StopVIH, Jhonatan Rodríguez.

 

Otros activistas participaron vía Skype, como Estevan Colina, de la Red Venezolana de Gente Positiva, quien condenó “esta política genocida de no comprar medicinas ni permitir donaciones”. Recordó que ninguna ayuda internacional sanitaria puede entrar a Venezuela sin autorización del gobierno.