Opinión
AN y FF.AA: dos poderes contra el caos
Opinión

 

Incompetentes, irracionales, ridículos y contrahechos son los mandos del Poder Ejecutivo, pero hay dos grandes fuerzas para impedir el caos: la AN y la FF.AA,  y esto hay que remarcarlo porque podrían presentarse eventos fuera de control. Prácticamente todo lo hecho y actuado por el “gabinete” recién nombrado, deja claro ante  factores de poder nacionales e internacionales que no existe gobierno sino una caricatura. La fotografía de los presidiarios que tronaban armas de guerra en el techo de una cárcel de Margarita produjo asombro en todas partes. Pero aún más los comentarios de la “ministra” de prisiones, la que presume de sus álbumes fotográficos con los delincuentes más conocidos. Según ella esas armas duermen ahí desde hace 17 años, desde el Puntofijismo, lo que demuestra lo poco que vale la palabra del gobierno.

 

Otro “ministro” –se degradó el sentido de esta palabra hasta desaparecer – dijo que quería ver preso a Lorenzo Mendoza, aun cuando el gobierno se mantiene gracias a él, porque todo lo que comemos viene de Empresas Polar y su intervención el día 02-02 es un mazazo en la conciencia de los factores de poder que ha de tener consecuencias políticas. Maduro amenaza con el Sebin a los comerciantes que, como los consumidores, son víctimas de 17 años de socialismo, aunque Istúriz nos da ánimo y dice que aun no comienzan a construirlo.  Una “ministrica” dijo que había que sacarles los ojos con lápices a los gringos, otra que no había que lavarse los dientes y un tercero que no debían comprarse más de cinco pares de zapatos al año como si alguien pudiera hacer eso (ni más de dos Rolex).  Ningún país normal escucha tantas estupideces de sus gobernantes, a menos que sea una revolución.

 

Cuenten con la impunidad

 

Un analista nazi, Eugen Hadamovsky, llamaba esto propaganda de poder y explica que su objetivo era crear la idea de que todo aquél al servicio de la causa, incluso los criminales, gozaban de impunidad, mientras los opositores estaban indefensos. En la Isla del Dr. Castro lo practicaban así: en medio de la rumba del solar en cualquier barriada recalaba la policía a llevarse la mulata más popular o a una anciana venerable que todos apreciaban, insospechables siquiera de tener opiniones políticas. El cargo, “actividades contrarrevolucionarias”, lección aterradora para los que sí murmuraban del régimen (“si eso le pasó a ella que no tiene nada que ver, qué me pasará a mí”) Las revoluciones son cajas de Pandora que contienen todos los males de la sociedad.  A Herzen  le aterrorizaba que la eventual revolución en Rusia fuera “un Genghis Khan con telégrafo”, por considerar que el temperamento eslavo era bárbaro.

 

Así significó un ornitorrinco, un anacronismo con tecnología de punta. Luego Lenin la definió como “soviets más electricidad”, más o menos lo mismo. En otras épocas acusaban de todo lo malo a las brujas, los trotskistas o los “gusanos”. Durante la Peste Negra del siglo XIV que devastó Europa, atribuyeron a los judíos envenenar las aguas. Si la cosecha se perdía, o las esposas abortaban, eran los sortilegios de alguna solitaria mujer, una bruja. Ese es el mismo quilate moral e intelectual observable en los líderes revolucionarios ¿Hasta dónde pudo avanzar una anacronía, el totalitarismo en la era de Twitter, Facebook y las redes sociales, esta criatura monstruosa, basada en la fuerza y en un aparato propagandístico de emisoras de radio y televisión para falsear la realidad, guerra sicológica para asustar con terrorismo, violación de la privacidad, ultrajes?

 

Derrumbe del Siglo XXI

 

Según parecen indicar la realidad, se derrumba por las mismas razones que el socialismo del siglo XX.  En su fracaso apoteósico, la propaganda de poder totalitario pretende aun asociar su mundo decadente, descompuesto, en destrucción, con saboteos opositores en un canto a la imbecilidad. Si no pueden con la oposición, tienen que cederle el poder. Agonizan por ineptitud y sin la menor vergüenza hablan de la perfidia de los cuarenta años, la salvadora ruptura entre antes y después, las cuarta y quinta repúblicas. En su histórico discurso ante el comité central en 1930, Stalin arremetió “contra la derecha” como “representantes de las clases moribundas”. Y Hitler en 1939 habló igual de “clases moribundas… (que debían) eliminarse sin muchos aspavientos”. Fidel Castro tomó la frase de Hitler: “la historia me absolverá”. Un historiador se asombra de la “fantástica insinceridad” del Führer …

 

Le sorprende “la ausencia de realidad demostrable en casi todas sus expresiones… su indiferencia ante los hechos”, y a Kruschev lo escandaliza la “repugnancia de Stalin a considerar las realidades de la vida… su indiferencia ante la verdadera situación de los asuntos”. Eran mitómanos ideológicos. Asistimos “a la guerra eléctrica”, “la guerra económica”, la entrega de dos millones de viviendas, la recuperación de la agricultura. La maquinaria de mentiras no pudo  someter la voluntad de libertad en Venezuela, ni la de los militares, construidas sobre el lecho rocoso de cuarenta años de democracia. Las elecciones del 6D fueron e mensaje definitivo lanzado a los oídos de los factores de poder nacionales e internacionales: la oposición no es un grupo de revoltosos ni de exaltados, sino gente confiable que hoy detenta por elección uno de los poderes del Estado. Dispuesta a gobernar democráticamente.

Carlos Raúl Hernández

125 Artículos
@carlosraulher
@carlosraulher