Opinión
ASALTO MALANDRO A LA ASAMBLEA
Opinión

Por: Román Ibarra

@romanibarra

Para: Diario 2001

El asalto perpetrado por una jauría de delincuentes primitivos contra la Asamblea Nacional el día 23 de octubre de 2016, sólo es comparable con dos eventos igualmente deleznables, a saber: la barbarie ordenada contra el mismo parlamento venezolano en 1848 por otro dictador como José Tadeo Monagas, para evitar que el congreso de entonces pudiera juzgarle, y más recientemente, el golpe de estado cobarde, y asesino perpetrado por Hugo Chávez el 4F-92.

Aquello, que tanto en el siglo XIX, como en el XX  fueron exabruptos inaceptables, nos coloca hoy como un país bárbaro, sin ley, que aun no entra al siglo XXI, como sería el deseo de todo ser civilizado, gracias a la orden de Miraflores, y ejecutada por los maleantes que maneja Jorge Rodríguez, el Alcalde Vago!!

El gobierno en su desesperación, luego de haber utilizado a unos jueces penales, malandros e incompetentes en materia electoral para suspender la convocatoria a la recolección del 20% de las firmas que había ordenado el CNE, obligaron a que este último organismo encabezado por unas funcionarias miserables y genuflexas, acataran de inmediato ese bochorno judicial. Acto seguido, y utilizando los mecanismos constitucionales y la legitimidad obtenida el 6D-15, la Asamblea Nacional convocó una sesión especial para el día 23 de octubre, a objeto de discutir acerca de los mecanismos más expeditos para allanar el camino para la salida constitucional del presidente Maduro, habida cuenta de que lo actuado por jueces penales en connivencia con  el CNE, y evidentemente ordenado por Miraflores, comporta un golpe al estado de derecho de Venezuela.

Por fortuna, las imágenes del atentado criminal le dieron la vuelta al mundo de manera inmediata, y la entereza de nuestros parlamentarios ayudó a que pudieran producir el acuerdo solicitando la restitución del hilo constitucional de la República, cosa que el gobierno de Maduro, así como las instituciones secuestradas por este, incluyendo a quienes fungen de jefes de la FAN, siguen obstruyendo de manera flagrante; actitud que raya en la violación de delitos de lesa humanidad al impedir que el pueblo venezolano se exprese electoralmente de manera libre, en los términos de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Hay que alertar al mundo acerca de las intenciones de Maduro y sus cómplices para eternizarse en el poder, sin importar que con ello acaben con la vida y los bienes de nuestros compatriotas. No hay un ápice de amor por el país en la conducta del presidente Maduro, ni en quienes le acompañan. Solo les anima la preservación de sus privilegios, aunque ello ofenda la dramática situación de pobreza de las grandes mayorías de la población que hoy arrancan migajas y desperdicios en la basura para sobrevivir, en vista de que el comunismo ladrón de Chávez y Maduro les robó toda esperanza.

Hay que detener esta tiranía salvaje, y para ello tenemos el deber moral de acompañar con toda confianza a la dirigencia serena y firme de la MUD para que guie la lucha por el rescate de la democracia como sistema y su desarrollo para las nuevas generaciones que se levantan como el ave fénix de la cenizas que nos está dejando el comunismo mediocre que sembró Chávez, y que hoy para desgracia de nuestros compatriotas, dirige el peor y más cruel de todos los gobernantes que hemos tenido, Nicolás Maduro.

Cualquiera de las opciones constitucionales es válida: Renuncia, Referendo Revocatorio, Constituyente, o Enmienda para recortar el período de todos los poderes y elegir un gobierno de Unidad Nacional para servirle decentemente al país. Se puede!!

Roman Ibarra

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