Opinión
Baco ven urgente, detén esta marcha a la locura.
Opinión

Jesús Rafael González /@chuogonzalez

Barbará Tuchman en su maravilloso libro “La marcha de la locura”, hace una reflexión, hoy más vigente que nunca en nuestro país: UN FENÓMENO que puede notarse por toda la historia, en cualquier lugar o período, es el de unos gobiernos que siguen una política contraria a sus propios intereses. Al parecer, en cuestiones de gobierno la humanidad ha mostrado peor desempeño que casi en cualquiera otra actividad humana. En esta esfera, la sabiduría –que podríamos definir como el ejercicio del juicio actuando a base de experiencia, sentido común e información disponible–, ha resultado menos activa y más frustrada de lo que debiera ser. ¿Por qué quienes ocupan altos puestos actúan, tan a menudo, en contra de los dictados de la razón y del autointerés ilustrado?

Tal argumentación plantea el eterno dilema entre dos posiciones políticamente antagónicas, en la que una gana o se impone, y no es necesariamente la que actúa de acuerdo a la razón y la experiencia, sino aquella que comete menos errores o simplemente corre con mucha suerte. Así parece confirmarse esa teoría en la historia contemporánea venezolana.

La puta fortuna:

Mientras en toda América Latina las cifras arrojan un crecimiento, en Venezuela vamos corriendo hacia un abismo con un resonante -12%  de PIB para este 2017, en una carrera de caída libre de casi 10 años, lo que se traduce en un retroceso de al menos cinco décadas, sin que nadie haga nada por detener esta tragedia.

¿Qué podemos esperar si el asesor principal de Maduro es un economista marxista radical?, pues nada, que la puta suerte nos ataje en este fatídico descenso, ya que no existe un solo caso en toda la historia de la humanidad que demuestre el éxito de los modelos de corte marxista. Sus resultados se miden en la velocidad con la que pueden nivelar a los pueblos a la pobreza extrema, la eficacia para acabar con sus aparatos productivos, y elevar los niveles de ineficiencia del Estado. Todo con un aparato de comunicaciones que pinta de ángel al propio demonio.

Mientras la razón y la experiencia mundial corroboran los métodos para que las economías sean sanas y prósperas, en Venezuela la realidad es otra: nos comemos la flecha y aceleramos, se impone un régimen que repite los ruinosos desvaríos de nacionalizaciones, expropiaciones y quiebra. El país tiene actualmente un 80% de pobreza. Al parecer la suerte no nos acompaña, el gobierno se niega a actuar con un mínimo de inteligencia y sensatez.

Baco ven te necesitamos

Venezuela vive en un eterno exceso, fuerzas incontrolables, borrachera perpetua y sinrazón. Una propuesta lógica sería nombrar a Baco nuestro patrono y dejar de lado a la Santísima Virgen de Coromoto, total ya estamos en una realidad paralela donde la locura se apoderó de todos y las páginas de la historia negra se escriben a cien por segundo.

En menos de una semana de la aprobación de la Asamblea Constituyente los síntomas del colapso son claros, el dólar paralelo pasó de 9.000 a 17.800 – y subiendo -, aumentaron a 650 los presos políticos, se destituyeron varios alcaldes, funcionarios recibieron sanciones internacionales que salpican a toda una nación, Smartmatic denunció un fraude, los colectivos protestan, la fiscal habla de 36.124 casos de corrupción y seguimos embriagados en una demencia que espanta los sentidos, la lógica, el librito…

Cuando invoco a Baco, lo hago pensando en la historia romana del soldado que muy borracho –inconsciente-  sus compañeros lo montaban en su caballo y le daban una palmada por el lomo con la seguridad de que el animal llevaría al hombre ebrio hasta su casa, protegido por el dios de los excesos, de la sinrazón, por la suerte. Sólo quedan dos alternativas, la primer; confiar y elevar plegarias al dios pagano para hallar la ruta que nos lleve de nuevo a un mejor lugar, ya que los espantos revolucionarios sacaron de paseo la locura y hoy solo parece quedar la suerte; y la segunda, mucho más compleja, romper la dinámica y frenar la locura con una dosis de entendimiento y razón.

¿Cara o sello?, ¿Cuál escoges?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jesús Rafael González

Venezolano, Politólogo UCV, Profesor EEPA-UCV, Especialista en Gobernabilidad y Gerencia Política, Consultor Independiente.
10 Artículos
chuogonzalez
chuogonzalez