Opinión
CATALUÑA ES ESPAÑA
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@romanibarra

Por fortuna para el mundo civilizado, España cuenta con una fuerte democracia, dentro de la cual, sus instituciones también son robustas e inequívocamente dedicadas a preservar la grandeza y la coherencia de un Estado diverso y plural, pero convencido de la necesidad de la unidad.

La magia y la sabiduría de los españoles que creen en la democracia deviene del pacto de la Moncloa, ropaje jurídico y político en el que confluyeron en su momento las más disímiles fuerzas políticas, cediendo recíproca y mutuamente para darle existencia a un Estado moderno en el que pudieran coexistir formaciones ideológicamente antagónicas, pero convencidas todas de la necesidad de vencer etapas, como la de la guerra civil, y la dictadura del Franquismo que sumergieron a toda España en el más profundo atraso, para poder avanzar –libre de odios en general- hacia el presente luminoso y garante del crecimiento europeo de hoy.

Desde luego, nunca faltan los energúmenos, e insatisfechos de siempre, dispuestos a ser desleales al sistema político, intentando dar un zarpazo para acabar con todo lo construido por la legitimidad que da el acompañamiento ciudadano, y la eficacia del deber cumplido. Puro odio separatista.

Es sumamente grato para quienes somos amantes de España, y su grandeza, saber que ella cuenta con un liderazgo sereno, y firme como el de @marianorajoy para hacer valer y defender con coraje, pero sin estridencias, la Constitución y el estado de derecho, como garantía de existencia pacífica para todos sus habitantes, y socios de la unión europea; todo ello por encima de las apetencias desmedidas de unos vanidosos separatistas que pretenden desmembrar a un país tan importante, sin medir las consecuencias perniciosas que atentan contra su historia, cultura, su economía y cohesión de hoy.

En esta hora obscura en que ha sido puesta a prueba por los inescrupulosos del ya fenecido gobierno de la Generalitat, España se crece institucionalmente para ofrecer al mundo una respuesta contundente y precisa.

El Rey Felipe VI; el gobierno del Presidente Rajoy; las fuerzas políticas más importantes del país, como el PSOE, y Ciudadanos, así como formaciones regionales minoritarias; instituciones y personalidades relevantes, dieron su apoyo irrestricto a la constitucionalidad española para con ello conjurar el despropósito que significa la destrucción de la nación.

Del mismo modo, toda la unión europea, Estados Unidos, así como los gobiernos democráticos del mundo de manera generalizada ofrecieron su apoyo al presidente Rajoy para tomar las medidas necesarias para la finalización y el control del golpe de estado perpetrado por los separatistas catalanes, lo cual, se fue logrando a pesar del propagandismo falso y con vocación de víctima, empleado por Puigdemont y sus secuaces.

Los irresponsables separatistas, luego de ¨proclamar¨ la declaración unilateral de independencia, primero la suspendieron de inmediato, y luego de las advertencias y llamados a la reflexión del gobierno, ratificaron su estupidez, pero huyeron a Bélgica buscando protección y diciendo que no regresarían a España hasta que tuvieran ¨garantías de un juicio justo¨.

Dejaron a la intemperie a sus acólitos, y demostraron su verdadero talante, golpista, mentiroso y cobarde.

Con su conducta irreflexiva produjeron un grave daño a la convivencia catalana, y también a su economía, con la mudanza de miles de empresas fuera de la comunidad. Ello traerá problemas para el desarrollo de la región, pero sobre todo para sus trabajadores.

Ojalá las elecciones convocadas para el mes de diciembre sirvan como paso inicial para la reconciliación de todos los catalanes dentro de la unidad española, y también para que regresen todas las empresas que se fueron. Viva España!

 

 

 

Roman Ibarra

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