Opinión
El llorón
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El madrugonazo realmente afecto a la alta dirigencia del chavismo. El golpe fue duro, todavía están como aturdidos. Jorge Rodríguez, por ejemplo, el hombre de los cálculos y los asuntos electorales, el que puso el presidente Maduro al frente de esta Comisión para que revisen las firmas -que ya ayer Vicente Díaz aclaró que no tiene ninguna competencia-, asegura que “la oposición alteró más de un millón de firmas para el revocatorio”. ¿Ya él las revisó? ¡Qué rápido! (¿Dónde, cuándo, cómo?) Pero aclaremos algo, Rodríguez. Si lo que se necesita para iniciar el proceso del revocatorio es apenas el 1% del padrón electoral, y el 1% son tan solo 195.000 firmas, ¿qué le importan a usted el millón seiscientas mil firmas restantes? Definitivamente, son ganas de atormentarse sin necesidad. Ha sido tan duro el golpe que han quedado turulatos, ladrando argumentos huecos.

Y el propio Maduro también ha caído en el mismo foso. Ayer declaró esta insensatez: “Firma falsificada, demanda de resarcimiento que voy a meter contra la MUD. Firma falsificada, demanda asegurada para que se dejen de trampas”. Como el niño que llora ante las metras perdidas. Y remata con esta confesión más plañidera aún: “Llevo tres años y no me han dado un segundo de tranquilidad -con razón se define como becerro-. ¿Y ahora van a sabotear lo que queda de mandato? No, no y no, esta fuerza revolucionaria dice no a la desestabilización del país. Ya estoy viendo este desastre que va a emerger por ese intento de la oposición de activar el referéndum”. No es la oposición, presidente. Es el país.

Pero dejemos este asunto de lado. Maduro ayer habló un mínimo de seis horas (¿Qué hace el presidente hablando tanto, o es que él considera que hablar es gobernar?). En esas largas horas se ocupó del tema de las medicinas. Leo en el Correo del Orinoco: “El jefe de estado informó que voceros y voceras de las áreas de salud integral comunitaria discutirán en asamblea las líneas rectoras que consolidarán la Misión Barrio Adentro. Exhortó a los ministros y voceros de las instancias de salud, trazar las líneas maestras discutidas en este taller y que dibujen el mapa de de la ruta rectora de la nación.” En este mismo evento -citado en Últimas Noticias-: “Se la juran a las mafias de las medicinas. Ordenó al Ministro de Interior y Justicia atacar este flagelo durante el encuentro con las áreas de salud integral”. Además, en la página de Unión Radio: “Creará una autoridad única para la producción de insumos médicos”. Insiste en el mismo pecado el presidente. Cree que centralizando, decretando autoridades únicas se resuelve el problema; todo lo contrario, eso lo único que garantiza es más corrupción e ineficacia.

Pero detrás de todas estas palabras y decretos, se esconde un doble discurso que evidencia la postura mendaz por parte del presidente y su gobierno. Reparemos en el caso de CARITAS, la organización caritativa de la Iglesia Católica. En Analítica.com vemos el video “Venezuela y el odio a la Iglesia”, donde el sacerdote Santiago Martín dice: “En el reciente encuentro con el Vicepresidente Aristóbulo Istúriz (el encuentro con los obispos venezolanos) esto fue una ventana para el dialogo, allí la Iglesia, a través de los obispos, solicitó que se apruebe la ayuda humanitaria de medicinas, alimentos y otros insumos que han ofrecido varios países a CARITAS y a organizaciones sociales de otras creencias. El gobierno debe favorecer todas las formas de ayuda a los ciudadanos, dijeron los obispos, Sin embrago, la respuesta del gobierno ha sido negativa”.

No aceptan la ayuda de CARITAS. No aceptan las medicinas que quiere traer la Iglesia Católica. Pero crean la autoridad única. Ahí hay, insisto, un discurso mendaz. Todo lo que en este sentido afirma Maduro es falso. No hay real intención de ayudar al pueblo y mucho menos en la tragedia de los medicamentos. El padre Martín remata con esta pregunta: “¿Puede haber alguien tan insensible que le dé igual cómo mueren de hambre sus propios ciudadanos antes que darle a la Iglesia la baza de que sea esa institución, tan odiada por ellos, la que tenga el prestigio de estar alimentando y curando a los enfermos en ese país? Así son estos dirigentes en Venezuela.”

Para leer más editoriales: cesarmiguelrondon.com

Cesar Miguel Rondon

Periodista/conductor. Autor: El Libro de la Salsa, Pais de Estreno, Ellos que se conocen tanto. Armando el rompecabezas de un país.
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