Opinión
Hablando de partidos políticos en Venezuela por Doriam González
Opinión

@doriam_gon

Vivimos en una sociedad glocal, la tecnología asociada a la comunicación esta demoliendo los dogmas de izquierda y derecha, con mas, los esquemas de participación jerárquicos que cada vez son mas lentos para reaccionar y que devienen en burocracias inútiles con poco grado de interacción social.

Habida cuenta de la sociedad en la que vivimos, la necesidad de cambio y regeneración política es cada vezmás acentuada, una ciudadanía máscrítica y autónoma reclama cambios que no pueden quedar paralizados por cuestiones históricas irresueltas. En Venezuela es imperativo renovar la cultura política con base en la praxis comunitaria, colaborativa y participativa, las tecnologías sociales muestran el camino a seguir.

El tradicionalismo político venezolano se fundamenta en la autoridad derivada de la jerarquía “organizativa” una cadena que va desde el mandamáshasta el último militante o simpatizante.No está sustentada en ideas o liderazgo para cohesionar recursos y equipos de trabajo sino más bien en autoridad asociada al poder, muy lejos del conocimiento o capacidad. En perspectiva, una de las consecuencias más nefastas de este modelo de organización política es la incapacidad de seleccionar a los mejores y mucho menos para atraerlos.

La tendencia actual de horizontalización social por el uso de las tecnologías comunicacionales pone en jaque tal “axioma organizacional” debido a que cada ciudadano evidencia en la practica que la comunidad política es mucho más rica que el partido, pues promueve y valora nuevos liderazgos que al calor de la dinámica están encontrando nuevas formas de emerger sin prejuicios y sin corsésideológicos que constriñen el pensamiento honesto.

Desde la óptica anterior el modelo tradicional basado en encuadres territoriales cada vez es menos eficiente y muy costoso en términos financieros, las reuniones poco productivas de las organizaciones son cada vez menos concurridas pues son altamente previsibles, en contraste, está emergiendo una dinámica mucho más inspiradora en las redes sociales donde podemos conectarnos y participar sin mas limitaciones que las propias.

Los nuevos activistas participan en todo sin pasar por filtros dogmaticos o jerarquícos de “culos de hierro”. Estos nuevos activistas hacen política desde dentro o desde fuera de las estructuras de partidos, son imparables, en el caso de Facebook y Twitter que ofrecen servicios de comunidades digitales nanosegmentadas convierten a los nuevos activistas (en su mayoría millenials) en la generación estratega, influyente e indetenible on line y off line.

Para el ecosistema digital político la afinidad y la proximidad son variables que funcionan para compartir el conocimiento y el poder, dicho en otros términos, son el password del ahoradiadíktyo (didáctico) político.

Activismo gradual, espontaneo, organizado en red, es el punto de partida para la movilización de cara a la acción, para el cambio, que nada tiene que ver con el modelo de partido político pensado fundamentalmente como maquinaria electoral que ha venido abandonando poco a poco las referencias cívicas del activismo crítico. Las dificultades sociales y políticas crecientes no pueden desestimarse, la tendencia glocal exige talento y creatividad en red para revitalizar las organizaciones con vocación de poder.

La red palpita mientras la jerarquía languidece, la cultura digital es una ola de regeneración social (de ahí su fuerza política) que conecta con movimientos mas grandes que disfrutan del know how compartido para la creación de contenidos, así puede explicarse la creciente alergia al adoctrinamiento y el rechazo a la verticalidad.

Las organizaciones políticas necesitan formulas mucho mas abiertas, nuevos códigos relacionales y de socialización de intereses, reconocimiento a liderazgos que demuestren valor agregado en los temas mas sensibles, cotidianos y personales de los venezolanos

 

Dossier 33

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