Opinión
LA AN ESTÁ EN LA CALLE
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La violencia ha caracterizado los últimos tres lustros en Venezuela. Se sembró  deliberadamente una peligrosa semilla que es el odio, el revanchismo y la agresividad en un pueblo cuyas raíces no son precisamente esas, sino más bien, las de la solidaridad, el afecto y el compromiso por la paz. El discurso de división y violencia del gobierno, signado además por una importante dosis de resentimiento ha hecho un gran daño que, en algunos casos, han sido irreparables.

Luego de haber visto recientemente la violencia por razones religiosas, como lo fue el bestial ataque a los seminaristas de Mérida, nos encontramos con agresiones por razones políticas en nuestra gira por el Estado Cojedes la semana pasada, en la que se pretendió boicotear los actos y encuentros con amedrentamiento, intimidación y cierre de vías, tanto a la Diputada Dennis Fernández y a mí, como también al Diputado Tomas Guanipa que cumplía una agenda en el mismo Estado.

Un grupo de vándalos en motocicletas y carros Chery, modelo Orinoco, de los entregados por el gobierno para supuestamente ser utilizados para servicios de Taxi, nos persiguieron durante toda la gira, inclusive, en el sitio donde almorzamos nos mantuvieran secuestrados, sin poder salir pues tenían el perímetro cerrado con sus vehículos. Un hecho vergonzoso y absurdo, que demuestra una vez más los genes fascistas del gobierno de Maduro y la irracionalidad política del PSUV.

Esa banda de malandros que son irresponsablemente respaldados y seguramente pagados por la Gobernadora de Cojedes, Erika Farías, nos persiguió en el camino de retorno a Caracas, logrando interceptarnos y evitar que continuáramos el trayecto, para así lanzarnos piedras y otros objetos que rompieron los vidrios del automóvil en el que viajábamos y ocasionándonos golpes y cortadas.

No puede ser que en pleno siglo XXI, en un país cuyo gobierno se jacta llamándose demócrata, y convoca a un supuesto dialogo, continuemos presenciando y siendo víctimas de estos ataques de intolerancia y discriminacion. Venezuela está en la oscuridad, pero tenemos la luz del Referéndum Revocatorio muy cerca y ya es un mecanismo que está en las manos del pueblo, y lo vamos a lograr por el bien de nuestra patria.

El Revocatorio es el arma pacífica con la que combatimos la violencia del gobierno y sus hordas. No tenemos miedo y por eso nuestra lucha continua. En lugar de intimidarnos o lograr sembrar miedo en nosotros, estos actos vandálicos nos dan fortaleza para mantener la lucha y avivan el espíritu del pueblo para revocar democráticamente a este régimen cuyo único sostén es la trampa, el engaño y la violencia. Nosotros seguiremos adelante, no podrán vencernos con violencia, ni detener el sentimiento de cambio que hay en el pueblo de Venezuela. En Cojedes observamos un pueblo decidido a cambiar, la gran mayoría apoyo radicalmente al gobierno de Chávez y Maduro, pero ya no quieren saber nada de ese proyecto fracasado.

La Venezuela decente que es la mayoritaria apuesta al cambio, al progreso y al futuro grande y en paz, democrático y libertario. Y nosotros sin miedo y con la razón que nos asiste continuaremos en todos los espacios dando la batalla: en la AN, en la calle, en nuestras regiones y en el mundo entero.

@WilliamsDavila

Williams Davila

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