Opinión
La condena
Opinión

 

 

Los antiguos romanos construyeron la civilidad como la conocemos a partir de las leyes. Ellos consiguieron temprano la forma de evaluar la gestión de los emperadores recién fallecidos mediante la práctica de citar al Senado al día siguiente del evento, decidían por votación unánime o la Apoteosis, su conversión en dios. Si era así merecía culto publico, se admitía su divinización y en consecuencia se ordenaban oraciones en los templos del imperio, o la otra, – Damnatio Memoriae-, caso en el que el emperador muerto era manifiestamente impopular y detestable y se procedía a eliminar monumentos, pinturas, monedas y edificios mediante un acto de -Abolitio Nominis- para así condenarlo al olvido. Sus leyes eran derogadas y decisiones abrogadas como fueron los casos de Caligula y familiares, Nerón y Cómodo, entre otros. Gracias a ello sabemos el origen de la tirria entre los dos poderes. Ab initio.

 

3500 años

 

Los egipcios iniciaron la política del olvido público en dos oportunidades como consta en los papiros. En extremo importante la medida ya que para ellos era especialmente dañino porque afectaba la estancia del enemigo en el mundo de los muertos. La primera de la historia en asestar el castigo fue Semerjet de la Dinastía I, quien borró las imágenes y archivos de su predecesor Adyib., y la famosa faraona Hatshepsut que fue “borrada” del mapa por su sobrino Tutmosis III al ascender al trono.

 

Un pastor griego quemó el templo de Artemisa 356 A.C y el regente de Éfeso desalentó el acto decretando pena de muerte a quien lo nombrase o hiciese algo parecido hasta la eternidad. La iglesia hizo lo suyo en la edad media temprana con el Papa Formoso. Stalin no podía faltar y le aplico la receta a Trotsky ,Bujarin Zinóviev entre muchos, pero eso ya lo sabemos. El fascista Perón y su Evita también están en la lista de decretados y miren el daño que le hicieron a la Argentina por décadas y hasta el sol de hoy; Hosni Mubarak con esposa incluida por Egipto fueron los últimos. La factura al poder mal llevado.

 

Un mal puesto de salida

 

Establecer como política pública la escasez, la inseguridad y el desempleo para promover la migración de la oposición y controlar por la vía de los alimentos una masa electoral con hambre que cambia obligada su dignidad por votos, es un crimen de lesa humanidad.

 

Establecido está en el Estatuto de Roma articulo 7 literales d y h, y de aplicarse, muchos regímenes no cometerían tales atrocidades y se respetarían temas esenciales como la vida misma. La Naciones Unidas son una organización vencida en su radio de acción y necesita renovarse en todos los sentidos porque el crimen no descansa y el mundo decente esta asediado por la maldad creciente.

 

También por la crisis económica mundial, que se esconde entre otras en la felicidad de los avances tecnológicos y las migajas que este le da al mundo a los necesitados. La justicia internacional es lenta y por ello los acuerdos de República Dominicana con indulto general y salvo conductos incluidos, son de importancia vital para los venezolanos ,la situación económica y social es sencillamente inaceptable y el mundo lo sabe.De la certeza de ese acuerdo esta semana y su cumplimiento, dependerá el renacimiento del país como país. @mcarrillodeleon

 

Manuel Carrillo De León

Venezolano observador.
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