Opinión
La macolla y el pueblo
Opinión

De esta etapa tan crítica que está viviendo Venezuela, solo puede surgir una cosa positiva para el futuro del país, y es la decisión para siempre del pueblo venezolano de no apoyar jamás ninguna propuesta como modelo para conducir nuestra nación que se parezca a la combinación de Maduro y Cabello conduciendo al gobierno para beneficio de una Macolla cívico-militar, la cual condena a la inmensa mayoría de los ciudadanos a la inseguridad con impunidad, junto al alto costo de la vida con escasez y somete a millones de personas a la humillación de largas colas para poder comer o comprar las medicinas, mientras que la corrupción galopante llena de lujos y privilegios a los que ejercen el poder o a sus testaferros.
Todos debemos unirnos para producir un cambio que impida el triste espectáculo de ver a muchos de nuestros jóvenes, a destacados profesionales, o a simples ciudadanos desesperados, irse del país porque las condiciones en las cuales vivimos no les permiten desarrollar su proyecto de vida en Venezuela. Respetamos las razones por las cuales lo hacen, pero a los que nos quedamos nos corresponde la inmensa responsabilidad histórica de crear las condiciones en nuestra patria para que los que se han ido regresen, porque seamos capaces de hacer renacer la fe y la esperanza en relación al futuro de Venezuela.
Una oportunidad definitiva se nos presenta con las próximas elecciones parlamentarias nacionales, las cuales deben convertirse por decisión de la gran mayoría de los venezolanos que queremos cambiar esta situación, es el inicio y precipitación del cambio político, económico y social en nuestro país. Ese logro será consecuencia directa del hecho histórico de que por encima del ventajismo y la conducta tramposa, se imponga la voluntad popular irreversible de hacer indetenible el cambio que se iniciará a partir del mes de Diciembre, el cual, además de demostrar que una gran mayoría decidió cambiar este modelo, pondrá a la Asamblea Nacional en ejercicio pleno de sus facultades constitucionales de legislar y controlar el gasto público en beneficio de la mayoría, sustituyendo profundamente la actual orientación del Poder Legislativo Nacional de poner la soberanía popular que debería representar dignamente al servicio de la Macolla que gobierna, porque nosotros la pondremos al servicio de los intereses legítimos del pueblo venezolano que debemos representar y defender.
Quienes hoy ejercen el poder, saben que ya esa decisión está tomada en el corazón y la mente de la gran mayoría del pueblo, y quieren evitar que esa voluntad se exprese haciendo uso de los recursos que la desesperación y la falta de escrúpulos le aconsejan, como el irresponsable y fallido intento de utilizar la mentira falaz y falta de ética para atribuir a líderes de la oposición algún tipo de participación en la ejecución de crímenes horrendos. Como no tienen argumentos ciertos para defender su desastrosa gestión, recurren a extremos viles para confundir a la opinión pública, desconociendo la inteligencia del pueblo venezolano que cada día más los identifica como actores de la farsa y el intento de engañar.
Con ello además, pretenden distraer la atención de los ciudadanos que los están observando desnudos en una sala de cristal, mostrando cómo han destruido la economía nacional, como han desprestigiado los poderes públicos, como han destrozado la capacidad adquisitiva de nuestra moneda y siguen imprimiendo billetes sin respaldo para aparentar que quienes trabajan reciben un salario justo, cuando la realidad es que tienen los precios dolarizados, y por tanto, son víctimas de una escandalosa estafa social y humana por parte de este gobierno en combinación con un irresponsable Directorio del Banco Central de Venezuela.
Creen que con esas falsedades, los ciudadanos no se acordarán que ellos destruyeron la producción nacional para beneficiar con los dólares provenientes de nuestro petróleo a los productores extranjeros a través de las importaciones, además de los beneficios que han recibido los testaferros de los macolleros por las comisiones y sobreprecios.
Pero a pesar del daño que han hecho, Venezuela saldrá adelante mediante la unidad de sus mejores hombres y mujeres, haciendo un uso honesto de sus riquezas naturales. La esperanza del cambio hoy tiene más sustento que nunca, para su construcción invitamos también a buena parte del pueblo que de buena fe creyó en los que hoy gobiernan, pero que ante la realidad están dispuestos a rectificar.
El próximo 6 de diciembre, todas las víctimas de la crisis derrotaremos para siempre a la Macolla que hoy utiliza el poder para beneficio de unos pocos y que en nombre de una supuesta revolución saquea los dineros públicos y traiciona a la parte del pueblo que creyó en ellos.

Omar Barboza

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