Opinión
LA POLÍTICA TIENE ROSTRO
Opinión

Por: Román Ibarra

@romanibarra

Para: Diario 2001

Es indudable que la conducta política asumida por la oposición venezolana al no firmar el documento, con el cual el gobierno de Maduro pretendía acorralarnos en República Dominicana, ha producido unos efectos importantes en el seno del oficialismo.

Primero fue el show asqueroso y miserable de los hermanitos Rodríguez firmando solos el ¨acuerdo¨, intentando decirle al mundo, que ellos ¨si cumplen¨; como si la comunidad internacional estuviese compuesta por oligofrénicos que no conocen el talante de la dictadura venezolana, y su actitud siempre tramposa, como la que intentaron imponer en la mesa de negociaciones cambiando el documento que los cancilleres redactaron, y que habían aceptado previamente.

Como la oposición se negó a firmar esa trampa, decidieron ordenarle a sus ¨correveydile¨ del  CNE fijar para el 22 de Abril-18 las elecciones presidenciales, en una nueva orgía de violaciones a la Constitución, y las leyes electorales, que todos los demócratas repudiamos.

Por fortuna, la comunidad internacional rechazó de inmediato la actitud del gobierno de Maduro, y dejó muy claro que no reconocería el resultado de unas elecciones realizadas en esas condiciones tramposas y fraudulentas, es decir, exigió un cambio en las reglas y respeto para la oposición, y sus solicitudes.

Un poco más allá fue el Grupo de Lima en cuanto a precisión de los temas: exigen que se cambie la fecha de las elecciones; que se autorice la ayuda humanitaria; la libertad de los presos políticos e inhabilitados; un nuevo CNE para evitar el control del gobierno; la participación de los venezolanos en el exterior, y respeto a los DDHH. Como se ve, es una exigencia clara para el otorgamiento de condiciones que conduzcan a la participación libre, y no a la abstención.

Asumiendo una conducta responsable con su deber de atender el reclamo del pueblo, la MUD respondió al gobierno con un reto, mediante la convocatoria de un Frente Amplio para alcanzar elecciones limpias, y competitivas y lograr el rescate de la democracia, aunque ya adelantó que no va a participar en las elecciones.

Vamos a ver con qué actitud se presenta ahora el oficialismo, aunque ya algunos voceros propusieron la celebración conjunta de presidenciales, parlamentarias, y legislativas regionales, es decir, acabar con la oposición, y cualquier otra manifestación contraria al totalitarismo que ellos encarnan en un solo acto, con la maquinaria del Estado puesta a su servicio. Eso también es inaceptable.

Si bien es cierto que el documento de la MUD es correcto en su contenido, carece de un tema crucial, cual es el liderazgo que debe salir a recorrer todo el país, y el mundo en su condición de defensor de la política de la oposición y de los intereses de todos los venezolanos.

En las condiciones actuales de nuestro país, se hace necesario que la política tenga rostro visible; un líder de toda la oposición (de consenso) que dirija los esfuerzos unitarios, pues se trata de dejar de un lado las mezquindades, e intereses legítimos de los líderes de los partidos, pero que deberán ser postergados esta vez para, entre todos, salir de una vez del peor y más corrupto de todos los gobiernos de América Latina en su historia.

Como dijimos en artículos anteriores, es necesario un líder; un candidato de consenso para encarnar una candidatura única y unitaria de la oposición y salir con fuerza a luchar por las condiciones, denunciando en el mundo entero las tropelías del gobierno comunista, y luego evaluar si se participa, o no; pero sin salirse del juego anticipadamente. Ojalá rectifique la MUD, y obligue a Maduro también a rectificar!

Roman Ibarra

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