Opinión
LESLIE CARRILLO DE LEÓN: Hagámonos merecedores de esta tierra bendita.
Opinión
Hoy siento la necesidad de escribir unas breves palabras con la única herramienta con la que cuento que es la capacidad de expresarme que herede de una familia humilde en haberes materiales pero extremadamente rica en valores principios y moral. Esta familia me enseñó desde muy temprana edad que existía algo llamado sentido común que las cosas no eran del que las tiene sino de quien las necesita y que debíamos compartir y hasta cierto nivel sacrificar nuestro bienestar propio para darle como contribución nuestra porción a quien iba a la cabeza liderando. Estoy convencida que esta es la formación de la mayoría de los Venezolanos que sin darnos cuenta nos convertimos en culpables merecedores de tan nefasta realidad histórica como la que vivimos.
Una tierra llena de abundancia ahora colmada de miseria.
Nos acostumbramos a vivir en abundancia porque era lo que teníamos, pero no nos percatamos que también abundaba la ignorancia, esta ignorancia que ayer ignoramos de manera redundante nos pasó factura ya que hizo vulnerable al venezolano de a pie y honesto quien cayó en el más detestable sucio discurso de un engendro del mal. Así pues surgió el Leviatán un gigante,      cuyo cuerpo, según se muestra en la sociología base y en la Biblia, está conformado por millones de personas carentes de un líder conformando así un demonio. Este gigante lleno de odio y de ansias de poder inmensurable tomo tales dimensiones que hoy no podemos contra él. Hemos pasado de ser ejemplo del mundo y refugio de inmigrantes a ser ciudadanos de segunda y de innombrable clase dando vergüenza a nivel internacional.
Una clase obrera y muy pobre de recursos que se caracterizaba por sus cuerpos bien rellenitos y extravagantes maneras de comer, porciones desmedidas de carbohidratos y hoy nos toca verlos con rostros cadavéricos  y su inigualable sentido del humor quebrantado por el temor y la pena de no poder alimentar a sus familias.
Una clase media de la mejor formada de América Latina, la más culta, desmembrada en su base, divida en empresas sin capital intelectual, ya que este emigró buscando un futuro hasta ahora en nuestro país inexistente. Padres sin hijos ni nietos porque se fueron, salieron a buscar trabajos de tercera con títulos de primera.
Nos quedamos sin amigos todos están fuera solamente sobreviviendo, despertando cada día como si vivieran una vida temporal mientras consiguen volver a las suyas propias.
Siento que como en todos los planos la vida te dará la misma lección hasta que la aprendas.
Será que los venezolanos, los miles de venezolanos que aún estamos aquí, algunos por convicción otros por obligación¿ ya aprendimos la lección?   Será que quienes nos dimos a la tarea de trabajar y generar trabajo, quienes no somos ni sabemos de política,  ¿tenemos las herramientas para reinventarnos con tan gastadas herramientas?  Ahora toca hacernos responsables de las consecuencias de nuestra propia ignorancia y como ciudadanos que es lo que somos!!, trabajar en nuestro círculo de acción que es el único lugar donde podemos hacer algo. Contribuir con cada acción, de cada día, orientada al sentido común, a finalmente pensar en el otro.
Estamos hechos de madera fina!! Hagámonos merecedores de esta tierra bendita.
LESLIE CARRILLO DE LEON
UNA VENEZOLANA
@lesliecdl

Dossier 33

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