Opinión
Los impresentables vecinos de PH-B (cuento)
Opinión

El edificio lleva por buen nombre Paraíso, se encuentra en la urbanización Tierra de Gracia, es de paisajes  espectaculares. Solía tener una  comunidad diversa de buenos modales en general y de todas las clases sociales que se llevaban muy bien con las naturales diferencias. Al frente, vista sobre un mar tranquilo de verdes y azules; atrás una montaña con aves, guacamayas rojas y verdes que vuelan en circulo en la mañana y en la tarde, al igual que bandadas de loros, peregrinos, arrendajos  y uno que otro turpial. Antes de salir el sol gallos y guacharacas alborotan y se llena de cristofués y canarios que cantan su mejor melodía. Un riachuelo baja suave, con un murmullo relajante que arrulla  escucharlo. En su orilla boscosa hay orquídeas gigantes de todos colores pero predominan blancas y moradas.

 

Hay araguaneyes que ahora están en flor, así como apamates, cedros, pardillos y pinos por doquier, y siempre huele a grama mojada, de ambiente  fresco muy fresco, aun en veranos como éste. El clima es su principal atractivo. Su arquitecto Rafael Bracamonte fue un genio. El edificio prometía ser un condominio del primer mundo, construido sobre ruinas de épocas oscuras, al punto que llamó la atención de gente de otras partes del mundo que prefirió emigrar de sus tormentos para vivir en él. A su alrededor gentes humildes de bien que vivían del comercio en su mayoría y uno que otro desadaptado que siempre terminaba entre rejas porque los policías era muy eficaces. No había cangrejo difícil para ellos.

 

En su mejor época sus habitantes vestían de traje y corbata para salir a trabajar, y las mujeres con talleres y carteras finas. Los niños bien peinados a sus colegios y olía a perfume en los ascensores. Pero de un tiempo para acá le puso la mano a la junta de condominio Norberto Martínez, en una jugada de su antecesor, que antes de morir despilfarro todos los recursos de la caja para épocas difíciles. Inconforme con tamaña irresponsabilidad también puso pelear a los vecinos entre si. Jugaba con el odio. Luego se enteraron que era un resentido aunque era obvio. Su gestión dejo la excelente construcción deteriorada al máximo y ya no reluce.

 

La nueva junta directiva al igual que la anterior se compone de los peores vecinos que no hacen su trabajo, falta la luz por horas, delincuentes se pasean por los jardines descaradamente, no hay ascensores ni agua, ya no recogen la basura, algunos venden para regresarse a sus tierras natales,  otros para mudarse. A los nuevos inquilinos les gustan los juegos pesados, eso que explotan gente. Muy peligroso. Norberto no saluda. Norberto no ve lo que pasa, Norberto está ausente de sus funciones y además se hace el loco para seguir malgastando lo poco. Le sigue el juego su vecino de enfrente que es peor que él, Dagoberto Castillo,  hay serias dudad sobre su decencia. Disgusta su comportamiento. En los pasillos solo rumores que aturden y claman, el edificio ahora muestra su peor cara. Pero esta noche es la asamblea y todos están de acuerdo en salir de ellos de buena manera…. Porque lograron lo que nadie, el repudio general. Voy bajando, hay pesar e incertidumbre en el edificio, pero se comienza a respirar alegría, menos en el PH. Y de repente recuerdo a Lope de Vega y a Frondoso rescatando a Laurencia del Comendador. Fuenteovejuna.

 

@mcarrillodeleon

Manuel Carrillo De León

Venezolano observador.
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