Opinión
Los piratas del Caribe y la maldición del caudillismo
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Este, el monstruo de patología destructiva se llamaba José Tomás Boves. Nació 10 meses antes que Simón José Antonio de la Santísima Trinidad con un océano de por medio, que luego cruzaría muchas veces como primer capitán de una flota mercante. Fue pobre de solemnidad en Oviedo, Asturias. Sus padres fueron Manuela de la Iglesia por expósita y Manuel de Boves, por hidalgo. Aun en la estrechez, su madre tempranamente viuda con tres hijos, logró educar al menor y a los 21 años era un diestro piloto de la Real Armada Española. En actividad mercantil, con la empresa Pla y Portal, viaja regularmente a las Américas y le encargan posteriormente la gerencia de sus operaciones en la Guaira y Puerto Cabello. Pero en 1808 la piratería en el Caribe campeaba como las bandas criminales de ahora y la demanda de marineros experimentados puso ofertas tentadoras a quienes se metieran en el “clan”.  

 

Ejercita la profesión de saqueo, robo y contrabando en sus plazas naturales, desde Curazao hasta Puerto Cabello, donde lo descubren en un buque que no era de su empresa y sentencian a una pena de ocho años. Lo encerraron en la fortaleza de San Felipe, que irónicamente luego se llamaría Castillo Libertador en honor a su archi-enemigo; y gracias a un pudiente de la Guaira de apellido Joves, logra que conmuten su pena a confinamiento en Calabozo, pueblo comercial enlace entre la costa y los llanos donde inicia el negocio de vender ropa, para luego especializarse en la trata del cuero. Luego compra recuas de ganado para venderlas en Valencia y Villa de Cura. Retoma la mala costumbre del delito porque siempre fue malvisto como un pirata condenado y entonces, se dedicó a contrabandear en las rutas del llano y oriente. Dicen que copió el apellido Joves con error fonético, pero la realidad es que fue registrado con apellido Rodríguez en España. 

 

La Historia nos persigue 

 

El terror de los llanos venezolanos era un hombre de ironías y coincidencias. Se enamoró y tuvo prole con una de apellido Bolívar de Valencia que de sobrevivir habría visto cruzados dos de los apellidos mas antagónicos de la historia venezolana. El taita, como le decían los campesinos, fue utilizado por el imperio español para perseguir con su ejército de bárbaros, junto al General  Morales, al desperdigado y auto-enfrentado ejercito de patriotas por las rencillas entre Bolívar, Mariño, Piar, Miranda, Bermúdez. Su persecución era la venganza por el Decreto de guerra a muerte. Españoles y Canarios…figúrense ustedes. Cruel guerrero, a su paso solo había saqueos violaciones y muertes, coleccionaba orejas de insurgentes y mujeres de alcurnia a quienes enviaba a su isla personal- Arichuna- en el Orinoco para esclavizaras sexualmente. 

 

Azote de blancos nobles y de quienes ahora son nuestros héroes de la Independencia, produjo tal terror que desencadenó lEmigración a Oriente. En ella murieron doce mil caraqueños y a los pocos sobrevivientes los ejecuto a las orillas del Río Manzanares en CumanáNi hablar de lo que hizo en Caracas, algo parecido a lo de Calabozo, ejecutó a todo que supiera leer y escribir y derrumbó todas las rejas de los pudientes para hacer lanzas y con ellas matar a sus dueños. El Brigadier era un resentido aterrador.  En las ciudades y pueblos, el procedimiento era que a quienes se quedaban a su llegada y eran sospechosos de ayudar a los patriotas, los invitaba a una fiesta, los emborrachaba y luego los decapitaba. Murió por lanza en Urica. Alejandro Humboldt en su estadía en Caracas de 1800 llegó a decir  que “…entre los habitantes del valle de la Floresta radiaba la exquisita musicalidad de los caraqueños… “Destacaban Cayetano Carreño, Lino Clemente y Juan José Landaeta, quien compuso una canción insurgente Gloria al Bravo Pueblo, junto con el poeta Vicente Salias. En la huida, Landaeta y los músicos lograron llegar a Cumaná donde Boves los fusiló. Setenta siete años después esa canción seria el Himno Nacional por decreto de otro caudillo General Antonio Guzmán Blanco, igual de saqueador pero del erario público.

 

Unidad contra el plan macabro 

 

Una terrible sombra se asoma en el horizonte inmediato si los venezolanos de buena fé, incluyendo a la inmensa cantidad de desencantados y engañados del proceso no salimos a votar contra el régimen que empobrece a todos sin excepción. El Galáctico y sus herederos elaboraron con precisión destructora este plan, enseñaron los colmillos y los clavaron en el alma de los venezolanos. Hacernos pasar hambre para provocar saqueos y suspender las garantías constitucionales y las elecciones, está en la agenda que debemos develar. Desespero y terror de perder son las dos mechas de esa bomba atómica que terminaría de acabar con nosotros. Se creen su propia mentira, que de perder, lo haremos como lo harían ellos – al mejor estilo de Boves-.

 

Señores jerarcas: tomen un Tafil con tilo, si lo consiguen, y unas flores de Bach. Cálmense que si los pronósticos se dan lo que viene es ESPERANZA, en medio del vendaval económico global que apunta cada día, y que ustedes irresponsablemente ignoran, que además nos agarra desnudos después del saqueo de la reservas internacionales, sin que haya un solo culpable que no sea la oposición apátrida, vendida al imperio, asesina y descuartizadora. Ahhhh! Existe la duda histórica sobre si la lanza que acabo con el caudillo en Urica fue de sus propias filas…El Taita asturiano mató con el metal del machete y de las balas y no murió a sombrerazos.

Manuel Carrillo De León

Venezolano observador.
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