Opinión
Mentiras Verdaderas
Opinión

Venezuela está infestada de engaños, fintas, despropósitos extravagantes y discursos hiperbólicos. Las mentiras confunden e indigestan a nuestra sociedad.

 

Hay mentiras efímeras. Días atrás, quizás por un deseo enfermizo de notoriedad, una señora denuncia el robo del hijo que ella misma había dejado al cuidado de la escuela maternal. De la misma forma recordamos a la impertérrita enfermera que “vio” a Chávez caminando por los pasillos del Hospital Militar en momentos en que el Comandante agonizaba.

 

Pero también hay mentiras verdaderas; ellas son más persistentes y tienen impactos más profundos en nuestras actitudes y conductas. A continuación, una pequeña muestra.

 

“El chavismo gana porque se roba los votos.” Falso, aunque es innegable el obsceno ventajismo, lo cierto es que salvo en las consultas electorales del 2007 y del 2010, la mayoría de los venezolanos votó por el chavismo.

 

“En la cuarta los pobres comían perrarina”. Falso, la única “evidencia” es el reportaje de la revista Producto, en diciembre de 1990, que recoge el comentario del dueño de una tienda atribuyendo el aumento de sus ventas al consumo humano.

 

“Robert Serra, mártir revolucionario, fue víctima de una conspiración dirigida por Uribe”. Falso, en un sórdido episodio, fue apuñalado por sus guardaespaldas.

 

“Inflación y escasez son producto de la guerra económica”. Falso, un sistema económico inviable y la galáctica ineptitud del gobierno, son las verdaderas causas.

 

En fin, exagera y miente el liderazgo, pero también el ciudadano común. Nos emociona ser el primero en dar el grito de alarma, la mala noticia. “Así como me llegó, te lo envío” es la irresponsable frasecita que acompaña a las infames cadenas en las redes sociales.

 

Así no podemos seguir. Para que el país pueda avanzar sobre bases sanas, necesitamos una buena dosis de circunspección, sobriedad, comedimiento y rigurosidad en el trato con la realidad.

Manuel Narvaez

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