Opinión
PRESERVAR LA ASAMBLEA NACIONAL
Opinión

Por: Román Ibarra

@romanibarra

Para: Diario 2001

La AN que hoy debe instalarse, y que le corresponde presidir al Diputado Julio Borges, producto de los acuerdos de la MUD el año anterior, va a tener entre sus manos tareas harto difíciles, habida cuenta de que al primitivismo radical que dirige al partido de gobierno poco le importa la suerte institucional de la República, y por el contrario, serian felices si un zarpazo de carácter militar, o retorcido desde el TSJ, logra arrebatarle a la sociedad la institución más importante de nuestro sistema político marcado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cual es, la Asamblea Nacional.

En efecto, luego de la utilización criminal y cobarde del poder judicial para asesinar el RR el año pasado a manos de unos jueces penales, corruptos e incompetentes, existe también en la mente perversa de los mismos malandros la idea de robarnos la AN, con el peregrino argumento de que el poder legislativo ha entrado en desacato en vista de la incorporación de los diputados elegidos en el Estado Amazonas.

Frente a ello, debe privar la sindéresis en la alternativa democrática reunida en la MUD, y a pesar del dolor que ello implica, asumir con valentía la opción más relevante desde el punto de vista político-estratégico, como es, la desincorporación definitiva de los diputados de Amazonas, evitar el presunto desacato, y explicárselo desde ya al país, a los propios diputados, al gobernador y al pueblo amazonense, vistos sus grandes esfuerzos, y sacrificios. Es necesario que ello ocurra con la idea superior de preservar la Asamblea Nacional como la única entidad distinta al oficialismo, y lejos de su control por decisión del pueblo venezolano. Con esta opción, debe retomarse la agenda de presión social, y política nacional e internacional para lograr la celebración de las nuevas elecciones de diputados en Amazonas; la designación de los rectores del CNE; la entrada de ayuda humanitaria al país; la liberación de todos los presos políticos y la celebración de elecciones adelantadas para la sustitución de Maduro al frente de la presidencia de la república.

No podemos perder la AN bajo ninguna circunstancia, pues será sumamente útil en cualquier caso, o evento que surja en nuestro país este año. En todo caso, supone un espacio plural para la lucha contra el totalitarismo que encarnan Maduro y su combo perverso.

Ya bastante agobio tiene nuestra gente con la lucha diaria para sobrevivir en medio del caos que supone la dificultad inmensa de acceder a alimentos, y medicinas en un país que ya no los produce, ni permite que lleguen por vía de ayuda humanitaria. Un país que acaba de sobrellevar la dura carga de una inflación de más de 500% (la más alta del mundo), y se le anuncia para el nuevo año una inflación muy superior a la sufrida, esto es, del 2.000 % aproximadamente, con el agravante de estar sometido por la violencia, la inseguridad y la muerte a manos del hampa.

Hablemos de soluciones prácticas, y evitemos un juego trancado que solo beneficia a los responsables de la crisis, es decir, al gobierno y sus secuaces. Es absolutamente comprensible el dolor que comporta una decisión de esta naturaleza, pero debemos aceptar que es menos dura que perder el único instrumento de la alternativa democrática.  La MUD no tiene, ni quiere armas de guerra, solo desea la felicidad y el desarrollo del pueblo venezolano en democracia, y paz social.  Tal como ocurrió con Ramos Allup, acompañemos a Julio Borges para el éxito de su gestión y de Venezuela. Suerte!!

Roman Ibarra

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