Opinión
Resultados prácticos de la abstención. @doriam_gon
Opinión

Por Doriam González

Es de vital importancia para el Nicolás Maduro que distintos sectores de la oposición política se alejen deliberadamente de la idea de participar para competir por el poder político. Por un lado, el gobierno interpreta que por medio del control institucional puede mantener los puntos vitales en su propuesta de control social por clientela cautiva y se propone crear las condiciones comunicacionales para dejar clavado en la opinión pública que la oposición política solo confía en el descontento popular, pero deja vacíos en como movilizarlo.

Por otro lado, las acciones emprendidas por algunas particularidades en la esfera internacional no generan el impacto que esperan quienes la impulsan. Es decir, están alimentando la idea de que no somos los venezolanos quienes tenemos el destino del país en nuestras manos, sino que una vez mas necesitamos un salvador que venga en nuestro auxilio desde el exilio debilitando la tensión interna. De nuevo, le permiten al gobierno clavar en la opinión pública que el descontento social no es generalizado sino mas bien de un grupito de exacerbados alienados por el imperio y demás yerbas que lleva ese discurso oficial.

La consecuencia directa es permitir que Nicolás Maduro se muestre comunicacionalmente empoderado de la escena, proporciona a los cuadros medios del aparato legal/institucional (donde realmente descansan las posibilidades de control sociopolítico) la confianza de seguir acompañando la propuesta madurista porque las sanciones internacionales no los alcanzan. Dicho en otros términos la comunidad internacional no los observa.

El boicot electoral no cambia las dinámicas de interacción de la coalición de gobierno, no cambia las condiciones electorales, no cambia las condiciones técnicas, no cambia las condiciones jurídicas. En fin, no contribuye en construir el escenario propicio para plantear en serio una transición política para recuperar los equilibrios democráticos que el gobierno se encarga todos los días de destruir porque su construcción no es democrática; es socialista.

Lidiar con regímenes autoritarios implica tener profundas convicciones democráticas, la decisión de participar o abstenerse es una elección similar a decidir si participar o no el Black Jack cuando tienes 16 en la mano y el adversario tiene 17, pero sabes que ganas con 21. Participar ofrece la posibilidad de cubrir todos los aspectos institucionales, pero permite esfuerzo compartido para alcanzar los objetivos. No participar garantiza la victoria de quienes gobiernan.

 

Esta dinámica se ha observado en varios países africanos en las últimas dos décadas, especialmente en Burkina Faso, Chad, Djibouti, Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil, Togo y Túnez. El patrón se desarrolla así. La oposición protesta por las tendencias autoritarias del gobierno y el proceso electoral es injusto eligen boicotear en protesta porque no quieren legitimar el régimen gobernante,pero la ausencia de oposición solo sirve para devolver al gobernante y su partido al poder por márgenes más grandes.

Los ejemplos africanos dejan en evidencia lo que ocurre cuando no participas, también dejan intrínseco que el autoritario/totalitario esta convencido de su proyecto para mantenerse en el poder, por ende, es necesario que los demócratas estemos convencidos del nuestro para defenderlo con fuerza e inteligencia.

Por lo pronto les hago una invitación: los invito a que aprovechemos la oportunidad de cambiar el socialismo del siglo XXI por la democracia del siglo XXI.

Dossier 33

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