Opinión
Rosa Estaba: La Constituyente Comunal y el fantasma del Estado Comunal
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La Constituyente Comunal del presidente Maduro se ha convertido en un punto de encuentro entre una mayoría de opositores, independientes e, incluso, chavistas que adversan su convocatoria y su provocador ultimátum de “¡constituyente o guerra!”, proferido a las masivas, sostenidas y generalizadas protestas callejeras. Nos preguntamos: ¿habrá llegado la hora de trabajar por un entendimiento capaz de detener la espiral de violencia? Podemos ser optimistas si observamos la progresiva toma de conciencia respecto del fantasma del Estado Comunal que, inspirado en el fracasado socialismo marxista, nos ronda desde la llegada de la Revolución.

Con 71,78% de los votos fue aprobada la Constitución de 1999, el texto que abrió caminos para el progresivo vaciamiento de competencias de los históricos estados y municipios, hacia las comunidades, para sustituir la democracia representativa (la única posible) por la directa (asambleísta) y para promover y proteger actividades económicas en manos de asociaciones de carácter social. En 2007, apenas ocho años más tarde y en plena bonanza petrolera, Hugo Chávez era derrotado en el referéndum consultivo de su propuesta de reforma constitucional. ¿Qué rechazó el pueblo?

El pueblo dijo “NO” a la reelección presidencial indefinida, la eliminación de la autonomía del Banco Central de Venezuela y la definición de la Fuerza Armada como bolivariana, patriótica, popular y antiimperialista. Dijo “NO” al reemplazo de la política de descentralización por la participación directa del pueblo, a la sustitución de la ciudad histórica por otra a crear, mediante la integración de Comunas, células sociales del territorio que suplantando al municipio se conformarían por las comunidades. Dijo “NO” al desarrollo de una política integral para articular un Sistema Nacional de Ciudades que coordine políticas entre los poderes nacional, estadal, municipal y popular, expresado éste último por una democracia participativa y protagónica en los Consejos del Poder Popular: comunales, de trabajadores, campesinos, etcétera. Dijo “NO” a la institucionalización de las misiones, la reducción de la jornada laboral, el reemplazo de la promoción de la propiedad privada por la del desarrollo de unidades económicas comunales, estatales y mixtas, y la ampliación de las formas de propiedad al sumar la social y la colectiva a la privada, la pública y la mixta.

Toreando el revés electoral, Chávez continuó con su propósito. A las expropiaciones arbitrarias y la estatización de sectores estratégicos, a partir de 2007 les agregó otras medidas destructivas de la economía nacional y detonantes de la dramática crisis de escasez, hiperinflación y colas para comprar: control de cambio vigente desde 2003, en tanto que instrumento de manipulación de las importaciones requeridas por el aparato productivo, y control de precios fijados por debajo de los del mercado. Tomemos de Conindustria una muestra irrefutable de la destrucción: mientras la expropiación de compañías entre 2002 y 2012 ascendió a 1.168, en gran parte, de las áreas de construcción, agroindustria, petrolero, comercial y alimentos, el parque industrial se redujo de 14.000 establecimientos en 1998 a 4.000 en 2017, de los que un 17% está parado por falta de materia prima y un 83% trabaja a 35% de su capacidad.

En 2009, se crea el quimérico Ministerio para las Comunas, entelequias a las que se les encargaría el desarrollo del sistema económico comunal alterno al empresarial, a través de distintas formas de organización socio-productiva: empresas de propiedad social, unidades familiares, grupos de intercambio solidario y demás formas asociativas para el trabajo.

La sospecha de naufragio de la Constituyente Comunal y su norte el Estado Comunal potencia la toma de conciencia y los puntos de entendimiento, sobre todo a la luz de la revelación del Presidente Chávez en el mismo 2009: “…la Comuna… base territorial, social y política, tenemos que construirla…debe ser el espacio desde donde se ha de parir el socialismo…yo no había nacido cuando Mao estaba haciendo Comunas populares en los campos de China…no podemos decir que en Venezuela hoy hay una Comuna…descansarán en la igualdad…todos debemos ser iguales…de cada quien según sus capacidades a cada quien según sus necesidades…” En línea: https://www.youtube.com/watch?v=zKwy0fxkPbU

Rosa M. Estaba

7 de mayo de 2017

rosaestaba@gmail.com

 

Dossier 33

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