Opinión
Sade y las 50 Sombras de Grey
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Un  trascendente autor erótico de los tiempos modernos fue Donatien Alphonse Francois, Marqués de Sade. Militar, escritor y poeta, estuvo preso 27 años por escribir sobre sexo. Más odiado que venerado en su tiempo, hoy todavía despierta algunos repudios, pero fundamentalmente elogios. Sus libros, obras de teatro y poesía pasan de cien, y todas estuvieron en la lista negra de la Iglesia Católica durante los  siglos XVIII y parte del XIX. Librorum prohibitorum. Lo educó un tío libertino afamado, Jacques Aldonce quien le puso un tutor, el Abad Amblet. Sade vivió 74 años, algo extraordinario para la época, de los cuales pasó casi un tercio en las mazmorras. Primero de Luis XVI, luego de la Asamblea Constituyente de Robespierre  y posteriormente de Napoleón, quien calificó su prima obra al quemarla – Justine  y los infortunios de la virtud – como “el más abominable libro nunca engendrado por la imaginación más depravada”.

 

Para mi sorpresa, fue uno de los pocos prisioneros liberados el 14 de julio de 1789 de la Bastilla. Estaba en el piso cuatro de la torre. En la revolución se destacó como funcionario, pero de nada sirvieron esos méritos cuando los mismos compañeros lo acusaron con los jacobinos por sus escritos, que ya para entonces eran varios y variados en cuanto a los gustos carnales. Entre cárcel y cárcel, escribió, publicó y distribuyó su legado. Sade fue un Don Juan seductor impenitente de vida disipada al principio y desbocada después, según  Maurice Level, su más calificado biógrafo. Se cuentan por docenas sus mujeres  entre las cuales destaca la meretriz Rose Keller cuya laceración fue un escándalo con implicaciones judiciales. De cuna noble acomodada tuvo tres hijos producto de un matrimonio convenido sin amor que fue el principio de todo, ya que sedujo a su cuñada y a su tía política, lo que ocasiono el odio, su primera larga  prisión y la persecución de su suegra, una mujer poderosa de la corte del Rey.

 

Sade leía El Quijote

 

Aprendió las artes del placer desde muy temprano observando la vida sexual entre sus amantes y en el burdel con las prostitutas a quienes pagaba los fines de semana con restos de comida guardada y dinero proveniente de darle placer a algunos monjes “A la Romana”.  Murió pobre y le diagnosticaron demencia libertina en el manicomio de Charenton, donde hacía que los orates ensayaran sus escritos teatrales. Siempre fue considerado un enemigo público y hombre de temer de cuanta mujer conocía. Cuando encontraron su cadáver tenía 44,50 francos, 21 manuscritos que quemaron, una biblioteca de 269 volúmenes entre los que destacaban las obras completas de Voltaire, Rousseau y el Quijote. En definitiva el dramaturgo fue satanizado por la pacatería sobre el tema. De si mismo llego a decir: “sostuve mis extravíos con razonamientos. No me puse a duda. Vencí, arranqué de raíz, supe destruir en mi corazón todo lo que podía estorbar mis placeres”.

 

La palabra sadismo significa  “placer derivado del dolor causado a otra(s) persona(s),- no necesariamente sexual”-. Está en el diccionario desde hace 180 años gracias a este brillante y egregio personaje. Cuando se aplican políticas que empobrecen a la gente ex profeso y se encarcelan opositores por pensar distinto da tufo “sádico”. El sexo estuvo sometido a la censura desde siempre. El primer tratado sexual del que se tenga conocimiento  es de Egipto 3000 A.C y se conocen como el Papiro de Turin y el Papiro de Leide ilustrados con figuras del acto sexual. Pero es en Grecia que se unen lo divino -diosas-, lo terrenal,  la fecundidad y el falo. En 400 a.C Aristófanes escribe la obra de teatro Lisístrata y cien años después salen los obscenos poemas satíricos de Sótades por los que pagó prisión y a los desviados se les llamaba sotadicos. Que parecido.

 

Las cosas han cambiado

 

En China 200 a.C había manuales didácticos de prácticas sexuales para los emperadores. De la India ni hablar: todas las posiciones ilustradas y explicadas en un solo tomo. Todo eso miles de años antes de Sade. Fue un adelantado. Pero las cosas han cambiado y ahora sale un libro que bate récord en el mundo, millones de ejemplares vendidos dicen y que en su mayoría lo compran mujeres de todas las edades. Trata de un empresario millonario seductor que sodomiza a una bella dama joven y decente.  En taquilla ventas astronómicas por medio ver algo. El cuento si ha cambiado. En lo personal sugiero entrarle al tema como es, leyendo al original, al Gran Sade y sus obras. Obviamente prefiero leer Justine…, Juliet y la prosperidad del VicioFilosofia en el TocadorCrímenes del Amor y 120 jornadas de Sodoma, entre otras. ¡Ahhh se me olvidaba! También figura en su pensamiento esta frase: “durante gran parte de mi vida vi como se premió en exceso el vicio y se castigo con vigor la virtud”. ¿Les suena conocido?

Manuel Carrillo De León

Venezolano observador.
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