Opinión
Torontos y billetes
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En junio del año pasado usé un Toronto para ilustrar la inflación y la devaluación. Hoy lo vuelvo a hacer, porque es aún más patético: hace 52 años, un Toronto costaba una locha. Con un bolívar –que era una fortuna para un niño– yo podía comprar ocho Torontos. Hoy un Toronto cuesta Bs. 200. Que no se nos olvide que Chávez les quitó tres ceros a aquellos bolívares cuando puso en circulación el bolívar “fuerte”. Es decir, que un Toronto hoy cuesta 200 mil bolívares de los viejos. Con 200 mil bolívares hace 52 años yo hubiera podido comprar 800 mil Torontos, o haber comprado un tremendo apartamento en una de las mejores zonas de Caracas. Hoy, 800 mil Torontos cuestan Bs. 200 millones, lo que cuesta un carro. Entonces no vengan a decir que nuestro poder adquisitivo no ha mermado.
Los economistas del gobierno recomendaron a Maduro aumentar los salarios, lo que va a subir los precios de manera exponencial. El hambre pega pareja, pero todos los que tienen responsabilidades insisten en que aquí ni hay inflación ni hay escasez ni hay hambre ni hay todo lo que hay. Continúan intentando tapar el sol con un dedo, como con el asunto de los billetes. Persiste la negación a imprimir billetes de mayor denominación, cuando estamos a punto de tener que transportar el dinero en busacas o carretillas. Saquemos otra cuenta: cuando el bolívar estaba a 4,30 por dólar, 100 dólares eran 430 bolívares. Vamos a redondearlo por arriba y calcularlo a Bs. 5 por dólar: 100 dólares eran 500 bolívares, es decir, cinco billetes de 100. Hoy en día, un dólar son mil bolívares. 100 dólares son 100 mil bolívares. Si le ponemos los tres ceros que le quitaron, nos queda que 100 dólares son 100 millones de los bolívares viejos, es decir, que se necesita un millón de billetes de cien para cambiar cien dólares. Pasamos de cinco a un millón de billetes para pagar la misma cantidad. Ergo, no sólo necesitamos billetes de cinco y diez mil… Necesitamos billetes de 50 y 100 mil bolívares.
Pero el gobierno seguirá diciendo que todo es culpa de la guerra económica, la derecha apátrida, la burguesía parásita y seguirá tratando de encender motores que parecen vendidos por los bolichicos: no prenden, porque son chimbos. Por esto y por mucho más, saldré a tomar Caracas el 1° de septiembre.
@cjaimesb

Carolina Jaimes

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