Opinión
TRAMPA Y MERENGUE
Opinión

Por: Román Ibarra

@romanibarra

 

Las negociaciones que se han estado realizando en República Dominicana entre el gobierno de Maduro, y la oposición democrática venezolana, bajo el auspicio del Presidente Danilo Medina, y miembros de la comunidad internacional, aun no ven luz, toda vez que la delegación del oficialismo sigue poniendo trabas inaceptables evitando el acuerdo.

Como todo comunista, el gobierno se empeña en mentir disfrazado de manso cordero, cuando en realidad es lobo cruel, y despiadado que aspira morder la yugular del adversario para debilitarlo, y aniquilarlo.

Hasta el presente, el gobierno en actitud de guapo de barrio, agrede y ofende por boca de Maduro en sus interminables y fastidiosas cadenas diarias en Venezuela, pero cuando le habla a los medios internacionales se muestra como un ¨alma de Dios¨ siempre dispuesto a entenderse con la oposición, y hasta ha llegado a decir que ¨está listo para firmar un gran acuerdo¨ con la alternativa democrática, como si sus estupideces y agravios contra cualquier adversario no pudieran ser conocidos en tiempo real por todas las víctimas de sus improperios y vulgaridades.

Lo cierto es que quien más necesita alcanzar un acuerdo en este caso es el gobierno, en vista de que el mundo civilizado lo tiene cada vez más cercado diplomáticamente hablando para evitar que continúe cometiendo tropelías en contra del pueblo venezolano.

Ya está comprobado el odio que sienten por nuestro país y nuestra gente, habida cuenta de todos los males que nos han creado en estos 19 años de gobierno incompetente; vulgar; corrupto, y violador de los derechos humanos fundamentales.

Por su parte, la oposición está solicitando lo que le corresponde, es decir, el cumplimiento de la Constitución, y las leyes que rigen nuestra vida republicana, y no privilegios, ni ventajas.

La oposición está pidiendo que se permita la entrada a nuestro país de la ayuda humanitaria que cada día se hace más urgente, por la precariedad de la vida de nuestros ciudadanos en cuanto a alimentos y medicinas, pero el gobierno dice que ¨no somos un país de mendigos¨! Qué desfachatez decir semejante cosa, luego de que nos arruinaran como nación.

También reclama la oposición la liberación de los presos políticos, pues no puede llamarse democracia un régimen que encierra en las cárceles a quienes piensen distinto. El gobierno se niega, y dice que son terroristas. Qué paradoja decir semejante locura, siendo que ellos vienen de la violencia contra el estado de derecho mediante un golpe de estado sangriento y criminal.

La alternativa democrática solicita cumplir con la Constitución en el sentido de que se convoque la elección presidencial en los términos en ella previstos, pero el gobierno a través de la fraudulenta ANC las adelanta para encallejonar a la oposición e impedir su participación en igualdad de condiciones.

La oposición reclama un nuevo CNE, que sea imparcial, pero el gobierno se emperra en que siga dirigiendo el organismo la banda encabezada por Tibisay Lucena.

Y por si fuera poco, el gobierno se empeña en que la oposición tiene que reconocer a la chimba, y fraudulenta ANC; cosa que repudia la oposición, y la comunidad internacional, en vista de la manera grotesca como se impuso, violando la Constitución vigente.

Todos estamos metidos en un túnel muy oscuro como país, es cierto; pero hay que admitir que quien tiene la responsabilidad principal de abrir posibilidades para un entendimiento es el gobierno, y sin embargo todos los días pone más piedras en el camino.

Seguimos abrigando esperanzas para que haya entendimiento, aunque a veces tenemos dudas por culpa de Maduro y su combo. Venezuela pende de un hilo!!

Roman Ibarra

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