Opinión
Un tigre de papel
Opinión

El presidente Maduro anunció que va a ganar como sea, y amenaza con salir a la calle si la oposición triunfa el próximo domingo. Pero, sumado el rechazo sideral que tiene su gestión, con la contundente derrota que recibirá, muy poco tendrá que buscar en la calle; salvo que lo haga a la usanza bíblica: rasgando sus vestiduras, colocando ceniza sobre su cabeza, mesándose bigote y cabello, y clamando a grandes voces su dolor.

El presidente Maduro dijo que de darse una victoria de la oposición, activaría una junta cívico-militar de gobierno para evitar “que el país entre en una de las más turbias etapas de su vida política”. Pero, ¿en nombre de cuáles principios, valores o intereses supremos de la nación, le acompañaría la Fuerza Armada en ese golpe de estado? ¿Las comisiones en la compra de ferrys de tercera mano? ¿El negocio de la fuga diaria como contrabando de 100 mil barriles de gasolina, que reconoció Rafael Ramírez? ¿Las trácalas, al mayor y al detal, con el cemento, con la cabilla y con la importación de comida? Difícil que los militares honestos encuentren justificación para la felonía en ese amasijo maloliente.

Algunos asoman la ferocidad de los colectivos armados, los cuales, actuando con el despecho de la derrota, sembrarían caos y violencia cabalgando sus caballos de acero; como si del Salvaje Oeste se tratara. Olvidan que esos grupos no son ninguna vanguardia revolucionaria con doctrina y disciplina. Solo se trata de  pandillas envalentonadas por el apoyo del gobierno, que se dispersarán (algunos tomarán el camino de la delincuencia común) cuando sientan que el viento ya no sopla a su favor.

En fin, este gobierno aislado internacionalmente, rechazado nacionalmente, es una patética marioneta a la que cortaron los hilos. Ya no tiene fuerzas para impedir el cambio que Venezuela quiere y necesita. Vota sin miedo, no te dejes intimidar por este triste tigre de papel.

Manuel Narvaez

59 Artículos