Opinión
VENEZUELA REVOCA
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La masiva y alegre movilización de la MUD en todo el territorio nacional este 12 de octubre para promover la recolección del 20% de las firmas necesarias para exigir el referendo revocatorio (RR) del presidente Maduro, contrastó de manera exagerada con las precarias, y muy tristes manifestaciones del oficialismo, y de lo muy poquito que les va quedando de acompañamiento social.

En efecto, vimos en todos los centros que visitamos, así como en los medios de comunicación tradicionales y alternativos, la emoción contagiosa y pacífica de nuestros compatriotas que no pierden la fe, ni declinan la aspiración legítima de revocar al peor gobierno de toda la historia republicana, y cuidado si el peor de todo el continente en muchos años.

Nosotros los venezolanos, decididos como estamos a recuperar la democracia como sistema político en el que la convivencia pacífica y tolerante; la justicia libre, profesional, y autónoma,  la separación de poderes, y la libertad plena, sean los artífices de la reconciliación, no nos dejamos amedrentar, ni robar la esperanza por una más de las travesuras indignas del gobierno comunista y ruin del PSUV, con su brazo judicial del TSJ, fabricando sentencias a la medida de los intereses de la corrupción y las pretensiones de perpetuidad en el poder, como esa de querer deslegitimar a la Asamblea nacional, que como se sabe, es precisamente la más legítima de nuestra historia en virtud de la paliza que el pueblo venezolano le dio a la felonía socialista con dos tercios de la población electoral el 6D-2015.

No hay manera de que las trampas, y corruptelas del gobierno auspiciadas desde Miraflores, y ejecutadas por el TSJ, y el CNE, entre otros, nos hagan salir del camino sabiamente decidido por la MUD, y acompañado por la mayoría del pueblo venezolano, de transitar todos los días hacia la conquista de nuestras reivindicaciones sobre la base de irrenunciables principios democráticos, cívicos, pacíficos, constitucionales y electorales.

Ya comenzamos a organizarnos para demostrarle –otra vez- a nuestros compatriotas, y al mundo civilizado, que a pesar de la multiplicidad de violaciones a la Constitución; de los atropellos a la razón; de la persecución; de la violación de los DDHH de nuestros presos políticos; y de la miseria a la que nos tienen sometidos en términos de padecimiento de la peor crisis humanitaria que se conozca en nuestro suelo por hambre, escasez de medicinas, desempleo, inseguridad y muerte, se puede construir una sociedad libre, sin odios, productiva, inclusiva y soberana. No nos doblegarán jamás, pues, nuestra determinación ha de conducirnos, no sólo a la recolección de las firmas necesarias, sino a demostrar que se puede revocar democráticamente la corrupción, para luego construir un gobierno civil que dé cabida a todos y cada uno de los ciudadanos ávidos de decencia, progreso y desarrollo.

Esta oportunidad en la que se nos obliga a actuar en condiciones adversas, servirá para exhibir nuevamente la voluntad de todos los venezolanos de abrirnos camino hacia la estabilidad y el orden democrático, sin sobresaltos, ni estridencias inconvenientes. Los días 26,27, y 28 de octubre sellarán nuestro compromiso con la democracia y la felicidad de nuestra gente; sin exclusiones, sin venganzas.

Que nadie se quede en su casa, todos somos necesarios para la construcción de un futuro mejor. Llegó la hora de ofrecer nuestra ayuda para salir de la crisis en que nos metió el comunismo improductivo, mediocre y ladrón.

Vamos a ganar nuestra felicidad y garantizar el regreso de nuestros hermanos en el exterior. Juntos podemos lograrlo. Viva Venezuela libre y democrática!!

Roman Ibarra

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