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Desvalijado dejaron al comedor central de LUZ
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El comedor central bachiller Isidro Hernández de la Universidad del Zulia (LUZ) quedó desvalijado. Actualmente, está inoperativo y los estudiantes que arrancaron el nuevo período académico están almorzando en el comedor de ingeniería.

 

Los delincuentes se llevaron lo que pudieron: aires acondicionados, todas las tuberías de cobre, filtros, un peso industrial, dos ventiladores industriales, cuatro compresores de aire, dos rebanadoras, más de cuatro mil cubiertos nuevos, las tuberías de aguas blancas y negras, y toda la comida guardada en el almacén de alimentos: 100 bultos de arroz, 90 de caraotas, 20 de pasta, 27 de azúcar y siete cuñetes de aceite.

 

Este es el balance que hicieron los encargados del comedor junto a los estudiantes que denunciaron que la situación les afecta significativamente. Más de cuatro mil alumnos que comían en este espacio, situado en el avenida Universidad, están a la espera de la fecha de apertura.

 

El atraco ocurrió hace más de 15 días, en horas de la madrugada, y fue perpetrado por cuatro hombres armados, quienes ingresaron al comedor por el techo que está en el área de descarga de alimentos, y al que le falta unas láminas de yeso. Amarraron al vigilante en el techo.

 

Los sujetos una vez dentro de las instalaciones rompieron los candados de las santamarías y extrajeron todo lo que pudieron.

 

Gustavo Sánchez, dirigente estudiantil de LUZ, señaló que hasta la fecha no se ha presentado un informe detallado por parte del Departamento de Seguridad Integral (DSI). “Aquí es necesario que se busquen responsables, dónde está el patrullaje interno. Siempre es lo mismo, se roban y roban cosas de las instalaciones universitarias y nadie hace nada. A nadie le duele. El Estado las repara y vuelve a ocurrir lo mismo, es un ciclo”.

 

Los mismos estudiantes pidieron que se haga un balance e intervención de la comisión de seguridad que se instaló hace meses en esta casa de estudios. Los delegados protestaron, el pasado lunes, pues aseguran que están laborando sin implementos de trabajo (radios, motocicletas, patrullas). Además, enfatizaron que no tienen nada que ver con los recientes robos dentro del campo universitario.

 

Las condiciones de la infraestructura del comedor central  son pésimas. Se requiere una reparación de filtraciones, de todas las conexiones de aguas negras y blancas. Las enormes cavas refrigeradoras necesitan ser reparadas, así como una serie de indumentarias industriales de la cocina que están dañadas.

 

 

 

El pasado 11 de enero, la vicerrectora  Judith Aular puntualizó que las autoridades estaban esperando el informe de la dirección de seguridad. “Vamos a extender el horario del comedor de ingeniería de 11:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde”, detalló.

 

Actualmente, los estudiantes están almorzando en el comedor de ingeniería, que es mucho más pequeño, pues fue concebido para atender a la población estudiantil del núcleo técnico únicamente.

 

Douglas Hernández, estudiante de medicina, contó mientras hacía la cola del comedor, “es urgente que abran el central, porque es demasiada gente para un sitio tan pequeño. Como es más chiquito debemos esperar mucho afuera en la cola, y luego comer súper rápido porque hay muchos estudiantes esperando afuera”.

 

La cola a las 11:30 de la mañana estaba a reventar de alumnos de todas las facultades. Las horas más críticas, según comentaron los mismos estudiantes, es entre las 12:15 y 1:30 de la tarde.

 

“Los estudiantes que no podemos ir hasta las casas, por el cuadre de materias que hicimos, tenemos que utilizar este comedor porque sí, y luego regresar a nuestras facultades. En el central la cosa era más rápida”, señaló Marvin Gutiérrez, estudiante de la facultad de medicina.

 

Con Información de: Panorama / Keila Vilchez