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En Margarita deben “estirar” la comida lo más posible
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Para nadie es un secreto que el alto costo de la vida causa estragos con el presupuesto familiar, el que ha tenido que amoldarse a lo que se tiene y estirar lo más posible los alimentos.

Las neoespartanas deben hacer magia para que la carne, pollo, huevos, queso, rindan lo más posible, pues los sueldos o los bonos de alimentación no cubren lo que antes podían.

Alicia Mercado, residente de Bella Vista, comentó que con lo que antes hacía mercado un mes, ahora no le alcanza ni para los vegetales. “Todo es excesivamente caro. En mi casa estamos racionando la comida, si antes mi esposo se comía dos bistecs ahora se come uno. Yo a veces dejo de comer proteína para dársela a mi hijo. Si compro pollo trato de hacer con arroz para usar pocas piezas y quedar satisfechos. La situación es verdaderamente preocupante, llegará un punto que ni podremos comer”.

Por su parte, Alejandra Fuentes, de El Cardón, señaló que es complicado abastecer la alacena de su casa en estos tiempos, por lo que opta por comprar piezas de pollo que sean más económicas. “Antes me gustaba comprar pechuguita de pollo pero de un tiempo para acá solo compro muslos. Si compro pechuga trato de hacer desmechada para que me alcance para dos comidas y se resuelve con el arroz y la ensalada”.

Hay quienes han optado por saltar una de las tres comidas diarias, pues el salario mensual no da abasto para comprar todo lo que necesitan. Tal es el caso de Irma Millán, residente de Valle Verde, quien comentó que ha cambiado los horarios de comer para mantenerse satisfecha todo el día. “Trato de desayunar bastante fuerte. Me hago dos arepas con bastante relleno. Compro huevos pero no los como todos los días, trato de que el cartón me rinda un mes pues está muy costoso. En el mercado de Los Cocos busco los pescaditos más económicos para desayunar con ellos y resolver uno que otro almuerzo.

Entre comidas me como un cambur o pedazos de lechosa y almuerzo como a las cuatro de la tarde y antes de dormir me como unas galleticas, si no es así casi que ni como”.

Rosana Marcano, habitante de La Asunción, aprovechó su patio para hacer un pequeño huerto y así ahorrar algo. “Sembré berenjena, plátanos, topochos y ají. No son muchas cositas pero con eso uno resuelve mucho. Creo que me voy a poner morada de tanto comer berenjena pero es una opción sana, rica y me alivia el bolsillo”.

Carestía

El alcalde de Mariño, Alfredo Díaz, se refirió a la situación de carestía que viven los insulares al momento de abastecerse de alimentos. “Hace poco fui a una casa en Campomar y vi como una familia comía alas de pollo con casabe. Me dijeron que era lo que les alcanzaba. No puede ser que el pueblo esté pasando esta situación en un país tan rico. La inflación está atacando a los neoespartanos y la escasez hace la situación aún más difícil”.

Fuente: El Sol de Margarita