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Incendios dañaron 2.000 hectáreas en Gran Caracas
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En lo que va de año, los incendios forestales han afectado 2.000 hectáreas de terrenos en la Gran Caracas. Solo en los primeros 10 días de mayo se cuentan 308 siniestros de este tipo atendidos por Bomberos Forestales, Protección Civil, Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Bomberos del Distrito Capital, según datos oficiales de estos organismos.

Los últimos tres incendios se registraron el fin de semana en los sectores Sabas Nieves (Quebrada Quintero) y Pajaritos del Parque Nacional El Ávila, y otro en Fuerte Tiuna.

En el incendio del fin de semana fueron afectadas 12 hectáreas de El Ávila, a la altura de Sabas Nieves, por Altamira, municipio Chacao. En Fuerte Tiuna se quemaron en los últimos dos días 15 hectáreas de pinos, aseguró el jefe de Gobierno del Distrito Capital, Ernesto Villegas, en un comunicado oficial.

Ayer pilotos de la Fuerza Armada Nacional sobrevolaron con un helicóptero El Ávila y Fuerte Tiuna, en más de 25 oportunidades, para arrojarles 50.000 litros de agua. Esta unidad, equipada con un sistema de helibalde, recargaba agua en una piscina colocada en la parte alta de El Ávila por Sebucán.

Los accesos peatonales al Waraira Repano por Sabas Nieves y Pajaritos permanecieron cerrados ayer. Funcionarios de Protección Civil informaron que solo permitirán la entrada al parque por los sectores La Julia, San Bernardino y Chacaíto hasta que se controle el incendio en su totalidad.

En los sectores La Peste, del Cementerio General del Sur; Curupao-La Churca, entre Guarenas y Guatire, y Anauco de El Ávila; el parque Vicente Emilio Soso, en Caricuao; y Parque Caiza, en Sucre, también hubo focos de incendios que fueron controlados.

El ingeniero agrónomo y experto ambiental, Eduardo Gudisevich, explicó que cuando se quema un terreno por primera vez, y este fenómeno se produce sucesivamente, se pierde su capa vegetal y no crecen los árboles, sino gramínea o plantas herbáceas de hojas angostas que en épocas de sequía se secan y prenden candelas.

“Deben pasar hasta 20 años para que crezcan árboles en un terreno que se quema varias veces. Sin embargo, se le puede incorporar materia orgánica de manera artificial para que en al menos tres años se desarrolle un árbol, siempre y cuando se riegue constantemente y se retire la maleza”, indicó.

Bomberos forestales en Sabas Nieves indicaron que esperan, una vez controlados los incendios, lanzar semillas y regar las áreas afectadas.

Gudisevich señaló que cada terreno quemado tiene que recuperarse con abonos y materia orgánica durante cuatro años para hacerlo más fértil. “Hay que controlar que no le lancen desechos sólidos. Al estar en malas condiciones deben instalarles sistemas de riego, y contratarse cuadrillas de obreros permanentemente para cuidarlos”. Recomendó la siembra de mijaos, cedros y nogales.

Fuente: El Universal