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Ocho homicidios empañan el Día del Padre en Lara
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Barquisimeto siguió con la ola de violencia que se despertó este viernes. Entre la noche del sábado y la madrugada, asesinaron a siete personas en distintos hechos, además de un octavo fallecido en el municipio Jiménez, empañando la celebración del Día del Padre.

Los primeros crímenes fueron al oeste de la ciudad: en Cerritos Blanco, seguido de un homicidio en las adyacencias de La Zamurera y otro en una invasión, Los Crepúsculos. Tres homicidios al norte de la ciudad, uno en San Jacinto, un doble en la urbanización La Princesa, al este: en Chirgua III y la última víctima en el municipio Jiménez.

El único varón

Mientras muchos celebraban el Día del Padre, el señor Marcos Olivieri veía cómo los funcionarios de la Brigada de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), levantaban el cadáver de su hijo, el menor de cinco hermanos y el único varón.

El cuerpo de Marcos José Olivieri Beltrán, de 21 años, quedó tendido boca arriba, en las adyacencias de las invasiones de La Zamurera.

A las 11 de la noche del sábado, Olivieri, recibió una llamada: le indicaba que habían asesinado a su hijo, la noticia fue un golpe, porque su muchacho era una persona que no se metía con nadie, no tenía problemas y era conocido como un hombre trabajador. Se dedicaba a la carpintería.

Según comentaron algunos testigos del hecho, Olivieri Beltrán estaba desde temprano en unos 15 años en las invasiones; siempre acudía por esa zona, pues por allí vive su madre.

A las once de la noche dijo que se iba a su casa, ubicada en la calle 5 entre 9 y 10 del barrio 5 de Julio. Pasaron unos segundos y se escucharon unos disparos; seguido de ello observaron a dos sujetos que lo revisaban y se apoderaban de sus pertenencias.

Posteriormente estos mismos sujetos regresaron y lo siguieron revisando: le quitaron la cartera, el dinero, teléfono celular y sus zapatos, explicaron sus familiares.

El padre de la víctima no sabe si estos mismos sujetos que lo robaron son los que lo asesinaron, porque los testigos al salir fue eso lo que vieron. Cuando ellos llegaron, le vieron los dos disparos en el intercostal izquierdo, pero ya no había esperanzas.

Sobre las causas, Olivieri indica que su hijo solo era muy mujeriego e inclusive se estaba viendo con una joven por esa zona. Esperan que los funcionarios del cuerpo detectivesco investiguen qué pasó.

En una discusión

Antony Ricardo Ortiz Mujica (27) es otro de los padres que no pudo celebrar su día, pues la desgracia llegó a su familia. Luego de una discusión asesinaron a quien era morocho y segundo de cinco hermanos.

El joven, desde hace un año, queriendo un hogar para su esposa y sus hijos de 12 y 5 años, invadieron en Los Crepúsculos, en la zona llamada Betel Crepuscular.

Poco a poco estaba acomodando su vivienda.

El sábado dejó a sus hijos con la abuela, porque estaba colocando el piso a su hogar. Horas más tarde de terminar con su labor, se puso a tomar con los vecinos que tenían una fiesta.

A las 3:30 de la mañana uno de los presentes discutió con Ortiz Mujica y de forma repentina sacó un arma y le disparó en el lado izquierdo del costado.

El joven cayó herido sobre una niña quien estaba presente, además el criminal le disparó en las piernas a Robert Anderson Montes (38), quien también se encontraba en el lugar. Luego escapó.

La esposa de Ortiz Mujica corrió a sujetarlo: se le dificultaba respirar. Por casualidad llegó un primo del joven herido, quien sabía que estaban bebiendo y pensó en irlos a visitar pero se encontró con dicha tragedia. La víctima le pedía ayuda y le decía que no lo dejara morir.

Rápidamente lo montaron en un carro a él y a Montes, auxiliándolos hasta el Seguro Social Pastor Oropeza, pero Ortiz Mujica no soportó y murió.

La víctima fatal tenía dos meses trabajando en una empresa y meses antes lo hacía en los almacenes de una droguería.

Familiares dan fe que el joven es una persona intachable. La discusión fue cosas de bebidas y al parecer el homicida es residente de la misma zona o la frecuenta mucho.

Sabuesos del cuerpo detectivesco ya investigan los homicidios.

Doble crimen en Las Princesas

Cerca de la una de la madrugada se escuchó una ráfaga de disparos en la urbanización Las Princesas, ubicada en la parroquia El Cují, al norte de la ciudad.

El ataque fue contra la casa 2-21, de la calle 2, en donde se encontraban un grupo de personas ingiriendo bebidas. Los pistoleros llegaron de forma sigilosa descargaron sus armas y se fueron.

Una vez que cesó el fuego los vecinos comenzaron a salir. Vieron a dos jóvenes tirados a un lado de la casa. Una dama corrió hacia ellos, tocó a Jhon Eduardo Quintero Azuaje (26) pero no había nada que hacer: al menos ocho impactos recibió, pero a un lado estaba José Alberto Castellano Alejo (18), aún respiraba y se movía, tenía dos impactos en el estómago y se lo llevaron al ambulatorio de Tamaca, pero no había ambulancia para su traslado, una hora pasó y falleció.

Castellano Alejo residía en Andrés Bello. Era el segundo de cuatro hermanos y deja a su esposa con tres meses de embarazo.

Se dijo que este joven era conocido como El Sonrisa, miembro de una peligrosa banda que opera en la zona norte, pero la información no fue confirmada.

Lo mató El Maicol y El Yefri

A Yonathan Daniel Mendoza Suárez (18) le dispararon en la cabeza, brazo y pierna cuando se encontraba con su pareja. Los pistoleros agarraron a la dama por el pelo y el sujeto le disparó a Mendoza Suárez, quien fue trasladado hasta el Seguro Social Pastor Oropeza, a las 6:30 de la tarde del sábado, pero falleció.

El hecho ocurrió en la carrera 7 con calle 4 de Cerritos Blancos pero la víctima reside en Rómulo Betancourt, en El Cují, al parecer tenía poco que había salido en libertad.

A las tres de la madrugada Ismael Antonio Romero Álvarez (24), quien reside en Chirgua III, llegó a su casa tomado a las 2:30 de la madrugada.

Su madre le dijo que no saliera pero no hizo caso. Llegó a una fiesta y El Maicol, quien hace dos meses salió del retén de El Manzano, acompañado de El Yefri, le dispararon dos veces dentro de la casa, en el pecho y estómago, lo sacaron de la casa y le dieron en la boca.

La víctima fatal era el menor de tres hermanos. Deja una hija huérfana. Se conoció que los asesinos tenían tiempo buscándolo porque tenían problemas con él y su hermano.

Fuente: El Impulso