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¿Qué pitos toca Manuel Rosales el 6D?
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El 6 de diciembre es una fecha de gran importancia para la oposición venezolana, no es cualquier cosa la que se juega, se trata de la representación de miles de voces en el país, de quienes tomarán decisiones por la mayoría, todo esto en el marco de una crisis económica insostenible y el clamor de un pueblo de exige cambio.

La Asamblea Nacional de Venezuela es el órgano que ejerce el Poder Legislativo del país y está conformada por 165 diputados, ellos deciden, aprueban o desaprueban, es la representación de la población a través del mandato otorgado por el voto. Esta delegación del pueblo exige que el parlamento sea la representación proporcional de la población.

Durante los últimos años, y después de que la oposición dejara muchos curules vacíos en la Asamblea, (craso error del que se ha aprendido y vivido las consecuencias hasta hoy) la mayoría de los venezolanos han estado representados por el oficialismo. En el hemiciclo los representantes opositores que lucharon para ganarse un curul en el año 2010, han sido pisoteados, vituperados, y hasta golpeados por la bancada oficialista, por lo que hoy la Unidad Democrática busca una mayoría que permita el consenso y dirimir los principales problemas del país.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver Manuel Rosales en las parlamentarias? uno de los argumentos erigidos por Rosales al decidir regresar a Venezuela, fue precisamente la Asamblea Nacional, las elecciones del 6 de diciembre, en las que la Unidad Democrática se juega una carta fundamental y necesita de todo el apoyo de cada uno de los que han obtenido un liderazgo importante desde el surgimiento de la oposición venezolana como masa unificada, ¿pero qué pitos toca realmente Manuel Rosales en la contienda?

Sólo un verdadero líder llega del exilio y es recibido por una masa multitudinaria con la misma emoción de hace siete años, con la misma efusividad. Eso sucedió el 15 de octubre cuando Manuel Rosales arribó a Venezuela y en el Zulia una gran cantidad de personas lo esperaban con alegría y entusiasmo. De esa forma Manuel Rosales demostró que aún sigue vivo en el corazón del colectivo, que aún es recordado por cientos, y que efectivamente, su regreso constituye una contribución más para la victoria que espera la oposición venezolana.

Algunos responderían que ya Manuel Rosales murió políticamente, que no tiene el mismo liderazgo de otrora o no influirá tanto su encarcelamiento en los resultados de los comicios, pero para comenzar, el argumento ante expuesto demuestra que el efecto Rosales en el Zulia, principal bastión de la oposición, y en parte de Venezuela, aún sigue latente. En segundo lugar, ¿por qué si Manuel Rosales está muerto políticamente hay que inhabilitarlo aun cuando han quedado demostradas las pruebas de su inocencia?

Legalmente Rosales no debería estar tras las rejas porque hasta su propio acusador gritó a vox pópuli que todo había formado parte de artilugio diseñado en Miraflores para sacarlo del camino ¿Qué muestra de inocencia más fidedigna puede haber?

De cara a las elecciones el Gobierno no sólo tiene la desventaja de un pueblo cansado de la escasez, de hacer colas y de respuesta tan imaginarias a la crisis como “la guerra económica”, a todo esto se suma el sentimiento colectivo de impotencia al ver la ausencia de justeza en el país, el encarcelamiento repudiado nacional e internacionalmente de líderes de la oposición como Manuel Rosales, Leopoldo López, Antonio Ledezma, y otros no menos importantes, tanto por su trascendencia como por lo que significa que sean aprehendidos por pensar distinto en un país que se denomina democrático ante organismos internacionales.

De tal manera que sin duda alguna, el regreso de Manuel Rosales influirá en el Zulia y en toda Venezuela positivamente, vino a ser un ingrediente más para la consolidación del cambio, y no precisamente harina de otro costal, como lo ven algunos detractores, podríamos decir sin temor a aventurarnos que ese es el pito que toca Manuel Rosales el 6D.

Hilda Rubí González 
Secretaria general de la FCU–UCV