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Tras ataques suspenden actividades en la UFT de Barquisimeto
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Pasadas las 10 de la mañana, el pánico invadió a todos quienes se encontraban en el interior de la Universidad Fermín Toro, ubicada en el sector de El Ujano, al este de Barquisimeto.

 

Resulta que, a esa hora, alguien (se desconoce si se trate de un grupo o en iniciativa individual) activó una bomba lacrimógena en el segundo piso de la universidad privada, afectando a todo el personal y estudiantes dentro de la alma máter.

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De inmediato, el químico en estado gaseoso se expandió por cada rincón del recinto universitario, haciendo que estudiantes y docentes, además del personal administrativo y de limpieza, intentaran desalojar lo más rápido posible el inmueble.

 

Pasados 10 minutos aproximadamente, todos quienes se encontraban en el interior, lograron salir y ubicarse en las áreas verdes del frente o, inclusive, en los dos canales de la avenida Hermann Garmendia.

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Aparentemente, uno de los vigilantes que custodia la universidad, encontró el dispositivo en uno de los baños de caballeros del segundo piso y la arrojó hasta un cesto de basura.

 

Estudiantes señalaron, a la salida del edificio, que compañeros habrían observado a una persona vestida de blanco salir corriendo del edificio y, aunque le intentaron dar alcance, no pudieron hacerlo, y presumen que se trate del responsable de este nuevo atentado universitario, el segundo que se registra en la misma sede desde hace 8 días.

 

En este sentido, docentes de la UFT se pronunciaron en contra de los que consideran como “actos serios que pudieran resultar en la muerte de una o dos personas”, explicó Juan Vitera, quien es profesor de la carrera de Derecho en dicha universidad.

 

“Hay una evidente intención de causar daño, quieren causar un homicidio”, dijo Vitera, quien recordó que, tanto hace una semana como ahora, colegas de edades avanzadas resultaron muy afectados por las consecuencias del gas lacrimógeno, y que uno de ellos, de más de 60 años, casi muere por la asfixia provocada.

 

Por su parte, Jorge Ramos Guerra, docente de la cátedra Derecho Constitucional, explicó que minutos antes de activarse la bomba, existía un ambiente extraño que hacía pensar que algo pudiese pasar. Además, explicó que, al momento de activarla, él y sus estudiantes, corrieron hasta la azotea del edificio para evitar los gases. Emplazó a las autoridades municipales y regionales por no acudir hasta el lugar, después de haber transcurrido media hora de lo sucedido, “es la segunda vez y el gobernador (Henri Falcón) se hace el mudo”.

 

Se pudo constatar que, muchos de los estudiantes que se encontraban dentro de la sede universitaria, portaban medicamentos usados para evitar la gastritis estomacal en sus bultos de estudios, para usar y evitar los efectos del químico represivo.

 

Por su parte, estudiantes ligados al Movimiento Estudiantil de la UFT, indicaron que autoridades de la universidad hacían el intento de señalar a algunos de sus integrantes como los responsables, sin embargo, explicaron que ellos no tienen que ver con dichas acciones.

 

(Con información de  Atahualpa Lara de El Impulso)