Reporte 33
“Agenda de lucha”requiere hábil dirección política y oportuna ofensiva
Reporte 33

Por Sofía Torres

Al hablar de la  marcha del pasado primero de septiembre, denominada la Toma de Caracas, dirigentes y ciudadanos hacen referencia a una manifestación pacífica, democrática y constitucional, que exigió la realización del referendo revocatorio en 2016. Especialistas coinciden en que la actividad que logró congregar a más de 1 millón de personas en la ciudad capital-de acuerdo a los cálculos de la MUD-, fue una demostración de fuerza política y un nuevo incentivo a la movilización de la oposición.

La analista Mibelis Acevedo sostiene que el 1S fue un “tremendo y necesario envión anímico”. Explica que además de la importante cuantificación que corroboró la existencia de una mayoría real el 6 de diciembre,  la oposición no había tenido últimamente la oportunidad de hacerse una dimensión visible.

Acevedo comenta que se impuso la “fuerza tranquila” de los demócratas y el llamado a reactivar la opción de la protesta no-violenta consiguió finalmente disipar la resistencia de la gente a la movilización de calle. “Eso nos brinda nuevas lecturas: hay un compromiso con la búsqueda de soluciones, cada vez más extendido y aglutinador;  asciende un liderazgo unido y organizado, que concibe una opción política sólida y confiable frente a la ausencia de líderes en el chavismo; y finalmente, se entiende que sin presión popular efectiva  es poco probable desmontar la abismal inercia del Gobierno”, detalla la también comunicadora social.

Por su parte, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, distingue tres etapas en la oposición. La primera frente a Hugo Chávez, cuando estaba hipermovilizada, pero era minoría; la segunda, al inicio del gobierno de Maduro, cuando se convierte en mayoría y no lo sabe, está apática y desmovilizada, y la tercera, se registra mucho tiempo después, cuando la dirigencia opositora se planifica y unifica alrededor de un evento que logra “la colocación de un grupo en calle muy importante”.

“La pelea es larga”

Tras la concentración del 1S, la MUD presentó la “agenda de lucha” que contempla una serie de acciones programadas para los próximos días de septiembre.

León considera positiva la hoja de ruta diseñada para presionar el cumplimiento de derechos constitucionales, sin embargo insiste en que hay que ver cómo responde la gente a las siguientes convocatorias, evaluar la capacidad de organización de la plataforma unitaria en acontecimientos cada vez más complejos y la reacción del gobierno frente a una oposición activa en la calle.

“No soy capaz de hacer una proyección lineal, creo que ha habido un salto cuántico, la pelea es larga y hay que seguirla con detalle”, precisa.

Mibelis Acevedo considera que la propuesta de la MUD está ajustada a esta nueva fase, pero no percibe acciones tan contundentes como las del 1S y espera se contemplen en un plan que debería actualizarse de acuerdo a “la temperatura de las circunstancias”. “Mientras más masiva, organizada, plural y sostenida sea esa resistencia pacífica, más posibilidades de éxito tendrá”, señala.

Acevedo dice que “el reto de capitalizar la calle en función del objetivo electoral es gigantesco, marcado por la necesidad de que se mantenga la protesta activa y dentro de los límites de la civilidad, que se evite totalmente la  agenda de violencia que pretenderá imponer un régimen impopular”.

El manejo asertivo del apoyo multitudinario es fundamental, afirma la analista quien cree que ahora está planteada una lucha de ánimos que requiere de una hábil dirección, una oportuna ofensiva y de las inteligentes maniobra de una dirigencia unida y articulada. “Hay que tenerlo en cuenta, pues cualquier error u omisión en este sentido terminaría siendo desastroso para la coalición (opositora), no para el Gobierno”, concluye.

@soficarol21