Reporte 33
Arellano: No es ingenuo pensar que el gobierno cambie su postura en la OEA
Reporte 33

Sofía Torres

El internacionalista y profesor universitario Félix Gerardo Arellano, al analizar la sesión extraordinaria que se desarrolló el martes en la OEA, sostuvo que Venezuela, claramente, ya no controla el organismo, que aunque parece no haber avanzado aún, ha logrado poner un tema delicado en la agenda.

Arellano señaló que la primera fase del proceso de activación de la Carta Democrática se inició,  no con los 18 votos requeridos sino con 20. Esos 20 países-destacó- formularon planteamientos significativos, acerca de cómo abordar esta primera etapa, que debe transcurrir en conversaciones. “La mejor propuesta es la de Perú, que habló del establecimiento de un grupo de contacto o grupo de amigos”, precisó.

Para que esa primera fase se desarrolle, explicó el analista,  se requiere que el gobierno venezolano esté dispuesto a dialogar con mediadores de la OEA y lo que reflejó el embajador Moncada, el día martes en Washington, es que no existe tal disposición,  pues todo lo interpretan como una violación a la soberanía. “En este contexto no hay posibilidad de avanzar en nada”, indicó.

El grupo de contacto vendría a evaluar la situación del país y haría una serie se propuestas, algo muy similar a lo que ya hizo El Vaticano. Parece que cada vez que al gobierno le ponen unas condiciones termina rechazando la iniciativa. En el caso de la OEA ya hubo una resistencia, sin embargo, pudiera ser que con la grave crisis económica que vivimos, la crisis financiera que se avecina y ahora que no hay control sobre Unasur, la OEA se presente como una opción para encontrar una posibilidad de oxígeno a nivel internacional.

No hay votos para la suspensión

Arellano afirmó que si la situación obligara a pasar a la segunda etapa de la Carta, no habría los votos para aplicarla, ya que no se cuenta con los mismos 20 países que sí respaldan las gestiones diplomáticas. Enfatizó en que no hay posibilidad de alcanzar los 24 votos requeridos para la sanción y  si el proceso no prospera, incluso mediante los buenos oficios, se paralizará dentro de la organización y se agravará el aislamiento de Venezuela.

Los países en su mayoría no quieren aplicar sanciones, los 20 que apoyan las labores de un posible grupo de contacto, no están de acuerdo con una eventual suspensión, lo que quieren es contribuir con soluciones a los problemas, no agravarlos.

En referencia al trabajo de Luis Almagro, el internacionalista dijo  que este ha tenido la valentía de invocar la Carta, su artículo 20, y recalcó que  por lo general los secretarios en su primer periodo son silenciosos para optar por la reelección, pero “este no ha sido el caso y obviamente el actual funcionario no será reelegido”.

Arellano apuntó que Almagro hizo la presión necesaria para que se efectuara la Asamblea Extraordinaria y consideró que el representante del ente multilateral ha utilizado los instrumentos  para que la defensa de los valores democráticos y derechos humanos se convierta en pilar fundamental de la organización. No obstante, advierte que fue inconveniente pedir de inmediato en la actualización de su informe  la suspensión.

Consejos cubanos

El gobierno al plantear un posible retiro de la OEA apela más al falso discurso que a la realidad. Ellos escuchan los consejos cubanos, que aseguran que estar fuera del órgano no es un castigo sino un éxito, porque las sanciones que recibieron los Castros los hicieron convertirse en víctimas. Era otra época, aprovecharon la Guerra Fría y lograron las dádivas de la Unión Soviética. En este momento, Venezuela no cuenta con ningún benefactor dispuesto a pagar los intereses de los bonos de deudas, las importaciones de medicamentos y alimentos, y ahora, para poner una guinda en la torta, las importaciones de gasolina.

Al ser consultado sobre el triunfo que el presidente Nicolás Maduro dice haber obtenido el martes en Washington, Arellano manifestó que el gobierno persiste en su actitud agresiva, en su doble retórica y que la victoria fue la de la  irracionalidad, malcriadez,  descalificación e insulto.

La comunidad internacional aspira a una reflexión del gobierno venezolano y no es tan ingenuo pensarlo, ya que pasaron varios meses-y varios muertos- negando la crisis humanitaria  y esta semana firmó con las Naciones Unidad un acuerdo para el suministro de medicamentos. Si evalúan la incidencia financiera que tiene este proceso en la OEA, creo que deberían cambiar su postura y aceptar el grupo de contacto propuesto.  

@soficarol21