Reporte 33
Arredondo: Hay que surfear la ola, de eso se trata la resistencia del empresario
Reporte 33

Sofía Torres / @soficarol21

Ávila Burger cuenta con 13 restaurantes en el país y uno en Panamá. Dentro de nuestras fronteras está en Mérida, Valencia, Maracay, Lechería, Margarita y en la Gran Caracas, con siete locales. Próximamente llegará a Maracaibo.

La emblemática marca no escapa de la crisis, sin embargo, la situación le pinta un panorama más retador, para incentivar la creatividad y ver de qué manera “surfea la ola”. Así lo dijo Jorge Arredondo, director de Operadora Gastronómica Ávila, casa matriz de Ávila Burger, quien no duda que vendrán meses más complicados, que habrá que sobrevellar, porque en eso consiste la resiliencia y resistencia del empresario.  Y en ese sentido, afirmó que es vital inyectarles a los trabajadores entusiasmo y motivación para que sepan que están haciendo una buena labor.

Arredondo señaló que son cinco socios y que  el proyecto comenzó con dos,  Carolina Fuentes y él, ambos dedicados a la consultoría de desarrollo de franquicias, y decidieron apostar por  las hamburguesas, porque les encantan y era ese el plato insignia de sus reuniones de trabajo. Otra razón, contó, es que existe un boom en Venezuela y el mundo en el que se ha dignificado esa comida, hay chefs muy famosos como Gordon Ramsay, entre otros que tienen recetas propias y hasta establecimientos especializados.

Buen augurio

“La idea nació en 2008 en el Hotel Ávila, se llamaba Ávila Grill, con un grill, tres empleados y siete tipos de hamburguesas”, relató Arredondo.  “El papá de uno de nuestros socios había comprado el hotel  y nos ofreció el área de la piscina, que estaba bien simpática”, recordó.

A finales de 2010 otro de los socios tenía  un local situado en la Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes, donde vendía sushi, el negocio no daba los resultados esperados, entonces les propuso abrir en el lugar un nuevo restaurante. “Vimos el  sitio, nos gustó, y el primero de diciembre (2010) llamamos al carpintero y a todo el personal requerido para iniciar la restauración. Pese a nuestras dudas acerca de la asistencia de los trabajadores por tratarse del último mes del año y un  día sábado, todos se presentaron a las 9:00 de la mañana, lo que interpretamos como un muy buen augurio. El 18 de enero de 2011 inauguramos el primer Ávila Burger”, comentó el empresario.

“Vamos con el bolsillo del venezolano”

El crecimiento de nuevos restaurantes se ha frenado, tenemos la oportunidad de abrir un establecimiento en Maracaibo porque se trata de un contrato que firmamos hace dos años y estaba parado por un tema de habitabilidad del centro comercial donde funcionará el expendio. Ya se habían comprado los equipos, ahora adquirir todo el equipamiento resulta muy costoso, con el dólar como está.

El último restaurante que abrimos fue en noviembre de 2016 en el Aeropuerto de Maiquetía, en el terminal nacional.

Arredondo indicó que de agosto de 2015 a agosto de 2016 las transacciones (facturas) bajaron un 50%, y durante el mismo periodo de 2016 a 2017 se han mantenido, contradictoriamente, aún con los recientes meses de protestas. ¿Qué hemos hecho?, se pregunta al instante que responde: “hemos creado productos más accesible al público, tenemos ahora Dos son mejor, ofrecemos dos hamburguesas de 112 gramos con dos bebidas, no alcohólicas, por aproximadamente 50 mil bolívares. Vamos con el bolsillo del venezolano”.

Apuntó que incorporaron también desayunos en algunos establecimientos, porque ya en las noches la gente casi no sale y  fue en Maiquetía donde, con muy buena receptividad,  tuvieron la primera experiencia con esta opción.

Si bien es cierto que  vendemos hamburguesas y nuestras horas pico son al mediodía y en la noche, con el almuerzo y la cena, también hay otras horas en las que los restaurantes están abiertos. Por eso estamos haciendo hincapié en promocionar merengadas, postres, bebidas y aperitivos. Hay que ponerse súper creativo, si no la crisis te lleva.

Esto es lo nuestro, tenemos que seguir adelante  y poner a trabajar ese hámster que tenemos en la cabeza para crear nuevos productos, ajustados a la situación y pensando en nuestra clientela, que quiere algo  distinto. El viernes, por ejemplo, comenzó el Das Ávila Fest, hicimos alianza con otras empresas para crear una hamburguesa con un aro de cebolla empanizado y relleno con morcilla y queso de cabra, con salsas especiales y maridada con cerveza.

 “Trabajamos con el salario emocional”

Arredondo manifestó que les afecta la escasez al igual que la inflación, pues tienen que aumentar precios con frecuencia porque los proveedores también aumentan con el mismo ritmo. No obstante, confesó que su principal problema es el recurso humano: “si a todos nos aqueja la situación, al personal  también, ya que tiene  un sueldo limitado para comprar lo que necesita en casa”. “Nosotros hacemos compras con nuestros proveedores para facilitarle a mi equipo la adquisición de  algunos productos básicos. Las hamburguesas las hacen las personas, quienes atiendan las mesas son personas,  que también sufren y tenemos que velar porque se sientan bien, motivadas, ellas  son nuestro principal recurso”, explicó.

Trabajamos con el salario emocional. Los últimos viernes de cada mes, cada departamento (compras, operaciones, mercadeo, administración y recursos humanos) tiene una actividad, en la última hubo una charla acerca de la creatividad. Siempre hay un compartir con pizza, donas,refrescos, todo menos hamburguesas. Hacemos jornadas motivacionales, ese es el salario emocional.

También incorporamos al personal en la toma de decisiones, cómo hacer para que ganen más, para vender más. Mientras más sinceros seamos como empresarios con el personal clave, más fluye la creatividad. La hamburguesa de morcilla y otras innovaciones como los Platos del Diablo, salen del equipo. La transparencia y la sinceridad también los motiva y así ellos idean herramientas para aplicarlas con óptimos resultados.

 Responsabilidad social

Tenemos una alianza con la Fundación Doctor Yaso. La semana pasado se celebró, por tercer año consecutivo, el día AviYaso. Con la compra de una merengada y una hamburguesa se aportaba un porcentaje a la fundación. Estas alianzas se hacen en el marco de nuestra responsabilidad social. No nos podemos hacer de la vista gorda con un entorno que necesita. Esta iniciativa, que se celebra los últimos sábados de cada septiembre, es una oportunidad para los que desean colaborar.

Ese día, rememoró Arredondo, estuvieron de fiesta, hubo voluntarios Yaso en los restaurantes, que encendieron el ánimo de la gente y en el de La Castellana se realizó un Stand Up Comedy para cerrar.

En la unión está la fuerza

Cada cierto tiempo la Operadora Gastronómica Ávila se reúne con otras empresas  para unir esfuerzos, concebir alianzas y nuevas ideas.

Arredondo, quien manifestó su disposición para colaborar con aquellos que quieran desarrollar algún emprendimiento, fue enfático al expresar que en la unión está la fuerza, y si  se unen es más fácil encontrar soluciones y maneras de enfrentar tiempos difíciles.