Reporte 33
Así se sitúan los partidos colombianos ante el plebiscito
Reporte 33

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. El 2 de octubre Juan Manuel Santos se juega todo su capital político a que triunfe el Sí a los acuerdos de paz en el plebiscito. La victoria del No supondría un fuerte golpe a lo que ha sido su gran apuesta tanto en su primer mandato (2010-14) como en su segundo (2014-14) ya que el proceso comenzó en 2012 y debe concluir en 2016. Por de pronto la mayoría de los partidos del país le apoyan.

La obra por la que desea pasar a la historia Juan Manuel Santos es la firma de la paz con las Farc. Una paz que no solo se haya alcanzado en los despachos sino también que esté legitimada por la población. El presidente juega a “el acuerdo o el caos” para conseguir su fin.

Ya ha advertido que de no aprobarse el plebiscito sobre el acuerdo de paz con la guerrilla el país “volverá a la guerra” y asegura que tiene información que las Farc estarían preparadas para regresar a una “guerra urbana que es mucho más demoledora que la guerra rural”: “Se ha querido decir que si el plebiscito se niega vamos a poder negociar una acuerdo mejor, no se equivoquen, si no se aprueba volvemos a la guerra, no vamos a volver a la mesa de negociación”.

Y para lograrlo cuenta con un heterogéneo apoyo de los partidos. Hasta 2002 el sistema político colombiano era bipolar: dos grandes fuerzas, liberales y conservadores, lucharon, ferozmente, por el poder hasta 1958 y desde esa fecha se alternaron en la presidencia.

Los últimos tres lustros la fragmentación ha sido la tónica dominante: siguen existiendo los partidos históricos, el liberal y el conservador, pero a ellos se han unido el Partido de la U, Cambio Radical de Germán Vargas Lleras (ambos procedentes de los viejos grupos) los Verdes y el Polo (partidos emergentes) y el uribista Centro Democrático de Álvaro Uribe.

La gran coalición por el Sí

Santos gobierna Colombia desde 2010 apoyado en una coalición conocida como Unidad Nacional. La U, Cambio Radical y el Partido Liberal se unieron en 2014 para llevar a Juan Manuel Santos de nuevo a la Presidencia quien incluso tiene el respaldo de los conservadores y los verdes.

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El Partido de la U, surgido del seno del liberalismo, es el partido de Santos y por lo tanto el que más apoya el Sí.

El presidente del Partido de La U, Armando Benedetti, ha asegurado que su colectividad ya tiene listo el slogan para iniciar la campaña en todo el país para el “sí” en el plebiscito por la paz: “El eslogan es ‘Sí a la paz, no a la guerrilla’ para que los colombianos participen en las urnas, es una frase muy diciente porque es lo que queremos todos. No habrá más guerra y se le dará la bienvenida a la paz. Con este slogan no habrá más polarización”.

El Partido Liberal no solo apoya el Sí sino que uno de sus grandes referentes, el expresidente César Gaviria, es el coordinador de la campaña por el Sí que se va a basar en un mensaje que ya está lanzado quien fuera Jefe de Estado entre 1990 y 1994: “Mi función tiene que ver con no perder el mensaje esencial de lo que se está buscando. Se trata de ponerle fin a la guerra e iniciar un proceso que nos debe llevar a la paz, porque el apoyo al acuerdo no es que genere la paz, de todas maneras en el país hay tensiones, atraso y situaciones de vulnerabilidad. Sobre eso hay que actuar”.

Además, el Codirector del Partido Liberal, el senador Horario Serpa, ha reiterado el apoyo de esa colectividad al Sí en el plebiscito lo cual es vital porque el liberalismo tiene mucho poder local y capacidad de movilizar voto: “Tuvimos la oportunidad de conversar ampliamente sobre el tema del plebiscito. Toda Colombia sabe que el liberalismo está por el Sí. Vamos a hacer campaña en todos los municipios”.

La posición de Cambio Radical es la más compleja de todas.

Es el partido del vicepresidente, Germán Vargas Lleras, quien además es el por ahora más claro presidenciable del oficialismo para 2018 y siempre ha visto con reticencia el proceso de paz. Hasta ahora no ha mostrado su respaldo a todo lo que se ha hablado en La Habana: “No, yo no le huyo al tema. Yo lo que quiero es esperar a conocer los textos finales de los acuerdos, porque aún hay temas muy gruesos que se están negociando. No quisiera anticiparme a conocer ya el texto del acuerdo final, ese día me pronunciaré”.

Tampoco les gusta a los radicales el protagonismo del Partido Liberal pues temen, con razón, que de esta fuerza salga un presidenciable que haga sombra a Vargas Lleras. El más probable sería Humberto de la Calle, expresidente entre 1994 y 1998 que ha encabezado las negociaciones de La Habana.

Por estas razones en Cambio Radical sobresale el silencio que siempre ha mantenido Vargas Lleras sobre este tema de la paz y la negativa del partido a subordinarse a la dirección de un liberal, en este caso César Gaviria.

El presidente del partido Cambio Radical, Rodrigo Lara, ha recordado que su colectividad no actuará bajo la coordinación del expresidente liberal César Gaviria. “Cambio Radical es la primera fuerza política en Bogotá y la Costa Caribe por lo que impulsará su propia campaña por el “Sí” en el plebiscito”.

Sobre el papel del Vicepresidente Germán Vargas Lleras en la campaña, Lara afirmó que “la paz se logra entregando obras a los colombianos” y que el líder natural de su partido está muy concentrado en esta importante labor.

En el Partido Conservador hay fuertes divisiones internas entre apoyar el Sí, la abstención o el No.

El presidente del Partido Conservador, David Barguil, ha anunciado que su fuerza tomará una decisión la semana que viene: “El día lunes, a nuestro regreso, convocaremos al Partido Conservador, a la bancada y al directorio para hacer lo que le dijimos a Colombia, que es que una vez cerrados los acuerdos tomaríamos una decisión responsable de cara al plebiscito refrendatorio de los mismos“.

Como apunta la revista Semana “la mayoría de los parlamentarios azules están por el ‘Sí‘, y lo más probable es que esa sea su posición final. Pero no les ha sido fácil decidirlo. La dificultad radica en la división que desde hace tiempo es evidente en las toldas frente al gobierno. Un sector está abiertamente con él –que incluye a los principales senadores de ese origen- y otro está en la oposición. Este último se siente con especial fuerza en la Cámara, y tiene dos jefes de permanente impacto mediático: el expresidente Andrés Pastrana y la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez.En medio de esos dos sectores, el director del partido, David Barguil, se ha mantenido a flote al mantener una actitud conciliadora con cada uno de ellos”.

Además, por fuerza de la coalición oficialista, tanto los Verdes como el izquierdista Polo Democrático respaldan el Sí.

La soledad uribista por el No

El No es patrimonio del uribismo en solitario.

Uribe inició ya en junio en la ciudad de Medellín una campaña nacional de recolección de firmas en contra de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las FARC, lo cuales  “conllevan impunidad para los guerrilleros”.

La iniciativa, que lleva el nombre “por la paz que queremos”, despliega más de 100 mesas en todo el país para reunir firmas que sustenten la polémica “resistencia civil” que el expresidente propugna frente a los acuerdos procedentes de las negociaciones de paz que desde hace tres años y medio mantienen el Gobierno y las FARC en La Habana.

Seguidores del senador del partido opositor Centro Democrático y expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, gritan consignas contra el plesbicito

Seguidores del senador del partido opositor Centro Democrático y expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, gritan consignas contra el plebiscito

“Muchos colombianos hemos acudido a firmar esta carta porque todos están de acuerdo con la paz, pero firmamos porque no estamos de acuerdo en que los acuerdos de La Habana a secuestradores, narcotraficantes y violadores de niñas no se les lleve un día a la cárcel y además se les de elegibilidad política”, ha dicho Uribe.

Uribe, férreo crítico del proceso, ha asegurado en los últimos tiempos que los acuerdos, que incluyen un mecanismo de justicia transicional, favorecen la impunidad de los guerrilleros, algo negado en repetidas ocasiones por el Ejecutivo del presidente Juan Manuel Santos.

En su discurso en Medellín, el expresidente también arremetió contra el plebiscito que el Gobierno busca convocar para que los colombianos refrenden los acuerdos que firme con las FARC.

“Si a los colombianos se les preguntara si quieren la paz, todo el mundo dice que sí, pero si a los ciudadanos les preguntan: ¿usted acepta que en el acuerdo de La Habana los responsables del secuestro de niños, de la violación de niñas, del narcotráfico, no vayan a la cárcel y sean elegidos? Muchos tenemos que decir: queremos la paz, pero no aceptamos esa impunidad porque genera más violencia”, aseguró.

El expresidente y senador Álvaro Uribe publicó en su cuenta en Twitter 10 puntos que para él son los primeros beneficios que recibirán los guerrilleros de las Farc, en caso de que se apruebe el plebiscito.

Para el líder del Centro Democrático, el Gobierno está entregando el país a los integrantes de las Farc y ellos, en cambio, todos los días aumentan su actuar delincuencial en las regiones del país.

Estas son las razones del uribismo para oponerse al acuerdo:

1 .Plebiscito Consciente: Sin importar gravedad del delito integrantes Farc serán elegibles, art 36 #AcuerdoJusticia

2. Plebiscito Consciente, Santos ratificó elegibilidad al decir que Timochenko puede ser presidente

3. Plebiscito Consciente, autores masacres Bojayá, El Nogal, etc podrán ser alcaldes, gobernadores, etc

4. Plebiscito Consciente, Romaña puede pasar de ser el mayor secuestrador entre Bogotá y Villavo a gobernador del Meta o Cundinamarca

5. Plebiscito Consciente, qué dirán 100 mil presos, paramilitares, Eln, bacrim, exparlamentarios, si Farc es elegible!

6. Plebiscito Consciente, cabecillas sin cárcel por delitos graves que reconozcan, inc 3,art 60 #AcuerdoJusticia

7. Plebiscito Consciente, paz sin cárcel para cabecillas será inestable y promotora de nuevas violencias

8. Plebiscito Consciente, falta de cárcel para cabecillas por atrocidades privará a víctimas del derecho de no repetición de violencia

9. Plebiscito Consciente, falta de cárcel por atrocidades se opone a la reconciliación y al perdón

10. Plebiscito Consciente, mañana 29 dic, continuaremos con maltrato a militares, dinero y armas Farc.
¿Por qué Uribe ha asumido una postura tan contundente ante las ofertas de Santos de pactar el respaldo los acuerdos de La Habana? Fundamentalmente por dos razones:

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En primer lugar, Álvaro Uribe aspira a que el uribismo se convierta en la fuerza hegemónica de la oposición a Santos.

Y eso se lo da su postura a favor del “no” en el plebiscito ya que todo indica que el resto de fuerzas rodearán a Santos y su postura a favor del “sí”. Liberales, conservadores, Partido de la U, Cambio Radical, Verdes y la izquierda estarán a favor de Santos.

Todo el espacio del “no” quedará libre para que lo ocupe el uribismo y lo abandere el propio Uribe. Obtener entre el 30 y el 40% de los votos negativos supondría propinar un golpe de efecto para el uribismo y para el expresidente.

El segundo puntal de la estrategia uribista tiene que ver con los comicios de 2018.

Con ese caudal de voto y esa capacidad de movilizar al electorado, Uribe espera que su partido, Centro Democrático, se sigue como favorito para ganar las presidenciales de 2018. Ya en 2014 el uribismo, con Óscar Iván Zuluaga como presidenciable, ganó la primera vuelta y solo en segunda Santos dio la vuelta al resultado.

Ahora para 2018 el uribismo, como fuerza radicalmente opositora, aspira a reunir todo el voto antisantista en la próxima cita ante las urnas. Lo que no tiene el uribismo es un claro candidato para esa cita.

Óscar Iván Zuluaga, quien en nombre del uribismo ganó la primera vuelta en las elecciones presidenciales del 2014 y luego obtuvo 6.905.001 votos (el 45 por ciento) en la segunda, no tiene el camino despejado para repetir candidatura en 2018.

Sobre todo porque Carlos Holmes Trujillo García e Iván Duque, otros dos presidenciables del uribismo, van a exigir un “proceso democrático” para escoger al próximo candidato de ese partido.

Así pues entre 2016 y 2018 los duelos entre el santísimo y el uribismo se van a repetir. Primero en torno al plebiscito y luego, en 2018, por la herencia de Santos, cuando tengan lugar las elecciones presidenciales.