Reporte 33
CANIA: “Hacemos énfasis en la sustitución de alimentos que no se consiguen”
Reporte 33

Por Sofía Torres

El Centro Nutricional Infantil Antímano, Cania,  es una asociación civil sin fines de lucro, que nació hace 21 años para promover y contribuir con la buena alimentación de la población venezolana.

Los servicios y actividades que ofrecen son gratuitos y actualmente su principal reto es continuar con su funcionamiento y que  Empresas Polar, su único proveedor, cuente con la materia prima requerida para seguir adelante con sus operaciones, no solo para el mantenimiento del centro sino para el bienestar de todos sus trabajadores. Así lo manifestó la gerente general de Cania, la psicóloga y especialista en desarrollo infantil, Carmen Brito.

Cania atiende alrededor de 300 pacientes diariamente a través de un equipo interdisciplinario conformado por médicos y pediatras nutrólogos, nutricionistas, psicólogos clínicos, antropometristas, trabajadores sociales, educadores, enfermeras y auxiliares de puericultura. Brito puntualiza que son 116 los trabajadores del centro, situado en Antímano.

La organización  tiene tres programas,  uno se denomina  Atención a la Malnutrición, recibe a niños de toda Venezuela y en él se abordan los casos por déficit o desnutrición, exceso u obesidad y pequeños con enfermedades hepáticas, renales, cardíacas, neumológicas y cáncer. También atienden a embarazadas.

El segundo programa es Desarrollo Comunitario,  su enfoque es preventivo y tiene lugar específicamente en Antímano: en escuelas, multihogares,  preescolares y ambulatorios. “Formamos promotores comunitarios de salud para que se haga todo lo necesario para mejorar la alimentación”, explicó la gerente general del centro.

Por último, está Gestión del Conocimiento que busca formar recursos humanos y se apoya en alianzas con universidades, liceos e instituciones educativas en general. Brito señaló que en el marco de esta iniciativa hacen investigaciones y tienen  publicaciones, para compartir los conocimientos  del medio científico.

Intercambio de alimentos

Brito comentó que el volumen de pacientes que reciben siempre ha sido elevado y que se apoyanen actividades grupales para poder brindar atención a la cantidad de personas que recurren al centro. Agregó que sí se ha visto actualmente un aumento en el número de niños con malnutrición, cuyo 80% es referido por médicos, clínicas y hospitales y ya viene con un diagnóstico bien sea de desnutrición, sobrepeso u obesidad.

“En este momento tenemos una campaña informativa institucional que pretende fortalecer aún más la información que se transmite a los padres y familiares de pacientes de Cania y al público en general, acerca de cómo manejar el intercambio de alimentos, es decir, cómo sustituir alimentos que no se consiguen por otros con el mismo valor nutricional. Hacemos énfasis en la sustitución de alimentos, las preparaciones y cómo manejar el presupuesto cuando se busca algún producto que no hay”, destacó.

La especialista en desarrollo infantil sostuvo que la sustitución de alimentos la manejan igualmente en el área de recuperación nutricional que presta un servicio de hospitalización y atención ambulatoria, ambos para niños de 0 a 6 años de edad.

Visualizar las cosas positivas

En referencia a los pacientes con enfermedades crónicas, Carmen Brito aclaró queno atienden la patología en sí, sino la alimentación y se ocupan del acompañamiento a los familiares, pero sí mantienen una relación estrecha con las instituciones que atienden la patología de base.

Cania brinda asistencia psicológica en estos  casos  que implican un proceso de  aceptación e “incluso del manejo de la propia vida del cuidador para poder salir adelante”, precisó Brito

Contó que ante la escasez de medicamentos se insiste en gran medida en la canalización del estrés, en la visualización de los aspectos positivos y es muy frecuente que cuando hay un hecho difícil de resolver o que no se puede resolver, eso  invade totalmente la vida de quienes afrontan un padecimiento de gravedad.

Brito expresó que entienden “que es un tema de vida o muerte, pero si el padre del niño enfermo, por ejemplo, logra crear una red de apoyo, visualizar a las personas que pueden ayudar y todos los vínculos que puede establecer, es posible  crear distintos canales de respuesta”.

“No se deben dejar de lado las cosas positivas y mantenerse fuerte es un gran aporte para sobrellevar  una situación tan compleja”, advirtió.