Reporte 33
Carlos Raúl Hernández: Al gobierno no le interesa que lo boten de la OEA
Reporte 33

Sofía Torres

El politólogo Carlos Raúl Hernández declaró, en el programa Diálogo con, conducido por Carlos Croes, que con la Carta Democrática ocurre una paradoja, ambos bandos, tanto el gobierno como la oposición quieren que se aplique. Acotó que la posición que juega o quisiera jugar, en sus ensoñaciones el Presidente de la República, es como la del  Fidel Castro de los años 60.

Hernández sostuvo que los que piden la aplicación de la carta en la oposición, que no son todos, no saben lo que solicitan, porque ante una eventual suspensión del país del contexto latinomaricano, la principal afectada sería la  sociedad venezolana y no el gobierno. “Lo que importa es que la comunidad internacional se interese por Venezuela, como ha venido ocurriendo, se han hecho grandes esfuerzos para que los factores internos se pongan de acuerdo para solventar la crisis”, precisó.

Yo creo que al gobierno no le interesa que lo boten de la OEA; a Cuba la sacaron del organismo hace muchos años y ha vivido con una imagen heroica de David contra Goliat. Fidel quiso hacer creer que toda su vida fue un héroe al enfrentar el imperialismo.

“Las brechas democráticas hay que ensancharlas”

“Cuando la oposición comete errores consecutivos consolida al adversario, facilita la entronización del autoritarismo”, recalcó el especialista, al tiempo que alegó que  Chávez se consolidó en el poder por el paro petrolero, el manejo de los hechos del 11 y 12 de abril, aquella “cosa vergonzosa que llamaron la Plaza Altamira”, entre otras situaciones que ante observadores internacionales objetivos y democráticos, pudo ser interpretada como el montaje de una conspiración contra un gobierno popular por parte de la oposición, cuyos intereses estaban siendo afectados.

Tras rememorar la abstención en las parlamentarias de 2005, Hernández afirmó que la oposición se recuperó de todas esas “locuras” en 2006, cuando inició el camino electoral, a partir de allí -explicó-avanzó en un proceso exitoso hasta la victoria de la Asamblea Nacional en 2015, luego venía otra etapa, los comicios de gobernadores, donde el triunfo estaba bastante asegurado, pero surgió el invento del referendo revocatorio. “Este fue un grave error y vemos las consecuencias, el país está paralizado políticamente y el gobierno cada vez más asume el control”, puntualizó.

En la medida que la oposición se equivoque se resta las posibilidades de vivir o seguir luchando. Cualquier cabeza medianamente sensata se concentraría en batallar en esas libertades que aún existen. Hay que utilizar las brechas democráticas para ensancharlas. Desgraciadamente, tenemos grupos radicales que trabajan por lo contrario, por cerrar esas brechas, al renegar de las elecciones. 

Algunos sectores tienen que sacarse de la cabeza que la salida del gobierno será por knockout. Si se quiere salir del gobierno seriamente, y no de manera infantil como algunos lo intentan, hay que establecer un proceso de negociaciones, como lo ha habido en todos los países donde se han producido transiciones, desde Chile hasta Nicaragua.

El país necesita mediadores poderosos

Hernández expresó  que Luis Almagro tiene buenas intenciones, pero las buenas intenciones no suplen ciertas condiciones. También mencionó que el vocero del ente multilateral dijo el año pasado que se había abierto el procedimiento para la aplicación de la Carta Democrática, “cosa que no fue verdad”.

“Ahora Almagro hace una propuesta, que está fuera del marco constitucional, entonces este tipo de ayuda presenta flancos débiles”, destacó el profesor universitario, sin embargo, opinó que  es positivo que el Secretario General de la OEA haya dicho que de las dictaduras se sale con elecciones,  “porque eso es lo que demuestra la historia”.

Al ser consultado sobre los cambios efectuados en la MUD, Hernández manifestó que la plataforma se encuentra en una situación indescifrable, ya que quitaron la figura de vocero y se la dejaron a los partidos, entonces ya no hay una posición del conjunto, es decir, de las decisiones producto de un debate. “Creo que quizás esto ha sido así para convertir a la mesa en un elemento para manejar solamente escenarios electorales y que cada quien haga su política”, advirtió.

Dentro de la MUD hay sectores sensatos, pero no se atreven a ir por la calle del medio con su política, está muy bien que cada partido tenga su línea, eso no pone en riesgo la unidad. Sin embargo, debe haber una política que se oriente a buscar que la comunidad internacional establezca un diálogo en Venezuela con unos intermediarios fuertes, como el propio Zapatero y muchos otros , para garantizar elecciones de gobernadores y alcaldes, y para el año que viene, las presidenciales.

El especialista enfatizó en que el país necesita mediadores poderosos para realizar las elecciones regionales y que  la bandera del diálogo es la bandera de la democracia, por tanto no se puede renunciar a ella. “Sin diálogo no hay solución en Venezuela”, sentenció.

 @soficarol21