Reporte 33
Castro: Los estratos más bajos tienen una clara convicción de la participación
Reporte 33

Sofía Torres- @soficarol21

El candidato a la alcaldía de Caroní (Bolívar), Wilson Castro, asegura que de resultar electo, hará todo lo que tenga que hacer para resolver los problemas del municipio: basura, transporte, inseguridad, servicios públicos. Y para eso, indica, se sentará con quien tenga que hacerlo, dentro o fuera del país.

Castro estuvo durante 8 meses en el exilio, en Colombia, salió de Venezuela una vez que fue acusado por Diosdado Cabello y por el propio presidente Maduro, de ser el autor intelectual de una ola de saqueos que se reportó en San Félix en 2015.

El dirigente militó en Primero Justicia hasta 2016, como miembro de su dirección nacional, actualmente  pertenece a Gente de Guayana, un movimiento cívico social  con carácter político mas no electoral, que él mismo fundó.  Se postuló con el apoyo de tres partidos, Proyecto Guayana, Independientes por el Progreso y Un Nuevo Tiempo. Informó que recientemente las estructuras de AD le brindaron su apoyo.

Esta no es la primera candidatura de Castro, se midió en las elecciones municipales de 2013 en la misma jurisdicción en la que hoy se postula, y perdió por 5 puntos, obtuvo 97.771 votos  frente a los 15.000 del en ese entonces candidato del Psuv, José Ramón López.

Confiesa que por amor a Guayana -eslogan de su campaña- decidió participar en los venideros comicios del 10 de diciembre. “Aquí se recibió gente de muchas partes del mundo, chinos, japoneses, alemanes, peruanos, chilenos, y procedentes de otros estados del país. Yo vengo de una familia de emigrantes colombianos y estoy muy agradecido con este lugar”, sostiene, al tiempo que recuerda que “Guayana fue el gran proyecto de la alternativa no petrolera, donde se formaron todas las empresas básicas, lo que hizo de ella una ciudad modelo, planificada, aquella que todos admiraban y llenaba de orgullo”.

Cuenta que desde que comenzó a hacer política, se dedicó a estudiar y trabajar el tema del  desarrollo local, y en ese sentido,  se formó en Colombia, Argentina y Estados Unidos, con el fin de explorar las mejores prácticas de gobierno.

Hay que presentar una oferta que despierte esperanza

Castro afirma que tras la derrota de las elecciones regionales, algunas organizaciones partidistas decidieron huir de la senda electoral. Recalca que  después de no haber podido cumplido con las expectativas que se generaron, quieren entregar 335 alcaldías, con el argumento de que así debilitarán al gobierno para luego ir a unas presidenciales: “Esa es la idiotez más grande que he escuchado, y uso esa palabra en su justa dimensión, ya que los griegos le decían idiotes a los que no participaban en política. Frente al ventajismo del gobierno y la promoción de la abstención desde las propias voces de la oposición, hay que hacer lo correcto, participar”.

“Tengo contacto con la gente de base, especialmente de los estratos más bajos, y  tienen una clara convicción de la participación, no me perdonarían jamás que después de haber sembrado posibilidades de cambio para la ciudad, no vaya a  las elecciones municipales porque cuatro señores de Caracas, desde una tasca  o llorando en un escritorio, dicen que no hay que  contarse. Decidí dar la cara”.

El candidato guayanés cree que ha habido un “pésimo” mensaje político desde la conducción, e insiste en que no se puede pretender enamorar  sin una oferta que despierte esperanza. “Se creyó que nada más porque el gobierno es malo -es muy malo- automáticamente los candidatos de la Unidad se convertirían en gobernadores. Los grupos más desasistidos le dan el voto a quien proponga y garantice bienestar”, advirtió.

Expresó que  hay que reconocer que en esos grupos desfavorecidos hay muchos que conservan su afecto por un proyecto fallido encabezado por Chávez y eso ha sido un aspecto que se ha manejado de forma errónea. “Si un ciudadano es chavista y yo le digo que se vende por una bolsa de comida y que el referente político que más quiso no sirvió para nada, nunca tendré su apoyo”, precisó.

“No puedo plantear que el gobierno va a salir porque así lo queremos, sin ofrecer nada. En esta campaña fui a la alcaldía y conversé con todos los empleados, allí hay una nómina grande, abultada por supuesto, y les dije que ellos tienen estabilidad laboral y que todo aquel que quiera al municipio (Caroní) tiene que seguir trabajando por él”.

Mientras el gobierno promueve la presión y el miedo –destaca Castro- la oposición promueve un temor mayor, porque “la señora que vive del CLAP sabe que si no vota por el candidato oficialista le quitarán la bolsa, pero si vota por la otra alternativa, van a eliminar el programa, porque ese es el mensaje que se ha dado”.

“Mientras más alcaldías opositoras, más fortaleza, más liderazgo”.

“Fui varias veces jefe de campaña en el estado Bolívar, conozco las estructuras políticas de los partidos, cuento también con una estructura político-social, integrada por personas allegadas. Tenemos 747 testigos más sus suplentes dispuestos a luchar y defender cada una de las mesas electorales”.

Castro considera que el gobierno puede robarse unas elecciones, pero no el voto, pues  todo el que va a ejercer su derecho ocupa su espacio en el cuaderno electoral, ahora, el que no va a votar, -puntualiza -deja margen para las irregularidades, bien sea por falta de testigos o alguna falla en la maquinaria.

“Tenemos 53 alcaldías en este momento, es más fácil acudir a una contienda presidencial  con esas 53 o con 100 que se logren conquistar. Es muy sencillo, con más alcaldías opositoras tenemos más fortaleza, más liderazgo”.

“Y si tengo que juramentarme ante la ANC lo haré. Es como el malandro que apunta con una pistola a un familiar y te pide que le entregues el carro, ¿cuál es el objetivo?, que ese familiar salga con vida de esa situación. Cada persona que vote por Wilson Castro lo hace con una aspiración, que Ciudad Guayana mejore, sería una traición, abandonarlos por ser complaciente con algunos sectores radicales. Yo respeto la decisión de cada quien. Lo valiente no es ganar el aplauso de un rato, lo valiente fue lo que hicieron los cuatro gobernadores de la oposición que resultaron electos el 15 de octubre”.

“La gobernanza depende de entender por dónde va Venezuela y mientras exista el chavismo, y más ahora después de las regionales, hay que convivir con él, todo para alcanzar nuestro fin último y real,  el que debe tener cualquier líder político: garantizarle la mayor felicidad posible a la gente, que lo quiere es que lo solucionen los problemas”.