Reporte 33
Clases escolares en tiempo de protesta
Reporte 33

Dossier 33

Desde el mes de abril, cuando comenzaron las movilizaciones de calle programadas por la dirigencia opositora para exigir el restablecimiento del hilo constitucional, el año escolar no ha transcurrido con normalidad. Son diversos los factores, en medio de una aguda crisis política, los que han originado la asistencia irregular de estudiantes a las instituciones educativas, pese a que estas permanezcan abiertas.

Juan Maragall, secretario de Educación del estado Miranda, sostuvo en el programa A Tiempo, que la prioridad es que las escuelas estén operativas y que cualquier llamado general a cerrarlas es equivocado. Comentó que los planteles, desplegados en todo el territorio nacional, no viven las mismas circunstancias, a veces la afectación puede ser muy cercana, otras, indirecta-por vías cerradas-, hay distintas razones. “Hay mucha afectación por los conflictos que hay en el país así como por la escasez, la inseguridad”, indicó.

Entretanto, Maragall pidió despolitizar las posiciones, ya que consideró que el ministro de Educación ha tratado de focalizar un ataque hacia los colegios privados. “Muchas escuelas públicas se han visto obligadas a suspender las clases así como las privadas, en otros casos, los liceístas deciden entrar en resonancia con la situación, a veces deciden sentarse en el patio o tomar una decisión”.

Destacó que no se pueden tomar acciones unilaterales, sin embargo, la prioridad es dar clases, por tanto las escuelas deben estar abiertas, pero no se debe desconocer la realidad.

Fausto Romeo, de la Asociación Nacional de Institutos de Educación Privada, aclaró que la instancia no está facultada, como dijo el ministro,  para suspender las clases en todos los colegios,no obstante, señaló que el reglamento de educación dice que el director de cada centro es la máxima autoridad supervisora, “entonces si hay un acontecimiento determinado que perjudique la salud de los estudiantes, personal docente y obrero, lo lógico es hacer una suspensión temporal”.

Maragall y Romeo desconocen la aplicación de sanciones a centros educativos, salvo la de un plantel ubicado en La Guira, donde un grupo de muchachos decidió protestar y se plantó en el patio, y aunque la directora los ánimo a ingresar a las aulas, allí permanecieron.

Vale recordar que Elías Jaua, ministro de Educación, declaró que “no es el sector privado el que está facultado para la suspensión de clases”, y que aquellos que lo hagan están expuestos a sanciones administrativas, pues usurpan las funciones propias del Estado venezolano.

Al ser consultado sobre qué hacer para no perder el año o los lapsos académicos, Romeo sugirió trabajar al máximo los días que la asistencia de estudiantes reporte un alto porcentaje, que debido a la coyuntura, resultan, en promedio, dos o tres días a la semana. Opinó que la mayor dificultad para asistir a los colegios es el cierre de las estaciones del Metro de Caracas.

Por su parte, Maragall  insistió en que la prioridad es que las escuelas den clases y los alumnos aprendan: “si esa prioridad está clara, se puede planificar en conjunto con todo la comunidad educativa y se puede recurrir a algunos recursos como digitales y electrónicos; si no se dispone de ellos, hay otros”. Recalcó que enseñando también se lucha, entonces cuando se  abandona la escuela por cualquier razón-luchas reivindicativas, políticas, etc.- “se pierde una oportunidad de darle un sentido a lo que sucede”. “Cada institución puede encontrar un camino para su funcionamiento”, puntualizó.

 

Diversos colegios se han valido de las redes sociales y plataformas digitales para continuar con el programa que corresponde al lapso en curso, con el envío de contenidos y actividades se intenta hacer frente a un eventual retraso.