Reporte 33
Crisis de salud azota a Venezuela con devastadores efectos
Reporte 33

Por Sofía Torres

Luego de pasar 31 días sin diálisis debido a la ausencia de un catéter permanente del tamaño requerido, falleció Isaac Emmanuel Campos Marín, de 5 años de edad. Otros 3 niños no reciben hemodiálisis en el Hospital J.M de los Ríos por la misma razón.

Santiago Riera, un pequeño zuliano, igualmente de 5 años, murió tras padecer una recaída por falta de medicamentos para sus quimioterapias y a la espera de un trasplante de médula, que debía realizarse en el extranjero. Su familia no contaba con los recursos para ello.

La penosa lista también la integra Alexander Guerra, de 12 años, a quien no le pudieron tratar la leucemia por la escasez de fármacos, junto a Oliver Sánchez, diagnosticado con Linfoma No Hodgking, que pereció el pasado 25 de mayo con 8 años de edad.

El rostro de Oliver tuvo una fuerte presencia en la prensa nacional e internacional, se recuerda portando, en medio de una protesta, un cartel en el que se leía: Quiero curarme. Paz y salud. En días recientes su padre emitió unas declaraciones en las que decía que su hijo no había muerto por falta de medicamentos, sin embargo,  admitió que tuvieron dificultades para conseguirlos.

Ante la triste situación que vive Venezuela con la pérdida recurrente de infantes, la ONG Cecodap (Centro Comunitario de Aprendizaje) emitió un comunicado en el que exhortó al Estado a priorizar, desde sus “distintas instancias y ramas del Poder Público”, la atención de los niños.

La organización anunció que apelaría a una decisión del TSJcon la que se rechaza la solicitud de protección de los menores frente a la carencia de medicinas.

Iniciativas y solidaridad

El pasado mes de enero la Asamblea Nacional declaró una crisis humanitaria en el país dada la carencia de medicamentos e insumos médicos y las deficientes condiciones que imperan en el sistema de salud.

El acuerdo, aprobado por la fracción opositora y rechazado por la bancada oficialista, contempla las gestiones correspondientes para la disponibilidad de 150 medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud y la divulgación del boletín epidemiológico. A su vez, insta al  gobierno a facilitar la transacción de fármacos sin fines comerciales.

En el marco de esta declaración, el parlamento solicitó a la FAO y la Unicef el envío de expertos para  precisar los riesgos que corren los venezolanos en medio de la emergencia sanitaria.

Por su parta, la Iglesia Católica ha pedido en varias ocasiones al Ejecutivo que le permita ingresar a Venezuela medicinas y alimentos mediante Cáritas. No ha habido respuesta por parte del gobierno a esta propuesta posible gracias a la cooperación internacional.

El diputado José Manuel Olivares, junto a la Fundación Manos para Vargas, entregó 50 cajas contentivas de medicamentos oncológicos al Hospital infantil J.M de los Ríos, centro donde al menos 35 niños luchan por preservar su vida y sorteando el angustiante “no hay”, según reseñó Efecto Cocuyo.

Son diversas las organizaciones que hoy se dedican a la recolección y donación de medicamentos. Con esfuerzos mancomunados con los de  la ciudadanía y la prensa, se solidarizan y aligeran la agonía de enfermos y  familiares que pueden tardar hasta meses en encontrar un fármaco de vital necesidad.

Datos de la crisis

Aproximadamente 200 mil pacientes con enfermedades crónicas se ven afectados por la carencia de medicinas, señaló el presidente de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida, Codevida, Francisco Valencia, quien dijo que “queda en manos del propio Presidente de la República, como principal responsable en su rol de primer mandatario, la situación de salud de Venezuela”.

El informe de Provea de 2015 indica que la Federación de Industrias Farmacéutica de Venezuela, Fefarven, ubicó la falla de medicamentos en el país en 70% a mediados del años pasado, mientras que la Cámara de Industria Farmacéutica, Cifar, sostuvo que en enero de 2016 las droguerías solo pudieron surtir 7 de 100 medicamentos requeridos.

Refleja el informe que una encuesta realizada por la Red de Médicos por la Salud a 130 hospitales públicos, arrojó que 65% no disponía de catéteres ni sondas, 67% no tenía dotación para equipos y 93% no contaba con reactivos para sus laboratorios. De estos recintos el 44% tenía sus quirófanos inoperativos, 86%  sus equipos de rayos x dañados y en 94% estaban los tomógrafos sin funcionar.

Provea reveló que en 2015 se registraron  3.719 denuncias por deficiencias en el sistema de salud, esta cifra representa un aumento de 40% con respecto a 2014. El 52% de estas denuncias tuvieron que ver con el desabastecimiento de medicinas, y 47% con escasez de dotación y equipamiento, déficitde personal, desmejoramiento de la infraestructura físicay cierre, paralización de servicios en hospitales y ambulatorios públicos, incluidos centros de la Misión Barrio Adentro.