Reporte 33
De Michele: Esta vez Almagro se extralimitó en el ejercicio de sus funciones (Entrevista)
Reporte 33

“La activación de la Carta Democrática no es automática, ni porque Luis Almagro así lo quiera ni porque la Asamblea Nacional respalde tal acción de forma unánime”. Así lo sostuvo, en conversación con Dossier 33,  la internacionalista Giovanna De Michele, al analizar la actualización del  informe presentado por el Secretario General de la OEA, que según la especialista, debe limitarse a brindar “un diagnóstico neto” de la situación en Venezuela y no recomendaciones y amenazas.

En el documento, de 75 páginas, publicado el pasado 15 de marzo, Almagro propone la suspensión de Venezuela del organismo regional, si en un plazo de 30 días el gobierno no   convoca a unas elecciones generales, libera a los presos políticos y se elige un nuevo CNE  y  TSJ, de acuerdo a los procesos constitucionales.

Dos escenarios

¿Qué debe suceder ahora? De Michele, también profesora de la UCV, explicó que Luis Almagro debe discutir su informe ante el Consejo Permanente de la OEA, instancia donde hay que realizar una votación para aprobar el documento y de esa manera activar la Carta Democrática. El texto debe contar con 18 votos a favor.

La internacionalista señaló que en caso de obtener esos 18 votos, pueden abrirse dos escenarios. Uno, la  conformación de un equipo integrado por países del  continente para que se encarguen de presentar sus buenos oficios,  a fin de solventar la crisis en Venezuela. Otro, es la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria del organismo multilateral, para evaluar la posibilidad y conveniencia de ejecutar una sanción, considerando previamente que ya hubo un diálogo (gobierno-oposición), avalado por el Consejo Permanente en 2016.

Destacó que la única sanción que se puede imponer es la suspensión de Venezuela del  Sistema Interamericano y para ello 24 Estados tendrían que votar a favor de esa medida.

De Michele advierte que el momento es propicio para activar la Carta Democrática, dado el galopante deterioro de la situación interna del país; el fracaso rotundo del mecanismo del diálogo y el cambio significativo de la relación de fuerzas políticas en América Latina. Sin embargo, consideró que se ha procedido de manera equivocada.

Si Venezuela quedara fuera del Sistema Interamericano se trataría de una sanción de carácter político, moral, si es que podemos hablar de la existencia de una moral internacional, no supondría sanciones jurídicas, bloqueos, embargos, ni la invasión de fuerzas militares extranjeras. Sí se  pondría en evidencia que Venezuela es percibida como una profunda amenaza dentro del continente americano y que el gobierno es un violador de derechos humanos que refleja su fragilidad democrática , eso afecta la confianza y credibilidad del Estado venezolano y limita la posibilidad de celebrar acuerdos con otros países.

De frustración en frustración

“Venezuela depende de todo el suministro internacional, si tenemos dificultades para establecer acuerdos con quienes nos proveen de medicinas y alimentos, la escasez será mayor. Si la inestabilidad del gobierno se agudiza, la crisis económica se profundizará”, alegó la analista, al tiempo que se preguntó: ¿qué pasa si la crisis económica recrudece y tenemos partidos que piensan en elecciones de 2018?

Si este proceso en la OEA, determinó De Michele,  no queda en nada, se generará otra frustración para el venezolano común, que va de frustración en frustración, aumentará su desesperanza, pensará que no hay ninguna salida y seguirá erosionándose la credibilidad de la oposición.

Desespero y contrasentidos

No sé por qué Luis Almagro se extralimitó en esta oportunidad, pues no está facultado para ponerle un ultimátum al gobierno venezolano ni a ningún gobierno del continente, eso no está contemplado en ninguna parte de la Carta Democrática ni en la Carta de la OEA. Su condición de Secretario General lo convierte en un árbitro prácticamente, no puede imponer sanciones. Que él hable de  una eventual suspensión de Venezuela es hasta irresponsable, si bien el deterioro es inocultable y el diálogo fue una burla, no puede generar una matriz de opinión, apoyado por algunos sectores políticos de Venezuela, de que la suspensión es porque él la exige.

De Michele indicó que la realización de elecciones generales adelantadas, una de las recomendaciones de Almagro en su informe, no tiene ningún basamento constitucional, contrario a la realización de  elecciones regionales, que han debido desarrollarse en 2016.

Hay un desespero por buscar la actuación de la comunidad internacional para que haga lo que el liderazgo político no ha sido capaz de hacer. Le piden al Secretario General de la OEA que pida unas elecciones generales anticipadas y aquí los partidos declaran que ya están definiendo sus candidatos para las elecciones de 2018, es todo un contrasentido. Hay profundas contradicciones en el proceder de la oposición política venezolana.

Sofía Torres @soficarol21